Cinco hábitos insospechados que pueden disparar tu colesterol, según el doctor Abellán
Conocer cómo controlar el colesterol es fundamental para mantener una buena salud cardiovascular. Muchas veces pensamos que cuidamos nuestra alimentación y estilo de vida, pero existen hábitos cotidianos que, sin darnos cuenta, pueden elevar nuestros niveles de colesterol malo (LDL). El doctor Abellán, experto en salud y bienestar, nos revela cinco hábitos insospechados que podrían estar afectando tu colesterol y cómo revertirlos para proteger tu corazón.
¿Por qué es tan importante controlar el colesterol?
El colesterol es una grasa necesaria para múltiples funciones en el organismo, pero su exceso puede obstruir las arterias y desencadenar enfermedades graves como infartos o ictus. Por eso, mantener un equilibrio entre el colesterol bueno (HDL) y el malo (LDL) es clave para evitar riesgos.
Los cinco hábitos que podrían estar subiendo tu colesterol sin que lo notes
1. Saltarse el desayuno o no comer en horarios regulares
Contrario a lo que algunos creen, no desayunar o hacerlo de forma irregular puede alterar el metabolismo de las grasas y aumentar el colesterol LDL. Nuestro cuerpo necesita energía de calidad al iniciar el día para regular correctamente el procesamiento de lípidos.
¿Qué hacer?
- Procura desayunar siempre, incluyendo fuentes de fibra y grasas saludables, como frutos secos, aguacate o aceite de oliva.
- Mantén horarios regulares para tus comidas, evitando grandes periodos de ayuno que pueden descompensar tu metabolismo.
2. Estrés crónico y falta de descanso adecuado
El doctor Abellán destaca que el estrés constante provoca liberación de hormonas como el cortisol que pueden elevar el colesterol. Además, dormir menos de 6 horas por noche afecta el equilibrio hormonal y aumenta la inflamación, factores vinculados al colesterol alto.
Consejos para gestionar el estrés
- Practica técnicas de respiración o meditación diariamente.
- Intenta dormir entre 7 y 9 horas para favorecer una mejor regulación hormonal.
- Dedica tiempo a actividades que disfrutes para reducir la tensión acumulada.
3. Consumo habitual de alimentos procesados, incluso en pequeñas cantidades
Los ultraprocesados, aunque puedan parecer ‘inofensivos’ en porciones pequeñas, contienen grasas trans, azúcares refinados y aditivos que alteran el colesterol. El doctor Abellán señala que muchas personas subestiman el impacto de estos productos, creyendo que sólo afectan si se consumen en grandes cantidades.
Recomendaciones para elegir mejor tus alimentos
- Lee las etiquetas y evita productos con grasas trans o altos niveles de azúcares añadidos.
- Prefiere alimentos frescos y naturales, como frutas, verduras y cereales integrales.
- Cocina en casa para controlar los ingredientes y evitar excesos de grasas saturadas.
4. Sedentarismo disfrazado de actividad física ocasional
No es suficiente hacer ejercicio una vez a la semana. Estar sentado largos periodos y no movernos durante el día afecta negativamente nuestro metabolismo del colesterol.
Cómo incorporar más movimiento diario
- Haz pausas activas en tu jornada laboral, levantándote y caminando cada hora.
- Practica actividades físicas moderadas al menos 30 minutos diarios, como caminar, nadar o bicicleta.
- Evita el sedentarismo inclusive en fines de semana, integrando paseos o actividades al aire libre.
5. Consumo excesivo de bebidas azucaradas y alcohol
Muchas personas desconocen que estas bebidas no solo aportan calorías vacías, sino que también elevan los niveles de triglicéridos y colesterol LDL. El doctor Abellán subraya que el consumo habitual eleva riesgos metabólicos incluso más que algunas grasas alimentarias.
Mejores opciones para hidratarte
- Prefiere agua, infusiones sin azúcar o agua con limón.
- Si bebes alcohol, hazlo con moderación, limitando la frecuencia.
- Evita refrescos y zumos industrializados.
Cómo cambiar estos hábitos para cuidar tu corazón
El primer paso es la conciencia. Entender cómo estos hábitos insospechados impactan tu salud te ayudará a tomar decisiones informadas. Además, incorporar cambios progresivos hace que el proceso sea sostenible y efectivo.
Pautas para empezar
- Haz un autoanálisis honesto de tu rutina diaria e identifica cuáles de estos hábitos practicas.
- Define objetivos pequeños y realistas: por ejemplo, desayunar sano tres días a la semana o reducir un refresco diario.
- Busca apoyo de familiares o amigos para motivarte en el cambio.
- Consulta regularmente con profesionales para hacer seguimiento y ajustar tu plan.
Conclusión
El colesterol alto no siempre responde únicamente a la dieta o el ejercicio, sino también a hábitos que a menudo ignoramos, como el estrés, la irregularidad en las comidas o el consumo habitual de ultraprocesados. El consejo del doctor Abellán es estar atentos a estas señales y actuar desde hoy para proteger nuestra salud cardiovascular con cambios sencillos pero significativos.
Recuerda que cuidar tu corazón es un compromiso diario y al alcance de tu mano. Pequeñas acciones generan grandes resultados.


