La atención a menores víctimas de violencia de género vicaria: un reto urgente
El drama silencioso en Jaén y la respuesta del IAM
En la provincia de Jaén, durante el primer semestre del año, un centenar de menores han sido atendidos por sufrir violencia de género vicaria, una realidad dolorosa y frecuentemente invisible que afecta a muchos hogares. Este fenómeno se refiere al daño que recibe un niño o niña como arma indirecta de agresión hacia la madre, generando consecuencias emocionales y psicológicas profundas en los menores.
¿Qué implica la violencia vicaria?
La violencia vicaria no es solo un concepto legal o social, sino una experiencia traumática para los niños y niñas que la padecen. Esta violencia se manifiesta a través de:
- Manipulación de la custodia para causar daño a la madre.
- Uso del menor para presionar o controlar a la mujer.
- Desgaste emocional y psicológico en el entorno familiar.
Entender esta realidad es el primer paso para construir una sociedad que proteja a los más vulnerables y apoye a las víctimas.
El papel fundamental del Instituto Andaluz de la Mujer (IAM)
El IAM ha intensificado su labor ofreciendo atención especializada a estos menores. Su intervención incluye:
- Apoyo psicológico para ayudar a procesar el trauma.
- Orientación social y legal para madres e hijos.
- Programas de prevención y sensibilización en la comunidad.
Estos servicios resultan esenciales para romper el ciclo de violencia que suele perpetuarse durante generaciones si no se aborda con eficacia.
¿Por qué es vital actuar desde la infancia?
El impacto de la violencia vicaria en la infancia puede condicionar el desarrollo personal y social de los menores, generando consecuencias como baja autoestima, dificultades en las relaciones interpersonales o problemas de salud mental. Por eso:
- Detectar a tiempo estas situaciones es clave para intervenir eficazmente.
- La protección y atención temprana pueden evitar daños permanentes.
- El apoyo continuo fomenta resiliencia y esperanza para los niños y niñas.
Un compromiso de toda la sociedad
El trabajo de organismos como el IAM debe ir acompañado por la implicación de toda la sociedad, que debe:
- Informarse y sensibilizarse sobre esta forma de violencia.
- Denunciar cualquier sospecha para activar los protocolos de protección.
- Promover entornos seguros y saludables en hogares, escuelas y comunidades.
Construyendo un futuro sin violencia vicaria
La violencia de género vicaria afecta profundamente a cientos de menores en Jaén y en todo el país. Sin embargo, cada paso que damos para reconocer, atender y prevenir esta realidad nos acerca a un futuro más justo y seguro. La combinación de compromiso institucional, social y familiar es la clave para romper el silencio y ofrecer esperanza a quienes más lo necesitan.
Recordemos que detrás de cada cifra hay una historia, un niño o niña que necesita nuestra ayuda y nuestra voz.


