Publicidad
¡Nada os turbe, nada os espante!: el ‘rugido’ de León XIV ante una emocionada multitud de 70.000 personas en el Bernabéu
El Santiago Bernabéu no ha rugido esta tarde por un gol en el último minuto, sino por la presencia del Vicario de Cristo, quien ha querido encontrarse en su último día en Madrid con las comunidades diocesanas de la capital. A estas les ha lanzado un desafío: pasar de una fe de «hoja de cálculo» a una auténtica «polifonía de esperanza». Una invitación a no medir la vitalidad de la Iglesia únicamente por estadísticas o balances, sino por su capacidad de generar comunión en medio de la complejidad de la gran ciudad.



