China contra EEUU en la guerra de la IA: DeepSeek como punta de lanza
Liang Wenfeng, el escurridizo fundador de DeepSeek, ha revolucionado la industria china de la inteligencia artificial (IA) con su empresa emergente que ahora apunta a ser un gigante del sector. En una reciente videollamada de cuatro horas con potenciales inversores desde Hangzhou, Wenfeng sorprendió a todos con su sencillez y visión revolucionaria.
DeepSeek, en poco más de un año, ha logrado recaudar una impresionante suma de 7.000 millones de dólares en una ronda de financiación, con una valoración de 52.000 millones de dólares, según informa SCMP. Y la compañía ya se encuentra en negociaciones para una segunda ronda que podría elevar su valor a 71.000 millones de dólares en breve.
Desarrollo de un chip ASIC para la inferencia
Reuters ha confirmado que DeepSeek está trabajando en el desarrollo de un chip ASIC especializado en inferencia, con el objetivo de reducir su dependencia de proveedores como Nvidia y Huawei. Esta estrategia supondría un cambio importante para la empresa, que hasta ahora se ha centrado en el software en lugar del hardware.
Los modelos chinos de código abierto, liderados por DeepSeek, Qwen y MiniMax, están ganando terreno a nivel global y representan ya un tercio del uso de grandes modelos de lenguaje, según Fortune. Empresas de Silicon Valley y el Sudeste Asiático los adoptan por su transparencia y coste operativo inferior a las alternativas estadounidenses.
Salida a bolsa inminente y expansión global
Huawei ya ha integrado los servicios de DeepSeek en sus plataformas en la nube en África subsahariana, consolidando aún más la posición de la empresa en el mercado. Se rumorea que DeepSeek podría salir a bolsa este año, siguiendo el ejemplo de otras empresas chinas de IA como Zhipu AI y MiniMax.
Una colocación exitosa en los mercados públicos daría a DeepSeek el capital necesario para expandir su infraestructura de cómputo y competir a largo plazo con los grandes actores estadounidenses. La empresa, que ha sido descrita como el «ariete» de China en su intento de imponer un modelo de IA abierta y económica a nivel mundial, se perfila como un rival formidable en la guerra tecnológica actual.



