El montaje de maquinaria pesada no es únicamente el final del proceso de adquisición de las mismas, sino un aspecto crítico que define la eficiencia operativa, la seguridad y la rentabilidad que puede alcanzar una empresa. No es solo una tarea, sino que es una disciplina que abarca aspectos de ingeniería, logística y precisión técnica. Es decir, se requiere una visión amplia para que el proyecto tenga éxito.
Todo esto se debe a que el montaje de la maquinaria debe garantizar que cada componente funcione correctamente y que la disposición de la maquinaria esté adecuada para cumplir los objetivos de la empresa.
Una empresa de montaje de maquinaria es la que se encarga de estas cuestiones, incluyendo todos los aspectos técnicos de la integración de sistemas eléctricos, automatización, etc. Es lo que hace que su labor sea parte del aspecto estratégico de un sistema de producción.
Es decir, es muy aconsejable la contratación de estos servicios porque, más que un gasto, es una inversión para poder tener un rendimiento óptimo, lo cual se traduce en tener la producción activa lo más pronto posible y con procedimientos eficientes. Todo esto implica que hay un ahorro en tiempo y, por tanto, en dinero, ya que la inoperancia significa pérdidas y un proceso poco óptimo no saca el máximo rendimiento posible durante la producción.
¿Cuáles son los riesgos de una instalación deficiente?
Como ya hemos expuesto, el montaje de las máquinas tienen un impacto directo en la producción y en la cadena de valor de una empresa. La seguridad es muy relevante en estos aspectos y una instalación precisa es lo que la va a garantizar. Por ejemplo, la alineación de los ejes, la adecuada lubricación de las partes móviles, el equilibrio de los elementos rotativos, etc.
Para empezar, la correcta instalación se logra gracias a una instalación que se fundamenta en las normativas de seguridad, protegiendo tanto la maquinaria industrial, como los espacios y, lo más importante, a los trabajadores. Esto, además de salvaguardar la integridad de todos los factores afectados, también considera que no habría pérdidas de dinero en reparación de daños o pérdidas de tiempo causadas por falta de personal operante. O sea que la seguridad es, a su vez, prevención e inversión.
Es mucho más económico contratar un servicio especialista que pagar por los daños causados por una instalación deficiente. Esto debe verse como parte del presupuesto de la maquinaria y no como un coste extra. En caso de no haberlo hecho con antelación y requerir el desmontaje de máquinas industriales para luego instalarlas correctamente, también es posible y muy recomendado contratar este servicio lo antes posible para disminuir las pérdidas de capital y el deterioro de la maquinaria.
La planificación como mitigación de riesgos
La operación de montaje industrial inicia desde mucho antes que la maquinaria esté en el recinto. Se debe hacer una fase previa de planificación y diseño de ingeniería sobre los cuales se van a cimentar el proyecto. Para ello, se haría un estudio preliminar para evaluar la viabilidad económica y técnica, tomando en cuenta los objetivos operativos de la empresa contratante y el lugar de instalación, como el terreno, el espacio disponible, la resistencia del suelo, la distribución, etc.
Todo esto se planifica con el fin de entender las limitaciones sobre las que hay que trabajar y anticipar las mejoras necesarias a hacer, en caso de requerirlas. Es, en esencia, una mitigación de riesgos, ya que los errores de cálculos pueden llevar a accidentes, incompatibilidades técnicas, fallos en la infraestructura y demás. Todo esto debe preverse y evitarse desde la planificación para evitar gastos de reparación para la empresa y poder tener un flujo de trabajo consistente y dentro del un margen acordado.
Lo que integra todo el proyecto: el montaje mecánico y eléctrico
La ejecución es la fase en la cual la planificación pasa a hacerse una realidad. La precisión es la máxima prioridad, por lo que hay que traducir la planificación en un montaje tangible y que sea tal como se había previsto. El posicionamiento y anclaje de toda la maquinaria debe estar en su punto exacto. El láser tracking es una de las tecnologías vitales que ayudan a asegurar la alineación precisa.
Por su parte, el montaje mecánico y eléctrico son el corazón y cerebro de todo el procedimiento de montaje. El mecánico se refiere a ensamblar todos los componentes físicos: unión de piezas, instalación de rodamientos, sujeciones, etc.; todo lo que le da movimiento a la maquinaria. El eléctrico es toda la conexión de sistemas informáticos y de control, lo que permitirá la operatividad de las máquinas.
Una vez hecho estos pasos, se pasa a hacer el montaje de sistemas neumáticos e hidráulicos y luego los de lubricación y refrigeración. De ser necesario, se considera el montaje de estructuras metálicas para hacer de base de la instalación, como plataformas, soportes o techos.



