IU pide al Rey que contacte con Mohamed VI para rebajar la tensión migratoria en Ceuta
Izquierda Unida ha reclamado que el Rey mantenga una conversación con el monarca marroquí, Mohamed VI, con el objetivo de contribuir a apaciguar la crisis migratoria en Ceuta. La formación considera que una intervención directa de la jefatura del Estado podría ayudar a reducir la tensión y favorecer una gestión coordinada de la situación.
La petición ha sido formulada por Enrique Santiago, que ha lamentado que esa llamada no se produjera “desde el primer momento”. El dirigente de IU entiende que el contacto entre ambas casas reales habría podido desempeñar un papel relevante desde el inicio de la crisis, especialmente por la relación bilateral entre España y Marruecos.
Una llamada para rebajar la tensión
La propuesta de Izquierda Unida sitúa la diplomacia al más alto nivel como una de las vías para abordar el escenario migratorio en Ceuta. Para la formación, la comunicación entre Felipe VI y Mohamed VI podría facilitar un mensaje político orientado a la calma y a la cooperación entre los dos países.
El planteamiento llega en un contexto marcado por la preocupación en torno a la presión migratoria en la ciudad autónoma. IU sostiene que la respuesta no debe limitarse a las medidas operativas en la frontera, sino que también debe incluir gestiones políticas capaces de evitar una escalada de tensión.
Enrique Santiago ha puesto el acento en la oportunidad perdida de haber activado ese contacto “desde el primer momento”. Con esa valoración, el representante de IU reclama una actuación más rápida y visible de las instituciones ante una situación que afecta directamente a Ceuta y a las relaciones entre España y Marruecos.
El papel de la relación entre España y Marruecos
La cuestión migratoria en Ceuta está estrechamente vinculada a la cooperación con Marruecos. Cualquier evolución en los controles fronterizos, en la vigilancia de los pasos terrestres o en la gestión de los movimientos migratorios tiene consecuencias directas para la ciudad autónoma.
Por ese motivo, IU defiende que el diálogo bilateral debe ocupar un lugar central. La llamada solicitada al Rey se presenta como una herramienta diplomática para reforzar la comunicación entre ambos países y trasladar la necesidad de actuar con coordinación y responsabilidad.
La formación no ha planteado únicamente una respuesta centrada en la seguridad. Su reclamación combina la necesidad de controlar la situación en la frontera con la búsqueda de canales políticos que permitan evitar nuevos episodios de tensión. En este sentido, el contacto entre los dos monarcas tendría, según IU, un valor institucional y simbólico.
Ceuta, en el centro del debate migratorio
La ciudad autónoma ocupa una posición especialmente sensible por su ubicación geográfica y por su frontera con Marruecos. La llegada de personas migrantes y la presión sobre los recursos disponibles convierten cualquier aumento de los movimientos fronterizos en un asunto de máxima relevancia política.
IU considera que la respuesta debe preservar la estabilidad de Ceuta y garantizar una actuación coordinada. La petición de Enrique Santiago se orienta, por tanto, a reforzar la interlocución con las autoridades marroquíes mediante un contacto al máximo nivel institucional.
El dirigente ha expresado su malestar por la ausencia de esa llamada en las primeras fases de la crisis. Su crítica apunta a la necesidad de anticiparse a este tipo de escenarios y de utilizar con rapidez todos los mecanismos diplomáticos disponibles.
Una reclamación con alcance institucional
La intervención del Rey en una situación de estas características tendría un carácter institucional y diplomático. Desde IU se plantea como una forma de respaldar la cooperación entre España y Marruecos, no como un sustituto de la actuación del Gobierno ni de los dispositivos desplegados en Ceuta.
La petición también abre el debate sobre la respuesta política a las crisis migratorias. Para Izquierda Unida, la gestión de estos episodios exige combinar la protección de la frontera, la atención a las personas afectadas y un diálogo constante con el país vecino.
Enrique Santiago ha insistido en que el contacto entre Felipe VI y Mohamed VI debería haberse producido al inicio de la crisis. La formación confía en que una comunicación directa pueda contribuir ahora a rebajar la tensión migratoria en Ceuta y a reforzar la coordinación entre España y Marruecos.



