La UIMP aborda la batalla digital entre América Latina y la Unión Europea
La Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) ha inaugurado en Santander el curso de verano Tecnología, ciencia y poder: América Latina y la UE ante la batalla digital, una iniciativa impulsada por la Fundación Carolina que analiza los retos tecnológicos, científicos y geopolíticos de la transformación digital.
El encuentro se celebra del 24 al 28 de agosto de 2026 y pone el foco en la relación entre América Latina y la Unión Europea en un momento marcado por la competencia internacional en sectores estratégicos como la inteligencia artificial, los datos, la ciberseguridad y las infraestructuras digitales.
La tecnología ya es una cuestión de poder
La programación parte de una idea central: la tecnología ha dejado de ser únicamente una herramienta de innovación para convertirse en un elemento decisivo de la política internacional. El control de los datos, la capacidad de desarrollar sistemas de inteligencia artificial y el acceso a redes de comunicación determinan cada vez más la autonomía de los países y su posición en el escenario global.
En este contexto, la Unión Europea busca reforzar su soberanía tecnológica y reducir dependencias externas, mientras que los países latinoamericanos afrontan el desafío de participar en la economía digital sin quedar relegados a un papel meramente consumidor de soluciones diseñadas fuera de la región.
El curso plantea así un análisis conjunto de los intereses, las capacidades y las oportunidades de ambas áreas geográficas. También invita a reflexionar sobre la necesidad de establecer alianzas que permitan avanzar en investigación, formación, innovación y regulación tecnológica.
Una agenda marcada por la inteligencia artificial y los datos
La expansión de la inteligencia artificial ocupa un lugar destacado en el debate tecnológico actual. Sus aplicaciones ofrecen nuevas posibilidades para la industria, la sanidad, la educación y las administraciones públicas, pero también plantean dudas sobre la privacidad, la seguridad, el empleo y la concentración de poder en manos de un número reducido de empresas.
Para Europa, el reto consiste en impulsar la innovación sin renunciar a sus principios de protección de derechos y responsabilidad tecnológica. América Latina, por su parte, necesita fortalecer sus ecosistemas digitales, mejorar la conectividad y ampliar la disponibilidad de talento especializado para aprovechar el potencial de estas herramientas.
Los datos constituyen otro de los grandes ejes de la transformación digital. Su valor económico y estratégico ha convertido la gestión de la información en una prioridad para gobiernos y compañías. La creación de marcos de cooperación que garanticen intercambios seguros y respetuosos con la privacidad será clave para estrechar la relación entre la UE y América Latina.
Cooperación frente a la dependencia tecnológica
El curso de la UIMP también se desarrolla en un escenario de creciente competencia entre grandes potencias. Estados Unidos y China concentran buena parte de la capacidad mundial en ámbitos como los semiconductores, las plataformas digitales, la computación en la nube y la inteligencia artificial.
Ante esta situación, Europa y América Latina comparten la necesidad de diversificar proveedores, proteger sus infraestructuras críticas y desarrollar capacidades propias. La cooperación puede facilitar proyectos de investigación, programas de intercambio y estrategias comunes para afrontar riesgos como los ciberataques, la desinformación o la dependencia de tecnologías cerradas.
La colaboración, no obstante, exige tener en cuenta las diferencias entre ambos espacios. La Unión Europea dispone de un mercado integrado y de una amplia capacidad reguladora, mientras que América Latina reúne países con distintos niveles de digitalización, inversión científica e infraestructura tecnológica. Cualquier estrategia conjunta deberá adaptarse a esa diversidad.
Ciencia, innovación y formación como prioridades
La dimensión científica es otro de los pilares del encuentro. El desarrollo tecnológico depende de la investigación y de la capacidad para convertir el conocimiento en soluciones aplicables. Para ello, resulta necesario reforzar la financiación, facilitar la colaboración entre universidades y empresas y promover carreras vinculadas a la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas.
La formación ocupa un papel especialmente relevante. La falta de profesionales especializados es uno de los principales obstáculos para la digitalización de numerosos sectores. La movilidad académica y la creación de redes entre instituciones europeas y latinoamericanas pueden contribuir a generar nuevas oportunidades para estudiantes e investigadores.
Un debate con impacto más allá de las aulas
La celebración del curso en Santander busca abrir un espacio de análisis sobre decisiones que afectan tanto a las instituciones como a la ciudadanía. La regulación de la inteligencia artificial, el uso de los datos personales, la seguridad de los servicios digitales y el acceso a la conectividad forman parte de una agenda que tendrá consecuencias directas en la vida cotidiana.
Con esta iniciativa, la UIMP y la Fundación Carolina sitúan la relación tecnológica entre América Latina y la Unión Europea en el centro del debate. El objetivo es comprender cómo la ciencia y la innovación pueden convertirse en instrumentos de cooperación y desarrollo, en lugar de ampliar las brechas digitales existentes.
Durante los próximos días, el encuentro abordará los desafíos de la nueva competencia tecnológica y las posibilidades de construir una estrategia compartida. Una conversación necesaria para definir el papel que Europa y América Latina quieren desempeñar en la próxima etapa de la transformación digital.


