La importancia de la ética profesional en la justicia y su impacto en las víctimas
Cuando el sistema legal falla en respetar la dignidad humana, las consecuencias pueden ser devastadoras, especialmente para quienes ya han sufrido situaciones extremas, como las víctimas de agresiones sexuales. Recientemente, la Fiscalía de Sevilla ha solicitado tres años de prisión para una forense acusada de vejar a víctimas de abusos sexuales, una situación que nos obliga a reflexionar sobre la responsabilidad y el respeto que deben imperar en los procesos judiciales.
La defensa de la justicia y la protección de las víctimas
El papel de los profesionales implicados en la justicia, desde abogados hasta peritos, es clave para garantizar que las víctimas reciban un trato digno y respetuoso, que su testimonio sea valorado y que los procesos contribuyan a reparar su daño, no a ampliarlo.
El daño añadido que provoca la falta de respeto
No solo se trata de juzgar el delito, sino también las formas y métodos con que se maneja la información y se tratan a las personas afectadas. Un maltrato por parte de quienes deben ser garante de la justicia provoca:
- Un revictimización emocional y psicológica.
- La desconfianza en las instituciones.
- Una posible disminución en la denuncia de futuros casos.
Por qué es fundamental la ética en el ejercicio forense
El respeto a la ética profesional no es un complemento, es una obligación. Los expertos deben asegurarse de que sus intervenciones contribuyan a la verdad y al proceso judicial, sin añadir sufrimiento. Una evaluación forense rigurosa y respetuosa:
- Da soporte sólido a las víctimas y a la justicia.
- Ayuda a consolidar la confianza social en el sistema judicial.
- Evita que se vuelva a dañar a quienes ya han sido perjudicados.
Un llamado a la responsabilidad colectiva
Este caso nos invita a todos, desde ciudadanos hasta profesionales del derecho y la sanidad, a promover una cultura de respeto y humanidad. En un mundo donde la información y la opinión se mueven rápido, debemos exigir y fomentar que la justicia sea también un ejemplo de empatía y profesionalidad.
Solo así podremos construir una sociedad más justa, donde quienes han sufrido dolor encuentren respaldo y protección genuina.


