Kentucky convertirá una antigua fundición de aluminio en un gran centro de datos para inteligencia artificial
Una antigua fundición de aluminio de Kentucky, en Estados Unidos, se transformará en un enorme campus de centros de datos especializado en inteligencia artificial. La Comisión de Servicios Públicos de Kentucky ha dado luz verde al acuerdo eléctrico que permitirá a TeraWulf desarrollar el proyecto Justified, una infraestructura valorada en entre 4.000 y 4.500 millones de dólares.
Anthropic, la compañía responsable del asistente Claude, será uno de los principales usuarios de estas instalaciones. La empresa ha firmado un contrato de arrendamiento a 20 años para disponer de unos 401 megavatios de capacidad, destinados a alojar los equipos informáticos necesarios para entrenar y ejecutar sus modelos de inteligencia artificial.
Un acuerdo eléctrico para un campus de 482 megavatios
La autorización aprobada el 21 de agosto contempla un acuerdo de suministro eléctrico minorista con una duración de 15 años y una capacidad máxima de 482 megavatios. Para hacerse una idea, un megavatio equivale a un millón de vatios, aunque la demanda real de un centro de datos depende de la carga de trabajo, los sistemas de refrigeración y la expansión prevista.
El suministro se canalizará mediante Big Rivers Electric Corporation y Kenergy Corporation. Big Rivers comprará la electricidad en el mercado mayorista, mientras que Kenergy se encargará de distribuirla hasta las instalaciones de TeraWulf.
La comisión considera que las condiciones del acuerdo ofrecen protección suficiente a los clientes actuales de las compañías eléctricas. También ha determinado que las tarifas previstas son justas, equitativas y razonables, un aspecto especialmente sensible en un momento en el que los centros de datos están elevando la demanda energética en distintas zonas de Estados Unidos.
De una fundición cerrada a una infraestructura para IA
El campus ocupará aproximadamente 300 hectáreas en el condado de Hancock, sobre los terrenos de la antigua fundición Hawesville de Century Aluminum. La planta cerró en 2022 y dejó alrededor de 600 empleos afectados.
TeraWulf adquirió la propiedad en febrero por unos 302 millones de dólares. El emplazamiento conserva una subestación eléctrica y varias líneas de transporte, elementos que pueden acelerar la puesta en marcha de una instalación con una demanda energética extraordinaria.
La compañía ya ha iniciado distintas actuaciones, entre ellas la demolición de estructuras, la limpieza ambiental y la preparación del terreno. Sin embargo, el proyecto todavía necesita autorizaciones adicionales para garantizar que toda la potencia prevista pueda llegar al campus.
La conexión a la red todavía no está completamente asegurada
La aprobación de la Comisión de Servicios Públicos de Kentucky cubre el acuerdo de suministro local, pero no garantiza por sí sola el acceso a los 482 megavatios. TeraWulf también deberá obtener el visto bueno del operador regional de la red eléctrica, Midcontinent Independent System Operator, conocido como MISO.
Además, serán necesarios acuerdos complementarios para el transporte de la electricidad. Este proceso resulta clave porque las redes deben comprobar que pueden asumir la nueva demanda sin comprometer la estabilidad del sistema ni trasladar costes desproporcionados al resto de consumidores.
Anthropic podría invertir más de 10.000 millones en equipos
TeraWulf, que anteriormente operaba principalmente como empresa de minería de bitcoin, está reconvirtiendo su negocio hacia la infraestructura informática para inteligencia artificial. Este tipo de instalaciones requiere grandes grupos de servidores equipados con unidades de procesamiento gráfico, o GPU, chips especialmente adecuados para realizar muchos cálculos en paralelo.
Esos procesadores se emplean tanto para entrenar modelos de IA como para generar respuestas cuando los usuarios interactúan con ellos. Ambas tareas necesitan grandes cantidades de electricidad y sistemas de refrigeración capaces de mantener los equipos funcionando de forma continua.
Según las estimaciones de TeraWulf, el contrato con Anthropic podría generar unos 19.000 millones de dólares en ingresos contratados durante sus 20 años de duración. A esa cantidad se sumaría una inversión potencial de alrededor de 10.000 millones de dólares por parte de Anthropic en servidores y otros componentes informáticos.
Si se cumplen esas previsiones, la inversión total vinculada al emplazamiento de Hawesville superaría los 14.000 millones de dólares entre la construcción de la infraestructura y la instalación del equipamiento tecnológico.
Un proyecto observado por las comunidades locales
La transformación de la antigua fundición llega en un contexto de creciente debate sobre el impacto de los centros de datos. Estas instalaciones pueden atraer inversiones, generar empleo y reutilizar terrenos industriales, pero también consumen grandes cantidades de energía y pueden presionar los recursos hídricos destinados a la refrigeración.
En Kentucky, algunos gobiernos locales han impuesto moratorias a nuevos centros de datos ante la oposición de parte de los residentes. El proyecto Justified se ha convertido así en una prueba para medir hasta dónde pueden avanzar las empresas de inteligencia artificial cuando sus planes generan dudas sobre el coste energético y sus efectos sobre la comunidad.
TeraWulf prevé comenzar el aumento progresivo de potencia en septiembre de 2027. El suministro destinado a Anthropic entraría en funcionamiento por fases a partir de finales de ese año, con el objetivo de alcanzar la capacidad completa a comienzos de 2028.
El calendario, no obstante, dependerá de las autorizaciones de MISO, de los acuerdos de transporte y de la evolución de las obras. Si se cumplen los plazos, Kentucky se incorporará a la creciente red de grandes polos de computación que las compañías de IA están construyendo para responder al aumento de la demanda de modelos cada vez más complejos.



