Navarra se moviliza el 25N para desmantelar las violencias ocultas
Un compromiso colectivo para visibilizar las violencias invisibles
Este 25 de noviembre, Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, Navarra ha subrayado un mensaje crucial: la lucha contra las violencias no debe limitarse a las formas más visibles y evidentes. Desde el Gobierno de Navarra, el Parlamento y diversos ayuntamientos se ha insistido en la importancia de reconocer y combatir las violencias invisibles, esas que no dejan huella física pero impactan de manera profunda y persistente en el bienestar de las mujeres.
¿Qué son las violencias invisibles?
Aunque el término pueda sonar abstracto, estas violencias se manifiestan de forma cotidiana y afectan a muchas mujeres sin que la sociedad o incluso las víctimas siempre las identifiquen como abuso. Entre ellas destacan:
- La violencia económica: Control o coacción sobre los recursos monetarios que limitan la autonomía.
- La violencia digital: Uso de tecnologías para acosar, controlar o perjudicar a mujeres.
- La violencia cotidiana: Comentarios, actitudes o comportamientos machistas que son normalizados y que minan la autoestima y la libertad.
Instituciones de Navarra, al frente de esta visibilización
El acto convocado en Pamplona reunió a representantes políticos y sociales que reivindicaron la necesidad de incluir estas dimensiones en las estrategias de prevención y apoyo a las víctimas. En sus intervenciones, recordaron que no abordar estas formas de violencia invisibles perpetúa desigualdades profundas y dificulta la construcción de una sociedad más justa e igualitaria.
Declaraciones representativas
El vicepresidente del Gobierno de Navarra recordó que “tras cada mujer que sufre violencia física hay muchas otras que padecen golpes invisibles que dañan igual o más”. Esta frase subraya la urgencia de ampliar la mirada para que la respuesta institucional sea integral y adaptada a las realidades actuales.
Acciones ya en marcha
Para combatir estas formas de violencia, Navarra trabaja en varias líneas de actuación:
- Desarrollo de campañas de sensibilización que expliquen qué son las violencias invisibles.
- Implementación de recursos específicos que atienden casos de acoso digital o control económico.
- Formación para profesionales de la educación, la salud y la justicia para detectar señales no evidentes de maltrato.
Un llamado a la sociedad para cambiar actitudes
Más allá de las instituciones, este día ha servido también para lanzar un mensaje a la ciudadanía navarra. La igualdad real se forja con la participación activa de todas y todos, desmontando prejuicios y enfrentando comportamientos que aún hoy son permisibles en muchos entornos.
¿Cómo podemos colaborar cada persona?
La lucha contra las violencias invisibles comienza en el día a día, en los pequeños gestos y en la construcción de nuevas normas sociales. Algunas ideas prácticas para contribuir son:
- Informarse y reconocer las formas sutiles de violencia.
- Intervenir o apoyar si somos testigos de actitudes denigrantes o controladoras.
- Promover la educación en igualdad desde edades tempranas.
- Fomentar espacios de diálogo seguro para que las mujeres puedan expresar sus experiencias sin miedo.
El desafío de seguir avanzando
Este 25N en Navarra no es un punto final sino un recordatorio constante: el trabajo para erradicar la violencia contra la mujer debe ser constante, actualizado y amplio. En un mundo en el que las relaciones y el entorno evolucionan, también las formas de violencia mutan y se esconden detrás de nuevas realidades.
Inspiración para un futuro igualitario
La movilización y el compromiso navarro son un ejemplo alentador que invita a otras comunidades a integrar con valentía esta mirada completa y humana. Solo con conciencia, voluntad política y compromiso social transformaremos una realidad que deje de ser invisible para todas.



