El mercado laboral pierde 162.840 afiliados en agosto y suma 44.419 parados
El empleo español ha cerrado el verano con un retroceso de la afiliación y un repunte del desempleo. En agosto se registraron 162.840 afiliados menos, hasta situar la afiliación media en 22.345.226 personas, mientras que el número de parados aumentó en 44.419 desempleados.
El dato confirma el patrón estacional habitual del octavo mes del año, aunque incorpora una señal de alerta: el incremento del paro duplica el registrado en agosto del año anterior. La pérdida de empleo se produce al finalizar buena parte de los contratos vinculados a la temporada turística y antes de que se active la contratación asociada al nuevo curso.
Agosto vuelve a castigar la afiliación
La afiliación cayó un 0,72% respecto al mes anterior. El descenso aleja al mercado laboral del máximo histórico de 22,5 millones de ocupados alcanzado durante el verano y refleja el final de miles de empleos temporales creados para cubrir el aumento de actividad en vacaciones.
La caída, sin embargo, es inferior a la registrada en agosto de 2024, cuando se perdieron casi 200.000 afiliados. Aquel ejercicio dejó el peor resultado para este mes desde antes de la pandemia, por lo que la evolución actual muestra una cierta moderación en la destrucción de empleo estacional.
El comportamiento de agosto no resulta inesperado. Las empresas turísticas, hosteleras y de servicios reducen sus plantillas una vez finalizado el periodo de mayor demanda, mientras que otros sectores todavía no han incorporado a los trabajadores que necesitarán a partir de septiembre.
Educación concentra buena parte del descenso
El sector educativo explica una parte destacada de la pérdida de afiliación. En agosto se contabilizaron 76.535 afiliados menos en Educación, una caída relacionada con el calendario académico y con la finalización de contratos durante los meses de verano.
La situación suele cambiar con la llegada de septiembre, cuando los centros educativos comienzan a recuperar personal para afrontar el nuevo curso. Este efecto puede suavizar en las próximas semanas el retroceso registrado en agosto, aunque también pone de relieve el peso que siguen teniendo los factores estacionales en las estadísticas laborales.
La dependencia de determinados sectores respecto al turismo, las campañas de verano y el calendario escolar provoca que la afiliación no evolucione de forma homogénea durante todo el año. Por este motivo, los datos de agosto deben analizarse junto con los de septiembre y octubre, meses en los que se comprueba si la destrucción de empleo es únicamente temporal o si existe un deterioro más amplio.
El paro aumenta y duplica el dato del año anterior
El desempleo también avanzó en agosto, con 44.419 personas más inscritas. El incremento es especialmente relevante porque prácticamente duplica el registrado en el mismo mes del año anterior, cuando el mercado laboral afrontaba igualmente el final de la temporada estival.
El repunte del paro está estrechamente relacionado con la finalización de contratos temporales. Muchos trabajadores que dejan sus puestos durante el verano pasan a engrosar las listas de desempleo a la espera de nuevas oportunidades laborales, especialmente en actividades vinculadas al inicio del curso y a la reactivación de sectores que reducen su actividad en agosto.
La evolución del desempleo será uno de los principales indicadores para medir la fortaleza del mercado laboral después del verano. Si la contratación de septiembre absorbe una parte significativa de estos trabajadores, el aumento de agosto quedará acotado al ciclo estacional. Si no ocurre, el dato podría apuntar a una mayor dificultad para recolocar a quienes han perdido su empleo.
La campaña de verano deja un balance desigual
El balance del verano combina una pérdida de afiliación inferior a la de 2024 con un aumento del paro más intenso que el del año pasado. Esta diferencia dibuja un escenario desigual: la destrucción de empleo se modera, pero la salida de trabajadores hacia el desempleo resulta más pronunciada.
La cifra de afiliación media de agosto sigue situándose en niveles históricamente elevados, con más de 22,3 millones de ocupados. No obstante, el retroceso mensual evidencia que el mercado laboral continúa expuesto a los ciclos de contratación estacional y a la concentración de empleo en actividades muy sensibles al calendario.
Septiembre será, por tanto, el mes clave para comprobar la capacidad de recuperación del empleo. La vuelta a las aulas, el reinicio de la actividad ordinaria en numerosas empresas y las nuevas contrataciones podrán determinar si el mercado laboral recupera parte del terreno perdido o si el verano deja un impacto más persistente sobre la afiliación y el paro.



