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Cuando la tecnología nos hace sentir torpes, quizá el problema no seamos nosotros

Las pruebas de usabilidad permiten detectar cuándo una aplicación, una máquina o un trámite digital dificultan una tarea que debería ser sencilla. Una actividad puede completarse correctamente y, aun así, exigir demasiada atención o resultar más estresante o cansada de lo esperado.

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