La creación de un Estado palestino: un derecho legítimo y necesario
El secretario general de la ONU, António Guterres, ha vuelto a poner el foco en una cuestión que sigue siendo central en la política internacional: el derecho del pueblo palestino a contar con un Estado propio. Lejos de considerarlo como una concesión o una recompensa a otorgar, Guterres lo define como una reivindicación legítima. Este posicionamiento no solo tiene peso diplomático, sino que también invita a reflexionar sobre la importancia de abordar los conflictos con justicia y respeto a los derechos humanos fundamentales.
Contexto actual y declaración de Guterres
Durante la apertura del 78º período de sesiones de la Asamblea General de Naciones Unidas, António Guterres subrayó que la creación de un Estado palestino es una reivindicación que debe ser reconocida y atendida como un derecho inherente, no como un premio condicionado. Esta declaración cobra especial relevancia en un momento en que pesa una tensión constante en Oriente Medio, amenazando la estabilidad regional y global.
Guterres recordó que la duración del conflicto y la falta de solución han provocado un sufrimiento profundo para la población palestina, situación que la comunidad internacional debe redoblar en esfuerzos para resolver.
¿Por qué es tan crucial este reconocimiento?
- Derechos humanos fundamentales: el reconocimiento del Estado palestino implica garantizar la dignidad y los derechos de millones de personas.
- Estabilidad regional: un proceso justo que conduzca a la creación de un Estado puede disminuir tensiones y fomentar la paz en Oriente Medio.
- Marco legal y político internacional: reafirma los compromisos adquiridos en distintas resoluciones de la ONU, que abogan por una solución de dos Estados.
Implicaciones para la comunidad internacional
La postura de Guterres desafía a los gobiernos y organismos internacionales a no relegar esta cuestión a un segundo plano ni tratarla como un tema a negociar bajo presiones, sino a asumir su responsabilidad histórica para encontrar soluciones duraderas.
¿Qué se espera de la comunidad internacional?
- Compromiso sincero: actuar con honestidad y coherencia para apoyar procesos de diálogo y negociación sin condiciones previas.
- Respeto a las resoluciones: cumplir con las decisiones y recomendaciones aprobadas en Naciones Unidas y otros organismos multilaterales.
- Fomento del entendimiento mutuo: facilitar espacios donde palestinos e israelíes puedan converger en acuerdos que prioricen la paz.
El papel de España y Europa en el proceso
Como parte esencial de la Unión Europea, España impulsa opciones diplomáticas para acompañar la solución de dos Estados, basada en la convivencia pacífica y el respeto mutuo. La voz del Secretario General de la ONU hace eco a posiciones que buscan evitar la perpetuación del conflicto y el sufrimiento civil.
En conclusión: un derecho, no una concesión
El mensaje de António Guterres es claro y necesario en tiempos de incertidumbre. La creación de un Estado palestino no debe verse ni prepararse como un “premio” condicionado a decisiones políticas, sino como una premiada justicia que reconoce el derecho a la autodeterminación de un pueblo.
El verdadero desafío para la comunidad internacional es transformar este principio en hechos palpables, brindando así esperanza a miles de personas y fomentando un escenario de estabilidad y paz en una región que todos anhelan ver reconciliada.



