España tiene lo necesario para enamorar al público asiático: historia, arte, emoción y, ahora, tecnología. Pero hace falta algo más que belleza para destacar en un mercado que exige conexión emocional y experiencias digitales.
Un foro global y una presencia española con visión de futuro
El pasado 26 de mayo, Shanghái se convirtió en el epicentro del turismo mundial con la celebración del foro internacional “Envision 2025”, organizado por Trip.com Group. Líderes del sector se reunieron para debatir sobre sostenibilidad, digitalización y cooperación internacional, tres pilares que están redefiniendo la industria.
En medio de este escenario global, Casa Batlló brilló como única institución cultural española invitada, y lo hizo con fuerza: fue reconocida con el galardón “Global 100 Best Things to Do”, confirmando que el turismo cultural español puede ser no solo competitivo, sino también inspirador.
España, con su inmenso patrimonio, tiene una oportunidad histórica para reposicionarse en mercados emergentes. El evento dejó una lección clara: el turismo cultural no puede limitarse a mostrar el pasado, debe dialogar con el presente, adaptarse a las emociones digitales y abrirse al turismo Asia, que ya representa una de las principales fuerzas globales de crecimiento.
Casa Batlló: traducir el alma de Gaudí al lenguaje emocional de Asia
Durante el foro, Johanna Zambrano, portavoz de Casa Batlló, ofreció una reflexión que marcó el tono del evento: “No se puede entender al turista asiático con mentalidad europea.” Para ella, las claves están en la empatía cultural y la adaptación inteligente. Los viajeros asiáticos, especialmente los jóvenes chinos, no buscan fotos, buscan historias. “Quieren entender, no solo mirar”, subrayó.
Casa Batlló ha entendido este cambio de paradigma y lo ha convertido en estrategia. Con campañas especiales durante el Año Nuevo Chino y el puente del Primero de Mayo, ha rediseñado sus mensajes visuales y emocionales, y lo ha hecho en colaboración con Trip.com, la plataforma líder en reservas del mercado asiático. “Trip.com ha sido la puerta que nos conecta con sus emociones, no solo con sus vuelos”, afirmó Zambrano.
Tecnología, emoción y cultura como fórmula del éxito
En un mundo donde los viajeros buscan experiencias inmersivas más que entradas, Casa Batlló ha apostado por la innovación. Con más de 1,5 millones de visitantes en 2023 y un crecimiento del 54% en ingresos respecto al año anterior, la estrategia de digitalización del emblemático edificio de Gaudí es ya un caso de estudio.
Iniciativas como el “Gaudí Dome” y el “Gaudí Cube” ofrecen al visitante un viaje multisensorial donde se combinan tecnología 10D, sonido envolvente, proyecciones artísticas y arte generativo. Pero el verdadero valor está en cómo se usa la tecnología para traducir el legado patrimonial en emociones comprensibles para públicos globales. “La inteligencia artificial, la realidad aumentada o las guías inteligentes no sustituyen la visita, la amplifican”, destacó Zambrano.
Este enfoque convierte a Casa Batlló en mucho más que un lugar que se visita. Se trata de un espacio que se siente, se comprende y se recuerda.
Claves para que el turismo cultural español brille en Asia
La lección es clara: hay un nuevo viajero asiático, conectado, exigente y emocional. Y para llegar a él, España necesita actualizar su narrativa sin perder su esencia. Johanna Zambrano, basándose en la experiencia de Casa Batlló, propuso cinco claves estratégicas:
- Transformación digital auténtica: invertir en experiencias inmersivas, IA y servicios multilingües que hagan la visita más accesible y emocionante.
- Localización cultural: adaptar contenidos a los códigos visuales, festividades y valores de las diferentes culturas asiáticas.
- Alianzas tecnológicas: colaborar con plataformas como Trip.com para tener visibilidad, datos y conexión con la comunidad viajera.
- Presencia en fechas clave: activar campañas durante festividades asiáticas, como el Año Nuevo Chino o la Semana Dorada para aumentar la relevancia local.
- Uso de redes sociales asiáticas: entrar en canales como Douyin, WeChat o Xiaohongshu con contenido audiovisual directo, creativo y emocional.
Estas acciones impulsan el tráfico turístico, generando, a su vez, una conexión profunda y duradera con el visitante, un factor clave para la fidelización en el turismo cultural.
Más que turismo, hay que establecer un puente entre culturas
Lo que demuestra Casa Batlló no es solo que el patrimonio puede ser moderno, sino que también es capaz de cruzar fronteras mentales y emocionales. En palabras de Zambrano: “No basta con atraer turistas. Debemos entrar en su imaginario cultural, hablar su idioma emocional y conectar desde la empatía.”
Ese es el gran reto, y también la gran oportunidad, del turismo cultural español en Asia. Convertir el legado en emoción, el pasado en experiencia, el idioma en empatía.
El éxito en mercados como China, Corea o Japón no se logrará con traducciones literales, sino con traducciones culturales. Y para ello, España debe atreverse a mezclar su historia con nuevas narrativas, su arte con nuevos lenguajes tecnológicos.
Casa Batlló ya ha comenzado ese viaje. Y todo indica que no estará sola por mucho tiempo.



