El fin del lenguaje inclusivo en la política valenciana: ¿un paso atrás o un debate necesario?
La reciente decisión del Partido Popular (PP) y Vox de eliminar el lenguaje inclusivo de las Cortes Valencianas y de la Comisión de LGTBI ha reavivado un intenso debate social y político en la Comunidad Valenciana y en toda España. Este movimiento, que algunos ven como una vuelta a formas de comunicación más tradicionales, ha generado tanto apoyos como críticas, y pone sobre la mesa la cuestión de cómo el lenguaje refleja los valores y derechos en la sociedad contemporánea.
¿Qué implica eliminar el lenguaje inclusivo de las instituciones?
Eliminar el lenguaje inclusivo significa que en documentos oficiales, discursos y comunicaciones no se utilizarán términos o modificaciones lingüísticas que busquen visibilizar a todas las identidades de género, especialmente a aquellas que no encajan en el binomio masculino/femenino tradicional.
Por ejemplo, en lugar de usar fórmulas como “todes”, “compañer@s” o “ciudadanas y ciudadanos”, se optará por el masculino genérico o expresiones más neutras acordes con la norma lingüística tradicional.
Las razones del PP y Vox
- Preservar la claridad y la tradición del idioma: Argumentan que el lenguaje inclusivo puede complicar la comprensión y el uso habitual del español.
- Defender la norma gramatical: Señalan que la Real Academia Española (RAE) no reconoce formalmente muchas de las formas propuestas como inclusivas.
- Rechazo a lo que consideran imposiciones ideológicas: Ven el lenguaje inclusivo como parte de una agenda política que, a su juicio, puede dividir a la sociedad.
Las voces críticas y su defensa del uso inclusivo
- Visibilización y respeto: El lenguaje es un reflejo de la sociedad. Utilizar términos inclusivos contribuye a reconocer y respetar a todas las identidades, especialmente a las que históricamente han sido invisibilizadas.
- Empoderamiento social: El uso inclusivo ayuda a combatir prejuicios y discriminación, promoviendo la igualdad real no solo legal sino también cultural y lingüística.
- Evolución natural del idioma: Los idiomas cambian y se adaptan con el tiempo. Incorporar términos inclusivos es un paso hacia una lengua más representativa y plural.
Impacto en la Comisión de LGTBI de las Cortes Valencianas
La eliminación del lenguaje inclusivo en esta comisión genera especial preocupación. La Comisión de LGTBI trabaja precisamente en la defensa y promoción de los derechos de las personas lesbianas, gays, transexuales, bisexuales e intersexuales, grupos que suelen demandar un reconocimiento social más amplio y justo.
¿Qué representa esta medida para la comunidad LGTBI?
Para muchos colectivos, esta decisión puede interpretarse como un retroceso en la visibilidad y el respeto hacia sus identidades:
- Percepción de invisibilización: Al suprimir un lenguaje que intenta abarcar todas las identidades, se reduce simbólicamente la inclusión.
- Desconfianza institucional: Puede entenderse como falta de sensibilidad o compromiso con la diversidad desde las propias instituciones.
- Reacción social y movilización: Se espera una respuesta de asociaciones y ciudadanos que buscan defender un lenguaje que consideran fundamental para la igualdad.
¿Puede el lenguaje inclusivo fortalecer la democracia?
En sociedades diversas y plurales, el lenguaje es una herramienta clave para construir realidades sociales más justas. El uso de un lenguaje que refleje la diversidad puede:
- Favorecer la participación igualitaria de todos los grupos sociales en la política y la vida pública.
- Promover el respeto mutuo y la convivencia pacífica.
- Generar un sentimiento de pertenencia y reconocimiento en todas las personas, independientemente de su identidad.
En este sentido, la eliminación del lenguaje inclusivo puede considerarse como una medida que no solo afecta la forma de comunicarse, sino también la capacidad de las instituciones para representar a toda la ciudadanía.
Un desafío para la sociedad valenciana y española
Más allá del gesto político, esta polémica invita a una reflexión profunda sobre el papel del lenguaje en la construcción social y política de España. Preguntas como:
- ¿Podemos conciliar la tradición lingüística con los valores actuales de inclusión y diversidad?
- ¿Cómo pueden las instituciones adaptarse a una sociedad en constante cambio sin perder cohesión?
- ¿Qué papel deben jugar los poderes públicos para proteger y promover la igualdad real a través del lenguaje?
Mirando hacia el futuro con diálogo y respeto
El debate no tiene por qué ser un enfrentamiento cerrado. Construir puentes es posible mediante:
- Escucha activa: Reconocer y valorar las diferentes posturas sin descalificaciones.
- Educación y formación: Difundir el conocimiento sobre la importancia del lenguaje y la diversidad cultural y social.
- Adaptación gradual: Buscar consensos y caminos intermedios para que el lenguaje sea respetuoso y comprensible para todos.
Conclusión: El lenguaje como reflejo de nuestra identidad colectiva
La controversia en torno al lenguaje inclusivo en las Cortes Valencianas marca un momento crucial para entender que el idioma no es solo una herramienta de comunicación, sino también un espejo de los valores y principios que queremos promover como sociedad.
Ya sea que apoyemos o no el uso del lenguaje inclusivo, lo cierto es que la clave está en avanzar hacia una convivencia más respetuosa, diversa e igualitaria, donde cada palabra cuente y cada persona se sienta representada y valorada.


