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Una tecnología desarrollada en Alicante busca facilitar la ingesta de nutrientes a personas con problemas para tragar

Un proyecto impulsado con la participación del Instituto de Investigación Sanitaria y Biomédica de Alicante (ISABIAL) y la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH) trabaja en una nueva forma de administrar nutrientes a personas con dificultades para tragar. La propuesta combina impresión 3D y películas de rápida disolución que se deshacen en la boca sin necesidad de tomar agua.

La solución está orientada especialmente a pacientes con problemas de deglución, una dificultad que puede complicar tanto la alimentación diaria como la toma de determinados complementos nutricionales o tratamientos. El objetivo es ofrecer una alternativa más sencilla, cómoda y adaptada a las necesidades de quienes no pueden ingerir con normalidad alimentos o productos en formato convencional.

Una respuesta a las dificultades de la deglución

Tragar puede convertirse en una tarea compleja para personas mayores, pacientes con enfermedades neurológicas o quienes se recuperan de determinadas intervenciones y lesiones. En estos casos, los alimentos y los productos nutricionales deben presentarse con texturas y formatos que reduzcan el riesgo de atragantamiento.

La tecnología desarrollada en Alicante plantea utilizar películas comestibles capaces de disolverse en contacto con la saliva. Al no requerir agua, estos soportes pueden facilitar la administración de nutrientes en situaciones en las que beber o tragar comprimidos resulta difícil.

El formato también puede contribuir a simplificar las rutinas de cuidado. Para el paciente, supone una opción potencialmente más fácil de utilizar. Para los profesionales y cuidadores, puede ayudar a administrar cantidades concretas de nutrientes de una manera más controlada y adaptada.

Impresión 3D para personalizar la administración

Uno de los elementos diferenciales del proyecto es la incorporación de técnicas de impresión 3D. Esta tecnología permite fabricar estructuras con una composición y un diseño determinados, lo que abre la puerta a personalizar el formato de las películas según las necesidades de cada usuario.

La impresión 3D puede facilitar el ajuste de parámetros como el tamaño, el grosor o la distribución del material. Esta capacidad de adaptación resulta especialmente relevante en el ámbito sanitario, donde no todos los pacientes presentan las mismas dificultades ni necesitan la misma cantidad o combinación de nutrientes.

Además, el uso de fabricación aditiva permite estudiar diseños que favorezcan una disolución rápida y homogénea en la boca. El propósito es que el producto pueda administrarse de forma sencilla, sin generar una carga adicional para la persona que lo utiliza.

Películas que se disuelven sin agua

Las películas orales son láminas finas diseñadas para desintegrarse al entrar en contacto con la humedad de la boca. En lugar de tener que tragar una cápsula o mezclar un polvo con líquidos, el usuario coloca el formato en la cavidad oral y espera a que se disuelva.

Esta característica puede resultar útil para quienes tienen limitada la capacidad de beber, presentan rechazo a determinadas texturas o encuentran dificultades para coordinar la deglución. También podría mejorar la comodidad en contextos fuera del hogar, al reducir la necesidad de utilizar vasos, agua u otros utensilios.

El desarrollo debe tener en cuenta, además, aspectos como el sabor, la textura, la resistencia de la película durante su manipulación y la velocidad de disolución. Todos estos factores influyen en la aceptación del producto y en su posible incorporación a la vida cotidiana de los pacientes.

Investigación sanitaria y aplicación práctica

La colaboración entre ISABIAL y la UMH reúne el conocimiento clínico y biomédico con la investigación tecnológica y el desarrollo de nuevos materiales. Esta combinación permite abordar el problema desde varias perspectivas: las necesidades reales de los pacientes, la seguridad del formato y las posibilidades de fabricación.

El interés de este tipo de soluciones va más allá de facilitar la ingesta. Una deglución complicada puede provocar que una persona reduzca la cantidad de alimentos y líquidos que consume, lo que puede favorecer la aparición de problemas nutricionales y de hidratación. Cualquier herramienta que facilite la administración debe integrarse, en todo caso, dentro de las recomendaciones de los profesionales sanitarios.

Un paso hacia una nutrición más accesible

La propuesta alicantina se enmarca en una tendencia creciente hacia la personalización de los productos sanitarios y nutricionales. Frente a los formatos estándar, la combinación de impresión 3D y películas bucodispersables permite explorar soluciones más flexibles y adaptadas a perfiles concretos.

Antes de llegar a un uso generalizado, este tipo de tecnología debe superar las correspondientes fases de validación, comprobar su estabilidad y garantizar que la administración de nutrientes se realiza con precisión y seguridad. También será necesario evaluar su aceptación por parte de pacientes, familiares y profesionales.

Si estos pasos confirman su utilidad, el sistema podría convertirse en una herramienta de apoyo para mejorar la ingesta de nutrientes en personas con disfagia u otras dificultades para tragar. El proyecto refuerza así el papel de la investigación desarrollada en la provincia de Alicante en la búsqueda de respuestas tecnológicas a necesidades concretas de la atención sanitaria.

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