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Bruselas designa ChatGPT como motor de búsqueda online muy grande y activa cuatro meses de supervisión reforzada

La Comisión Europea ha incluido ChatGPT en la categoría de motor de búsqueda online muy grande —VLOSE, por sus siglas en inglés— dentro de la Ley de Servicios Digitales (DSA). La decisión reconoce que el servicio de OpenAI ya no funciona únicamente como un chatbot conversacional: también puede responder preguntas utilizando información de internet y actuar como puerta de entrada a contenidos y consultas online.

La designación obliga al servicio a asumir nuevas exigencias regulatorias. ChatGPT dispondrá de cuatro meses desde la notificación oficial para cumplir las obligaciones adicionales previstas para las plataformas y motores de búsqueda con mayor alcance en la Unión Europea.

ChatGPT deja de encajar solo como chatbot

La clasificación europea se apoya en la evolución de las funciones de ChatGPT. Aunque su interfaz principal sigue siendo una conversación escrita, el sistema puede interpretar preguntas, generar respuestas y, en determinados usos, consultar la web para ofrecer información actualizada.

Esta combinación explica el carácter híbrido del servicio. No es un buscador tradicional basado principalmente en una lista de enlaces, pero tampoco se limita a generar texto a partir de la información con la que fue entrenado. Su capacidad para intermediar entre el usuario y los contenidos online lo sitúa, según Bruselas, dentro del ámbito de los motores de búsqueda sometidos a una vigilancia reforzada.

La decisión no convierte automáticamente a toda OpenAI en una plataforma designada bajo la DSA. El reglamento identifica servicios concretos y aplica las obligaciones al proveedor responsable de cada uno. Es un enfoque similar al utilizado con Google, cuyos servicios —como Search, YouTube, Maps, Play o Shopping— aparecen diferenciados en el marco europeo.

Más de 159 millones de usuarios mensuales en la UE

El tamaño del servicio es un elemento clave para la aplicación de las obligaciones más exigentes. La DSA establece el umbral en 45 millones de destinatarios activos mensuales dentro de la Unión Europea, una cifra equivalente al 10 % de la población comunitaria.

ChatGPT figura con 159,1 millones de usuarios mensuales en la UE, muy por encima de ese límite. La lógica del reglamento es que una herramienta con semejante alcance puede influir en la forma en que millones de personas acceden a la información, interpretan la actualidad o toman decisiones en internet.

En el mismo paquete de designaciones, Bruselas ha incluido Reddit y Roblox como plataformas online muy grandes, conocidas como VLOP. La diferencia entre ambas categorías responde a la función principal de cada servicio: ChatGPT queda encuadrado como motor de búsqueda, mientras que Reddit y Roblox lo hacen como plataformas digitales de gran tamaño.

Evaluación de riesgos y protección de menores

Durante los próximos cuatro meses, ChatGPT tendrá que prepararse para cumplir las obligaciones específicas de la DSA aplicables a los servicios de mayor alcance. Entre ellas figura la realización de evaluaciones periódicas de riesgos sistémicos.

Estos riesgos son aquellos que pueden afectar a una parte significativa de la sociedad y no solo a usuarios individuales. En el caso de un servicio de inteligencia artificial generativa, pueden estar relacionados con la difusión de información ilegal o engañosa, la amplificación de contenidos perjudiciales o la forma en que el sistema prioriza y presenta determinadas respuestas.

La Comisión también prestará atención a los posibles efectos sobre los menores, los derechos fundamentales, la salud y el bienestar físico y mental, los procesos electorales y la seguridad pública. ChatGPT deberá establecer medidas para reducir esos riesgos y demostrar que sus sistemas de recomendación, búsqueda y generación de respuestas se someten a controles adecuados.

Qué significa la DSA

La Ley de Servicios Digitales es el reglamento europeo que armoniza las reglas aplicables a una amplia variedad de servicios online. Incluye redes sociales, marketplaces, tiendas de aplicaciones, plataformas de alojamiento, intermediarios digitales y motores de búsqueda.

La norma entró en vigor el 16 de noviembre de 2022 y comenzó a aplicarse de forma general el 17 de febrero de 2024. Aunque todos los servicios tienen obligaciones, las plataformas y motores de búsqueda muy grandes soportan requisitos adicionales por su capacidad de afectar al debate público y a la experiencia digital de millones de ciudadanos.

Una designación con posibles consecuencias económicas

El nuevo estatus de ChatGPT no es únicamente una declaración institucional. La DSA contempla sanciones económicas para los servicios que incumplan sus obligaciones, además de medidas de supervisión y solicitudes formales de información.

La Comisión ya ha utilizado este marco contra varias compañías digitales. Las actuaciones europeas han incluido expedientes relacionados con la transparencia, la gestión de riesgos y la protección de los usuarios en grandes plataformas sociales y de comercio electrónico.

Las multas pueden alcanzar un porcentaje relevante de los ingresos o del volumen de negocio mundial de la empresa infractora. En los casos más graves y persistentes, la normativa también permite adoptar medidas adicionales para forzar el cumplimiento.

La inteligencia artificial entra de lleno en la regulación digital

La inclusión de ChatGPT como VLOSE marca una tendencia de mayor alcance: la inteligencia artificial generativa no queda al margen de las reglas aplicables a los grandes servicios de internet cuando su popularidad y sus funciones tienen un impacto comparable.

Para los usuarios, el cambio puede traducirse en más información sobre el funcionamiento del servicio, controles adicionales frente a contenidos ilegales y mecanismos de protección reforzados. Para OpenAI, supone demostrar que ChatGPT puede operar a escala europea con procedimientos formales para identificar, medir y reducir los riesgos asociados a sus modelos y algoritmos.

La cuenta atrás ya está en marcha. En los próximos meses, Bruselas examinará cómo adapta ChatGPT sus sistemas a la DSA y hasta qué punto sus respuestas, búsquedas y recomendaciones cumplen las exigencias que Europa aplica a las principales puertas de entrada a internet.

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