Golpe a una red de cocaína en Sevilla con laboratorios, telecoca y un zulo bajo un jardín
Una operación contra el tráfico de drogas ha permitido incautar 12 kilos de cocaína, además de una importante cantidad de sustancia de corte y distintos útiles destinados al procesado de la droga. Los registros se han llevado a cabo en Dos Hermanas y Alcalá de Guadaíra, dos localidades del área metropolitana de Sevilla.
La investigación ha permitido localizar varias infraestructuras vinculadas presuntamente a la preparación y distribución de cocaína. Entre los hallazgos figuran espacios utilizados como laboratorios, material para manipular la sustancia y un escondite subterráneo situado bajo un jardín, diseñado para ocultar la droga y otros elementos relacionados con la actividad delictiva.
Doce kilos de cocaína y material para su transformación
El principal resultado de la actuación es la aprehensión de 12 kilos de cocaína. Junto a esta cantidad, los agentes encontraron sustancias de corte, empleadas habitualmente para aumentar el volumen de la droga antes de su distribución, así como instrumentos y productos destinados a su preparación.
La presencia de estos materiales apunta a una actividad que iba más allá del simple almacenamiento. Los inmuebles registrados contarían con medios para manipular, preparar y acondicionar la cocaína antes de ponerla en circulación. Este tipo de instalaciones permite a las redes controlar distintas fases del negocio y reducir la dependencia de proveedores externos.
Las pesquisas se han desarrollado en Dos Hermanas y Alcalá de Guadaíra, municipios conectados con la capital y con una amplia red de comunicaciones. Su ubicación convierte a estas localidades en puntos estratégicos para el almacenamiento y el reparto de estupefacientes en Sevilla y otros municipios de la provincia.
Un zulo oculto bajo un jardín
Uno de los elementos más llamativos de la operación ha sido el descubrimiento de un zulo bajo un jardín. El escondite estaba preparado para pasar desapercibido y servía para ocultar droga, productos o herramientas relacionadas con el procesado de la cocaína.
La utilización de compartimentos ocultos es una práctica habitual en investigaciones contra organizaciones dedicadas al narcotráfico. Estos espacios dificultan la localización del material durante los registros y permiten separar la mercancía de las zonas habituales de una vivienda o de una nave.
El hallazgo del zulo, unido a la localización de los laboratorios y del material de corte, refuerza la hipótesis de que la red disponía de una estructura organizada para almacenar y preparar la sustancia. La investigación trata ahora de determinar el grado de implicación de las personas relacionadas con los inmuebles y el alcance de la distribución.
La modalidad de la telecoca
La operación también se enmarca en el avance de la denominada telecoca, un sistema de venta de droga a domicilio que utiliza teléfonos y aplicaciones de mensajería para recibir pedidos y coordinar las entregas. Este modelo permite a los distribuidores mantener un contacto rápido con los compradores y cambiar con frecuencia los puntos de entrega.
La telecoca dificulta la labor policial porque fragmenta la actividad en pequeños repartos y reduce la exposición de los responsables. En lugar de concentrar las ventas en un local o punto fijo, los encargados se desplazan hasta los clientes, generalmente utilizando vehículos y teléfonos que pueden cambiar con facilidad.
El trabajo de investigación se centra en reconstruir cómo funcionaba esta red, qué papel desempeñaban los inmuebles registrados y hasta dónde llegaba su área de actuación. La incautación de la droga y de los elementos empleados para su preparación puede aportar información relevante sobre la capacidad operativa de la organización.
Una operación pendiente de esclarecer
Los registros practicados en Dos Hermanas y Alcalá de Guadaíra han permitido desmantelar varios puntos relacionados presuntamente con el tráfico de cocaína. La intervención ha evitado que los 12 kilos incautados llegaran al mercado ilícito, donde habrían sido distribuidos tras su posible adulteración.
Además de la droga, la sustancia de corte y los utensilios localizados serán analizados para determinar su composición y su relación con el proceso de preparación. Este material puede ayudar a establecer la cantidad final que la red pretendía poner a la venta y a identificar conexiones con otras investigaciones abiertas.
La investigación continúa abierta para aclarar todas las circunstancias de la operación. Por el momento, los datos conocidos se concentran en la localización de la cocaína, los laboratorios, el material de procesado y el zulo oculto bajo el jardín, elementos que dibujan una infraestructura preparada para sostener una actividad de distribución de droga en el entorno de Sevilla.



