en una mostración adecuada, pero todavía se quedan cortos en la naturalidad de la conversación. La dependencia del hardware es una limitación clara, ya que la potencia de procesamiento y la conectividad condicionan en gran medida las capacidades de la IA.
En definitiva, las Rokid AI Glasses son un paso más en la evolución de las gafas inteligentes, pero todavía tienen camino por recorrer para convertirse en un producto imprescindible. Su comodidad y discreción las hacen atractivas, pero la limitación de la IA en ciertas situaciones y la dependencia del smartphone las penalizan. Para aquellos usuarios que buscan una experiencia integrada y cómoda, las Rokid Glasses pueden ser una buena opción, pero para aquellos que buscan una IA más avanzada y autónoma, quizás aún no sean la mejor elección.



