Las fugas de agua no son algo extraño, en especial en instalaciones que ya tienen décadas a sus espaldas. En ese caso, las uniones se deterioran o incluso se ven episodios de corrosión si los tubos son metálicos.
No suele ser un problema grave, aunque a veces sí que se convierte en uno, pues no se detecta la fuga. Se sabe que existe, pero es imposible de localizar. Por lo tanto, lo mejor es llamar a una empresa de detección de fugas en Madrid o a una de nuestra localidad.
Para arreglar la fuga, primero hay que saber dónde está
Arreglar un escape de agua es algo sencillo, al alcance de cualquier fontanero. Eso sí, hay que saber dónde se ha producido.
Hasta no hace demasiado tiempo, lo que se hacía era picar. Se partía de una zona en la que se intuía que se estaba saliendo el agua y se llevaba a cabo una pequeña obra (a veces no tan pequeña), hasta dar con el lugar en el que la tubería se había roto.
Esto era un engorro, pues se generaba suciedad, escombros y, además, el trabajo de los albañiles encarecía el presupuesto.
Ya hay maneras de dar con las fugas sin hacer obras
Por suerte, ahora contamos con la tecnología para dar con las fugas en viviendas y en los negocios. Empresas como Detección de Fugas ya cuentan con los medios y el personal que se necesita con el fin de localizar estas pérdidas de agua sin necesidad de realizar obras.
¿Qué métodos usan?
Emplean dos métodos, que son muy útiles siempre que los usen profesionales bien entrenados y con experiencia. En este caso, son capaces de dar incluso con las fugas más complicadas.
Ultrasonidos
Un circuito de agua en buenas condiciones siempre está cerrado. Esto no ocurre si se ocasionan fugas, las cuales generan sonidos de alta frecuencia.
Se producen cuando el agua pasa por un orificio que no debería estar ahí. De ese modo, se identifican las pérdidas de agua.
Geófono
Otra manera de dar con los escapes es mediante el uso de un geófono. Es una herramienta que amplifica el sonido.
Con él, y unos oídos acostumbrados a su uso, se oye el ruido que produce el agua cuando se sale de las tuberías, de una llave, etc.
Dependiendo de la frecuencia que se escuche, esta determina la profundidad, de qué material está hecha la tubería y hasta la presión del agua que se escapa.
¿Qué ocurre si no se arreglan estas fugas de agua?
No arreglar las fugas de agua tiene una serie de consecuencias, algunas de ellas graves:
- Si la fuga es de agua potable, se está desperdiciando un recurso que es escaso.
- Cuando el escape de agua se da después del contador, las facturas llegan a ser enormes.
- En ocasiones, el ruido que hace el agua impide dormir con normalidad.
- Pueden deteriorar el edificio. Si la tubería transcurre por dentro del edificio, el agua irá dañando las paredes poco a poco, deshaciendo los materiales de construcción.
- Van a producir humedades, a las cuales acompañarán los hongos. Estos son perjudiciales para la salud pulmonar de los habitantes de la vivienda.
En definitiva, contar con sistemas modernos de detección de fugas permite localizar escapes de agua de manera rápida y sin necesidad de obras, evitando gastos innecesarios y daños en la vivienda.



