Universidades en alerta: la borrasca Therese obliga a cerrar instalaciones
En los últimos días, la borrasca Therese ha provocado una situación meteorológica adversa que ha hecho reaccionar con rapidez a instituciones públicas y privadas en Canarias. La Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), siguiendo estrictamente las indicaciones de la Dirección General de Emergencias y Protección Civil del Gobierno de Canarias, así como de su propio Comité de Emergencias, ha optado por el cierre temporal de sus instalaciones, tanto centros educativos como administrativos y deportivos.
Una decisión responsable ante fenómenos meteorológicos extremos
La seguridad es siempre la prioridad número uno en cualquier situación de emergencia. En casos de riesgo por fenómenos naturales tan severos como la borrasca Therese, tomar medidas preventivas es clave para minimizar cualquier posible impacto sobre la comunidad universitaria.
¿Por qué cerrar y no esperar a que la tormenta pase?
- Prevención de accidentes: La intensidad del viento y las lluvias pueden generar caídas de objetos, inundaciones o cortes eléctricos.
- Facilitar la movilidad segura: Minimizar los desplazamientos evita que los estudiantes y trabajadores se encuentren en situaciones peligrosas en carretera o transporte público.
- Coordinación con autoridades: Alinearse con las recomendaciones oficiales para garantizar una respuesta uniforme y organizada.
Medidas adoptadas por la ULPGC
El cierre de instalaciones de la ULPGC no es una medida aislada; está enmarcada dentro de un protocolo de actuación que contempla diferentes aspectos para salvaguardar la integridad de la comunidad:
¿Qué se incluye en el cierre?
- Suspensión de todas las actividades académicas presenciales.
- Cierre de servicios administrativos y oficinas.
- Suspensión del acceso a instalaciones deportivas y culturales.
- Restricción del acceso a bibliotecas y espacios de estudio.
Comunicación y seguimiento
Desde el Comité de Emergencias de la universidad se ha establecido un canal de comunicación permanente para mantener informados a los estudiantes, profesores y personal. Se recomienda estar atentos a los comunicados oficiales y respetar las indicaciones que se vayan publicando.
La borrasca Therese: un ejemplo claro de la importancia de anticiparse
Los fenómenos meteorológicos cada vez son más imprevisibles y pueden afectar de forma intensa a territorios insulares como Canarias. La borrasca Therese, con fuertes vientos y lluvias, no solo representa una amenaza para la movilidad sino también para la infraestructura universitaria y el bienestar general.
Lecciones para el futuro
- Implementar planes de contingencia claros y actualizados en todas las universidades.
- Fomentar la cultura preventiva entre estudiantes y trabajadores.
- Potenciar la formación en gestión de emergencias dentro de la comunidad universitaria.
- Integrar tecnología para facilitar la comunicación y medidas de teletrabajo o estudio a distancia en casos de cierre.
Un llamado a la responsabilidad y solidaridad
Este cierre temporal es un recordatorio para todos: en momentos de crisis naturales, el sentido común y la colaboración son nuestras mejores herramientas. Evitar riesgos innecesarios y seguir estrictamente las indicaciones oficiales ayuda a que toda la comunidad educativa atraviese este proceso con la máxima seguridad y el mínimo impacto.
La ULPGC demuestra con esta rápida actuación que la prioridad es la salud y la seguridad de sus miembros, un ejemplo que otras instituciones pueden seguir en sus territorios ante fenómenos climáticos.
Consejos para los días de cierre y emergencia
- No salir de casa salvo estricta necesidad.
- Preparar un kit básico con agua, alimentos no perecederos y linternas.
- Revisar las instalaciones del hogar para prevenir daños.
- Mantener los dispositivos cargados para recibir información.
- Seguir las recomendaciones oficiales a través de canales confiables.
Conclusión
La respuesta rápida y coordinada ante la borrasca Therese deja una enseñanza clara: la anticipación y la prevención deben estar siempre por encima de la normalidad para proteger lo que más importa: las personas. En tiempos de tempestad, el cierre preventivo de universidades como la ULPGC no es solo una medida pragmática, sino un acto de responsabilidad social que inspira a toda la comunidad y a la sociedad en general a actuar con prudencia, conciencia y solidaridad.



