Cuando la tecnología se convierte en culto en la Cárcel Vieja de Murcia
Una peregrinación contemporánea: el proyecto P:O:W: de Claudio Aldaz
El 16 de abril, la histórica Cárcel Vieja de Murcia abrirá sus paredes para albergar una muestra artística que invita a reflexionar sobre la relación actual entre la tecnología, la sociedad y el simbolismo religioso. El protagonista es Claudio Aldaz, artista murciano que ha concebido P:O:W:, una peregrinación urbana realizada a través de tres espacios icónicos de la ciudad, en la cual la tecnología se torna en sagrada, casi ritual.
El poder simbólico detrás de los desechos electrónicos dorados
Una de las grandes señas de identidad de P:O:W: es el uso de residuos tecnológicos transformados en «retablos barrocos». Estos retablos, habitualmente elementos decorativos y religiosos en la tradición española, se reinterpretan aquí mediante piezas doradas hechas de componentes electrónicos reciclados: chips, placas, cables y otros desechos que, en su día, sostuvieron la avanzada tecnología digital.
Este contraste es intencionado y potente, pues fusiona lo antiguo y lo moderno, lo sagrado y lo tecnológico, forjando un paralelismo entre la religión y la “devoción” actual por las nuevas tecnologías.
La Cárcel Vieja como foco de evolución cultural en Murcia
El espacio elegido no es casual: la Cárcel Vieja ha sido un lugar emblemático de la ciudad que ahora se reinventa para proyectar cultura, memoria y diálogo. Al situar P:O:W: en este enclave, Aldaz refuerza la idea de transformación y cuestiona la percepción del progreso tecnológico en una sociedad que a menudo no se detiene a pensar en sus efectos o en el coste humano y ambiental de sus avances.
¿Tecnología como nueva religión?
El proyecto incita a una lectura crítica y profunda sobre cómo la tecnología se ha convertido casi en una nueva religión de nuestra época, con sus símbolos, rituales y peregrinaciones. Cuando algo técnico y abstracto llega a demandar una fe incondicional y una devoción masiva, ¿qué implicaciones tiene eso para el individuo y la sociedad?
Elementos clave que destaca P:O:W:
- Simbolismo: La transformación de componentes tecnológicos en arte sacro y barroco.
- Reflexión ambiental: El reciclaje y revalorización de residuos electrónicos, recuperando valor de lo desechado.
- Reencuentro cultural: La puesta en valor de espacios urbanos históricos para discursos contemporáneos.
- Contexto social: La pregunta implícita sobre nuestra relación con la tecnología como forma de culto o dependencia.
Un mensaje para la sociedad actual
A través de P:O:W: no sólo se propone un paseo artístico, sino también una invitación a cuestionar cómo vivimos y sentimos la tecnología que nos rodea. Más allá de la fascinación estética, invita a considerar el impacto real de la digitalización acelerada: ¿hasta qué punto somos conscientes de nuestras «devociones» tecnológicas y de sus costos? ¿Estamos condenados a ser peregrinos en un mundo dominado por circuitos dorados y pantallas luminosas, sin detenernos a valorar lo esencial?
El arte como puente entre tradición y modernidad
Este proyecto es también una llamada para que el arte se mantenga como un espacio vital de diálogo entre épocas, disciplinas y públicos. Al adaptar la iconografía barroca a un material tan contemporáneo como la electrónica reciclada, Aldaz abre un camino para que rayas del pasado iluminen debates actuales.
Por qué vale la pena visitar P:O:W:
- ■ Descubrir una perspectiva innovadora sobre el reciclaje y el arte contemporáneo.
- ■ Vivir una experiencia espacial y simbólica que vincula tecnología y patrimonio.
- ■ Reflexionar sobre la huella que dejamos como sociedad de consumo tecnológico.
- ■ Apoyar la cultura local y las propuestas artísticas de Murcia.
Conclusión: tecnología, espiritualidad y compromiso social
La exposición P:O:W: en la Cárcel Vieja de Murcia no es solo una muestra de arte, sino un ejercicio de transformación cultural y conciencia ciudadana. Nos recuerda que la tecnología, aunque poderosa y omnipresente, puede y debe ser materia de diálogo crítico. Que nuestro futuro digital no sea una fe ciega sino un compromiso informado, responsable y, sobre todo, humano.



