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Claudia Boeri: la empresa autónoma no se compra, se construye paso a paso

La transformación hacia la empresa autónoma no consiste en adquirir una nueva aplicación y activarla de un día para otro. Es un proceso progresivo que combina datos, inteligencia artificial, automatización y decisiones humanas. Así lo explicó Claudia Boeri, presidenta de SAP para la región, durante el SAP NOW AI Tour Argentina 2026, celebrado en el predio de La Rural, en Buenos Aires.

La directiva defendió una visión evolutiva de la tecnología empresarial. Según su planteamiento, la autonomía no representa un producto cerrado, sino un camino de madurez tecnológica en el que las compañías incorporan capacidades inteligentes a sus operaciones y modifican la manera en la que trabajan.

De la automatización a la autonomía

Durante los últimos años, las empresas han automatizado tareas concretas para ganar velocidad y reducir errores. El siguiente paso, impulsado por la inteligencia artificial, consiste en conectar procesos, interpretar información y recomendar o ejecutar acciones con una intervención humana cada vez más selectiva.

En este escenario, una empresa autónoma puede detectar una necesidad, analizar distintas alternativas y proponer una respuesta dentro de los límites definidos por la organización. La tecnología no sustituye de forma automática toda la toma de decisiones, sino que ayuda a que esta sea más rápida, informada y coherente.

El cambio afecta a áreas como las finanzas, las compras, la cadena de suministro, los recursos humanos y la atención al cliente. El objetivo es que los sistemas no se limiten a registrar lo que sucede, sino que también identifiquen patrones, anticipen riesgos y faciliten respuestas operativas.

La inteligencia artificial llega a grandes empresas y pymes

Uno de los puntos centrales del encuentro fue la extensión de las herramientas de inteligencia artificial a organizaciones de distintos tamaños. Aunque las grandes compañías suelen disponer de más recursos para experimentar, las pequeñas y medianas empresas también pueden beneficiarse de soluciones que antes exigían infraestructuras complejas o equipos especializados.

Para las pymes, la IA puede contribuir a automatizar tareas administrativas, mejorar la planificación y obtener una visión más clara del negocio. La clave, sin embargo, no está únicamente en incorporar tecnología, sino en seleccionar casos de uso que respondan a problemas concretos y puedan generar resultados medibles.

  • Más eficiencia operativa: reducción del trabajo manual y de los tiempos de respuesta.
  • Mejor uso de los datos: integración de información dispersa para apoyar la gestión.
  • Mayor capacidad de anticipación: identificación temprana de riesgos y oportunidades.
  • Decisiones más ágiles: acceso a recomendaciones basadas en información actualizada.

Este enfoque resulta especialmente relevante en entornos marcados por la incertidumbre, la presión sobre los costes y la necesidad de adaptarse con rapidez a los cambios del mercado. La automatización inteligente puede liberar tiempo para que los equipos se concentren en actividades de mayor valor, siempre que se implante con una estrategia clara.

El talento humano sigue siendo decisivo

La expansión de la inteligencia artificial también plantea preguntas sobre el papel de las personas. Boeri situó al talento humano en el centro de esta transformación: los sistemas pueden procesar grandes volúmenes de información, pero las organizaciones siguen necesitando criterio, experiencia y responsabilidad para decidir cómo actuar.

La supervisión de las herramientas, la validación de sus recomendaciones y la definición de objetivos corresponden a los profesionales. También será necesario desarrollar nuevas competencias relacionadas con el análisis de datos, la gestión del cambio y el uso responsable de la IA.

En este sentido, la transición hacia modelos autónomos exige algo más que una actualización tecnológica. Implica revisar procesos, formar a los empleados y establecer reglas de gobierno que permitan controlar cómo se utilizan los datos y cómo se toman las decisiones automatizadas.

Un proceso gradual y con prioridades claras

La propuesta de SAP parte de una implantación progresiva. Las empresas pueden comenzar por procesos repetitivos o áreas con una elevada disponibilidad de datos, medir el impacto y ampliar después el alcance de las soluciones. Este recorrido permite reducir riesgos y adaptar la tecnología a la realidad de cada organización.

La interoperabilidad también adquiere un papel relevante. Para que la autonomía sea efectiva, los sistemas deben compartir información de forma segura y ofrecer una visión común del negocio. Sin datos consistentes y bien gobernados, la inteligencia artificial puede acelerar procesos, pero no necesariamente mejorar sus resultados.

El mensaje trasladado en el SAP NOW AI Tour Argentina 2026 es, por tanto, menos inmediato y más estratégico: la empresa autónoma no se compra como un paquete cerrado. Se construye mediante decisiones sucesivas, integración tecnológica y una cultura capaz de combinar las capacidades de la inteligencia artificial con el criterio de las personas.

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