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Xbox Game Pass ha arrancado septiembre de 2026 con una incorporación especialmente esperada: un nuevo Call of Duty ya forma parte de la primera oleada de juegos del servicio. Microsoft ha acompañado el lanzamiento con propuestas tan diferentes como RuneScape y Virtua Fighter, aunque también ha confirmado una salida relevante del catálogo.

La selección deja una pregunta sobre la mesa: ¿merece la pena mantener la suscripción durante todo el mes? Entre grandes partidas de acción, un spin-off de un MMORPG clásico y un juego de lucha con mucho peso histórico, hay argumentos para varios perfiles de jugador.

Call of Duty encabeza las novedades de Xbox Game Pass

La llegada de Call of Duty es el principal reclamo de esta tanda. La saga continúa siendo una de las franquicias más importantes del videojuego y su presencia en Game Pass facilita que los suscriptores puedan acceder a una experiencia de acción muy conocida sin comprarla por separado.

El atractivo no se limita a quienes siguen la campaña. La propuesta también resulta interesante para los jugadores que prefieren el multijugador, las partidas rápidas y la progresión compartida con amigos. Como ocurre con cada entrega, el interés se reparte entre el contenido narrativo y las opciones competitivas.

Qué aporta Call of Duty al catálogo

  • Acceso directo: los suscriptores pueden jugar sin asumir el precio completo del título.
  • Más variedad: el catálogo suma una alternativa de acción intensa frente a géneros más tranquilos.
  • Juego social: sus modos multijugador mantienen su atractivo para grupos de amigos.

La inclusión de Call of Duty también refuerza la estrategia de Microsoft para que Game Pass sea algo más que una biblioteca de juegos antiguos. Las grandes franquicias funcionan como reclamo, mientras que los lanzamientos secundarios amplían las posibilidades para quienes buscan experiencias distintas.

RuneScape y Virtua Fighter completan la primera oleada

La primera tanda de septiembre no se queda en Call of Duty. RuneScape aporta una vertiente vinculada a la aventura y al rol online, con una fórmula pensada para quienes disfrutan de progresar poco a poco, mejorar su personaje y dedicar muchas horas a un mundo persistente.

Su presencia tiene además un componente nostálgico. RuneScape es una marca muy reconocida entre los aficionados a los MMORPG, y su llegada permite recuperar parte de esa sensación de comunidad, exploración y objetivos a largo plazo que define al género.

Por otro lado, Virtua Fighter suma combates directos y técnicos. La saga de lucha apuesta por enfrentamientos en los que el control, los reflejos y el conocimiento de cada personaje tienen un peso decisivo. Es una opción ideal para partidas cortas, aunque también puede convertirse en un reto exigente para quienes quieran dominar sus mecánicas.

Una combinación para perfiles muy distintos

  • Acción y multijugador: Call of Duty concentra la propuesta más inmediata.
  • Rol y progresión: RuneScape ofrece una experiencia más pausada y duradera.
  • Combate competitivo: Virtua Fighter pone el foco en la precisión y el aprendizaje.

Esta mezcla hace que la actualización resulte equilibrada. Quien busque una superproducción puede centrarse en Call of Duty, mientras que quienes prefieran partidas con más profundidad o sesiones breves tienen otras dos alternativas claras.

Cyberpunk 2077 abandona Xbox Game Pass

No todo son incorporaciones. Cyberpunk 2077 deja el catálogo de Xbox Game Pass en septiembre de 2026, una salida que puede influir en la decisión de algunos usuarios. El juego de rol de CD Projekt RED sigue siendo uno de los nombres más llamativos de la biblioteca, por lo que su retirada reduce el atractivo para quienes aún tenían pendiente recorrer Night City.

Si formaba parte de tu lista de juegos por terminar, conviene revisar su disponibilidad y valorar si quieres continuar la partida mediante una compra. La salida de un título tan conocido recuerda que Game Pass ofrece acceso mientras los acuerdos de catálogo permanecen activos, pero no garantiza que cada juego esté disponible de forma indefinida.

¿Compensa Xbox Game Pass con Call of Duty en septiembre?

La respuesta depende de tus hábitos. Para quienes juegan con frecuencia a Call of Duty, la incorporación puede justificar por sí sola la suscripción, especialmente si se aprovechan también los modos online y el resto de ventajas del servicio.

Los jugadores que prefieren explorar propuestas diferentes cuentan con RuneScape y Virtua Fighter como complementos sólidos. El primero puede ocupar muchas horas, mientras que el segundo funciona bien tanto para partidas rápidas como para sesiones de entrenamiento más intensas.

La pérdida de Cyberpunk 2077 es el principal contrapunto, pero no borra el peso de las nuevas incorporaciones. En conjunto, Xbox Game Pass inicia septiembre de 2026 con una oferta variada, capaz de combinar una franquicia de acción masiva con dos experiencias de perfiles muy distintos.

La estrategia de Xbox Game Pass gana fuerza

El movimiento confirma una tendencia clara: Microsoft busca mantener el interés del servicio mediante nombres reconocibles y propuestas complementarias. Call of Duty atrae a una audiencia amplia, RuneScape apuesta por la fidelidad a largo plazo y Virtua Fighter conecta con el público competitivo.

Para los suscriptores, el valor no está únicamente en un juego concreto, sino en la posibilidad de saltar entre géneros sin realizar varias compras. Esa flexibilidad convierte cada oleada de novedades en una oportunidad para probar títulos que quizá no entrarían en la lista de prioridades.

¿Qué opinas de la llegada de Call of Duty a Xbox Game Pass y de la salida de Cyberpunk 2077? Cuéntanos en los comentarios qué juego vas a probar primero y si la actualización ha cambiado tu decisión sobre mantener la suscripción.

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