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Mercadona estrena en Madrid su Tienda 9, un supermercado centrado en la tecnología y el ahorro de agua

Mercadona ha puesto en marcha en el distrito madrileño de Chamberí su conocida Tienda 9, un establecimiento que concentra varias de las líneas estratégicas de la compañía para modernizar sus supermercados. El nuevo espacio apuesta por una organización más eficiente, la preparación centralizada de alimentos y medidas destinadas a reducir el consumo de recursos.

Uno de los principales cambios se encuentra en la forma de preparar parte de la oferta alimentaria. En lugar de realizar todos los procesos dentro de la propia tienda, el establecimiento recibe productos elaborados desde un obrador central. Esta fórmula permite trasladar determinadas tareas a unas instalaciones específicamente diseñadas para ello y liberar espacio en el supermercado.

La compañía también ha incorporado soluciones que, según sus previsiones, pueden lograr un ahorro de hasta el 40 % en el consumo de agua. La cifra está vinculada a las nuevas medidas aplicadas en el funcionamiento del establecimiento, aunque el resultado final dependerá del uso diario y de la evolución de los consumos.

Una tienda diseñada para probar nuevas soluciones

La Tienda 9 funciona como un escaparate para la transformación de los supermercados de Mercadona. El objetivo no es únicamente renovar la imagen de los establecimientos, sino revisar procesos que afectan a la reposición, la preparación de alimentos, la limpieza y la gestión de los recursos.

Este planteamiento encaja con la evolución del sector de la distribución, que busca reducir costes operativos y, al mismo tiempo, mejorar la eficiencia ambiental. La tecnología se convierte así en una herramienta para automatizar tareas, controlar consumos y adaptar la operativa a las necesidades reales de cada tienda.

En el caso del establecimiento de Chamberí, la centralización de la preparación alimentaria representa uno de los cambios más visibles. El obrador central permite separar parte de la producción del espacio de venta y organizarla mediante procesos más controlados. Para el cliente, el objetivo es que esta reorganización no altere la disponibilidad ni la frescura de los productos.

El ahorro de agua, una de las prioridades

La reducción del consumo de agua se ha convertido en uno de los ejes de la nueva tienda. Mercadona ha incorporado medidas orientadas a disminuir el uso de este recurso en distintas operaciones, con una previsión de ahorro que puede alcanzar el 40 %.

Estas actuaciones tienen especial relevancia en un supermercado, donde el agua se utiliza en tareas de limpieza, mantenimiento y preparación de determinados alimentos. Mejorar la eficiencia en estos puntos permite reducir el consumo sin que la actividad diaria dependa exclusivamente de un menor uso por parte de los trabajadores.

El dato del 40 % debe entenderse como una estimación máxima asociada al funcionamiento de las nuevas soluciones. La comparación con otros establecimientos y el seguimiento durante un periodo prolongado serán los elementos que permitan comprobar el impacto real de la iniciativa.

Más eficiencia sin cambiar la experiencia de compra

La estrategia de Mercadona persigue que buena parte de las mejoras tecnológicas permanezca en segundo plano para el consumidor. El cliente continúa realizando una compra convencional, pero detrás de los lineales se aplican nuevos métodos para gestionar el espacio, preparar los productos y coordinar el abastecimiento.

La centralización de procesos también puede ayudar a homogeneizar la calidad y a reducir tareas repetitivas en cada supermercado. Al trasladar parte de la elaboración a un obrador especializado, los equipos de tienda pueden concentrarse en la atención, la reposición y el mantenimiento del establecimiento.

La Tienda 9 de Chamberí representa, por tanto, una combinación de innovación operativa y compromiso con la eficiencia. No se trata solo de incorporar dispositivos o renovar la distribución interior, sino de rediseñar el funcionamiento del supermercado desde su origen.

La apuesta tecnológica de Juan Roig continúa

El proyecto confirma que la apuesta de Juan Roig por la tecnología aplicada a las tiendas de Mercadona continúa avanzando. La compañía lleva años explorando nuevas fórmulas para mejorar la logística, optimizar los procesos internos y adaptar sus establecimientos a un escenario en el que el ahorro energético y de recursos tiene cada vez más peso.

El supermercado de Chamberí servirá como referencia para valorar qué soluciones pueden trasladarse a otros puntos de la red. La evolución de sus consumos, la respuesta de los trabajadores y la experiencia de los clientes serán determinantes para decidir si este modelo se amplía.

Con la apertura de esta tienda, Mercadona coloca el foco en una idea cada vez más extendida en la distribución: el supermercado del futuro no dependerá únicamente de una oferta amplia o de precios competitivos. También tendrá que ser más eficiente, consumir menos recursos y apoyarse en la tecnología para ofrecer un servicio ágil y sostenible.

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