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La confianza en la tecnología crece, pero los riesgos se agudizan

El mundo empresarial está atravesando una etapa de transición tecnológica sin precedentes. Un reciente estudio de VivaTech ha colocado en primer plano dos realidades paralelas: por un lado, la confianza récord en tecnologías emergentes como la inteligencia artificial (IA) y, por otro, la creciente preocupación de los directivos sobre los riesgos asociados, especialmente en aspectos de soberanía digital y seguridad.

¿Por qué los directivos confían ahora más que nunca en la tecnología?

La percepción generalizada entre las empresas es que la tecnología no solo es una herramienta necesaria, sino también un motor clave para la innovación y crecimiento. Según el informe, el 88% de los directivos considera que la digitalización es prioritaria para la estrategia de sus organizaciones, una cifra que subraya la apuesta por la transformación digital.

  • Impulso a la productividad: La integración de automatización y análisis de datos está optimizando procesos.
  • Innovación en productos y servicios: La IA y otras tecnologías emergentes abren nuevas posibilidades para ofrecer valor añadido.
  • Mejora en la experiencia del cliente: Personalización y agilidad en la atención, clave para la fidelización.

Preferencia creciente por proveedores nacionales

Un dato especialmente relevante del estudio es la inclinación por elegir proveedores nacionales o europeos. Más del 60% de los directivos prefiere apostar por proveedores locales o regionales frente a otros de origen extranjero, fundamentado en razones de confianza y soberanía tecnológica.

Esta tendencia marca un giro significativo en las estrategias de aprovisionamiento de tecnología, respondiendo a inquietudes sobre la dependencia tecnológica exterior y las implicaciones geopolíticas que esto puede tener.

La soberanía digital: un desafío que ya no se puede ignorar

Una de las grandes alertas que lanzan los líderes empresariales está relacionada con la soberanía digital. A medida que la IA y otras tecnologías se incorporan en la columna vertebral de los negocios, la dependencia de infraestructuras y datos alojados en terceros países se vuelve un riesgo estratégico.

Riesgos señalados por los directivos

  • Vulnerabilidad ante ciberataques: La centralización y dependencia de sistemas extranjeros puede facilitar brechas de seguridad.
  • Pérdida de control sobre datos sensibles: La protección de información estratégica se complica.
  • Impacto en la autonomía tecnológica: La posibilidad de sufrir restricciones o bloqueos por razones políticas o regulatorias.

Este escenario plantea la urgencia de fortalecer las capacidades nacionales y europeas en desarrollo tecnológico, así como implementar políticas robustas para proteger la infraestructura crítica.

La IA, encanto y desafío a partes iguales

La inteligencia artificial levanta pasiones y temores:

  • Optimización de procesos: La IA permite tomar decisiones basadas en datos y automatizar tareas complejas.
  • Ética y responsabilidad: Existen inquietudes sobre el uso correcto y ético de estas tecnologías, en un entorno donde la regulación aún está en desarrollo.
  • Impacto en el empleo y formación: El avance acelerado obliga a reentrenar a los profesionales y replantear modelos laborales.

Así, la IA es vista con una mezcla de entusiasmo y cautela, lo que refleja la necesidad de equilibrar innovación con control y gobernanza.

¿Qué estrategias están tomando las empresas?

Frente a este complejo panorama, las organizaciones están adoptando medidas para mitigar riesgos y aprovechar oportunidades:

  • Inversión en ciberseguridad: La protección de infraestructuras digitales es prioritaria.
  • Desarrollo de talento interno: La capacitación continua para manejar tecnologías emergentes se intensifica.
  • Fomento de alianzas locales: Colaborar con proveedores nacionales para garantizar confianza y estabilidad.
  • Impulso a la gobernanza tecnológica: Establecimiento de políticas claras y éticas para la implementación de IA y gestión de datos.

Mirando hacia el futuro con ojos abiertos

La digitalización y la IA están destinadas a transformar profundamente la economía y la sociedad. Sin embargo, esta transformación debe venir acompañada de una reflexión responsable sobre cómo preservar la autonomía, gestionar los riesgos y garantizar un desarrollo tecnológico ético y sostenible.

El mensaje de los directivos es claro: la tecnología será el motor del futuro, pero sólo si se gestiona desde una perspectiva estratégica que combine innovación con precaución y soberanía.

Conclusión

Este estudio de VivaTech ofrece una fotografía sobre la percepción actual del liderazgo empresarial ante las nuevas tecnologías. La confianza es alta y las expectativas también, pero paralelamente crece la consciencia sobre los peligros que puede implicar la dependencia tecnológica y la falta de control sobre datos críticos.

La clave está en encontrar un equilibrio: adoptar la innovación con valentía, pero sin perder de vista la seguridad, la ética y la protección de la soberanía digital.

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