Las alarmantes adicciones digitales que acechan a nuestros jóvenes, según el Dr. Tomás Chivato
En la era digital, donde la tecnología se ha convertido en un pilar de nuestra vida cotidiana, surge una realidad preocupante: las adicciones digitales entre los jóvenes. El doctor Tomás Chivato, experto reconocido en alergias y salud pública, alerta sobre esta problemática que, más allá de ser una moda pasajera, puede tener consecuencias profundas en la salud física y mental de las nuevas generaciones.
¿Qué entendemos por adicción digital?
Las adicciones digitales son comportamientos compulsivos relacionados con el uso excesivo de dispositivos electrónicos, redes sociales, juegos en línea y otras plataformas digitales. Esta dependencia puede afectar negativamente distintos aspectos de la vida personal, social y escolar de los jóvenes, creando un círculo vicioso difícil de romper.
Principales manifestaciones
- Uso excesivo e incontrolado de smartphones, tablets y ordenadores.
- Necesidad constante de conexión a redes sociales.
- Dificultad para desconectarse o reducir el tiempo en plataformas digitales.
- Ansiedad o irritabilidad cuando no se puede acceder a estos dispositivos.
El mensaje clave del Dr. Tomás Chivato
El doctor Chivato advierte que la pandemia aceleró este fenómeno, aumentando el tiempo que los jóvenes pasan frente a las pantallas, a menudo en detrimento de actividades físicas, relaciones reales y el bienestar emocional. “No se trata solo de limitar el acceso, sino de educar para que el uso de la tecnología sea responsable y saludable”, señala.
Consecuencias para la salud
Las adicciones digitales no solo afectan la mente. Entre las consecuencias más comunes mencionadas por el especialista se encuentran:
- Trastornos del sueño por exposición prolongada a pantallas.
- Problemas de visión y dolores musculares.
- Aislamiento social y pérdida de habilidades comunicativas en persona.
- Incremento de ansiedad, depresión y estrés.
¿Cómo detectar si un joven está sufriendo una adicción digital?
Es fundamental estar atentos y detectar las señales a tiempo. Algunas pistas que indican un posible problema son:
- Negligencia en responsabilidades escolares o familiares.
- Cambios de humor fuertes relacionados con el acceso o falta de acceso a dispositivos.
- Falta de interés en actividades que antes disfrutaba.
- Ocultamiento del tiempo real que pasa conectado.
Intervenciones prácticas para padres y educadores
El combate contra esta adicción requiere un enfoque colaborativo y comprensivo. A continuación, algunas estrategias útiles:
- Fomentar espacios sin tecnología: promover momentos en familia o actividades al aire libre donde los dispositivos estén prohibidos.
- Establecer horarios claros: acordar tiempos límite para el uso de pantallas y respetarlos.
- Promover la comunicación abierta: dialogar sin juzgar para entender las razones detrás del uso excesivo.
- Incentivar hobbies y deportes: facilitar el desarrollo de intereses que no involucren pantallas.
- Buscar ayuda profesional cuando sea necesario: psicólogos y especialistas pueden ofrecer apoyo clave.
El papel fundamental del entorno educativo
Las escuelas y centros educativos también desempeñan un rol crucial. Incorporar programas de educación digital y emocional puede dotar a los jóvenes de herramientas para gestionar su relación con la tecnología de forma equilibrada.
Recomendaciones para docentes
- Integrar contenidos sobre el uso responsable de la tecnología en el currículum.
- Observar cambios en el comportamiento de los alumnos y actuar tempranamente.
- Promover actividades grupales que inviten a la interacción real.
Una invitación a la reflexión
Más allá de los ajustes prácticos, el llamado del doctor Tomás Chivato es a reflexionar sobre cómo la tecnología influye en nuestras vidas, especialmente en la de los jóvenes. El equilibrio, la educación y la conciencia son las mejores herramientas para evitar que la dependencia digital se convierta en un problema serio.
En definitiva, proteger el bienestar de las futuras generaciones implica no solo limitar el tiempo en pantalla, sino promover un uso saludable, consciente y enriquecedor de la tecnología. Así, estaremos construyendo puentes hacia un futuro donde la digitalización sea aliada y no amenaza.



