Sánchez premió por sus méritos a la abogada del Estado que le ayudó en su guerra sucia contra el juez Peinado
La cacería contra el juez Peinado, instructor del caso de Begoña Gómez, tiene recompensa, del mayor prestigio, para Pedro Sánchez y Fernando Grande-Marlaska: nada menos que la más alta distinción de la Guardia Civil para la abogada del Estado que intentó tumbar al magistrado, con una querella finalmente desautorizada.
Pero el intento tuvo premio y los méritos que esgrimió el Ministerio del Interior y hoy desvela este periódico son casi de broma: en el universo sanchista, atenderle a él en un caso de acoso a un juez son una especie de servicios a «la patria».
En un acto que ha generado controversia y críticas, se ha reconocido públicamente la labor de la abogada del Estado en este polémico caso.
El otorgamiento de esta distinción ha generado un debate sobre la ética en la justicia y la independencia de los órganos del Estado en España.



