Siemens y Bosch llevan a IFA electrodomésticos que apuestan por la eficiencia antes que por la inteligencia artificial
La inteligencia artificial se ha convertido en uno de los grandes reclamos de la tecnología de consumo, pero no todos los productos necesitan presumir de asistentes conversacionales o funciones conectadas. En IFA 2026, celebrada en Berlín, el grupo BSH, propietario de Bosch y Siemens, ha puesto el foco en una prestación mucho más tangible para los hogares: reducir el consumo de agua, energía y detergente.
La compañía ha mostrado una amplia colección de productos, entre ellos una cafetera semiautomática Serie 4, el horno Siemens iQ700, campanas extractoras y el aspirador friegasuelos Bosch OneFlow. Sin embargo, dos de las novedades más relevantes son aparentemente más convencionales: una lavadora-secadora Bosch Serie 8 y un frigorífico con un sistema modular para organizar mejor su interior.
Una lavadora-secadora que busca reducir el consumo energético
La Bosch Serie 8 es una lavadora-secadora fabricada en España que mantiene un diseño sobrio y tradicional. Su principal atractivo no está en la apariencia exterior, sino en la tecnología utilizada para secar la ropa y en la optimización de los recursos durante los ciclos de lavado.
El equipo incorpora una bomba de calor, un sistema que transporta el calor de un lugar a otro en vez de generarlo directamente. Para ello emplea un circuito cerrado con refrigerante, compresor e intercambiadores de calor, una tecnología habitual en sistemas de climatización.
En una secadora, la bomba de calor permite reutilizar el aire caliente y extraer la humedad de las prendas mediante condensación. De esta manera, se necesita menos electricidad que con una secadora convencional de condensación, que suele calentar el aire de forma más intensiva y lo expulsa o lo enfría después.
Según las cifras facilitadas por Bosch, la nueva lavadora-secadora puede ahorrar hasta un 55 % de energía y hasta 20 litros de agua frente a un sistema convencional de condensación. El fabricante asegura además que el aparato alcanza la clase energética A en el ciclo combinado de lavado y secado.
El consumo también se reduce cuando se utiliza únicamente como lavadora. En ese caso, Bosch afirma que el modelo gasta un 20 % menos que el límite de referencia de la clase A convencional. La diferencia puede resultar especialmente relevante en hogares que utilizan con frecuencia el programa completo de lavado y secado.
Dosificación automática para gastar menos detergente
La eficiencia de la Bosch Serie 8 no se limita a la electricidad y el agua. La lavadora-secadora incluye un sistema de dosificación automática capaz de ajustar la cantidad de detergente y suavizante en función del programa seleccionado y del tipo de prendas introducidas.
La dosificación automática evita añadir producto de más, uno de los errores más habituales al hacer la colada. Un exceso de detergente no mejora necesariamente el resultado y puede dejar residuos en la ropa o en el propio aparato. De acuerdo con Bosch, su sistema puede reducir hasta un 38 % el uso de jabón.
El producto no llegará de inmediato al mercado. La previsión comunicada por la marca sitúa su disponibilidad en algún momento de la primavera de 2027. Todavía no se han detallado todos los mercados en los que se venderá ni su precio final.
Más espacio en el frigorífico gracias a una puerta configurable
La otra novedad destacada es un frigorífico que intenta resolver un problema cotidiano: aprovechar mejor el espacio disponible. Para ello incorpora un sistema modular en la puerta, formado por compartimentos que se pueden reorganizar según las necesidades de cada usuario.
La idea permite adaptar la distribución interior a productos de distintos tamaños, desde botellas y envases altos hasta tarros, latas o alimentos que requieren un acceso más frecuente. La configuración flexible también puede facilitar la limpieza y evitar que algunos productos queden ocultos en la parte posterior.
La compañía asegura que este diseño proporciona un 15 % más de capacidad en el frigorífico y un 35 % adicional en el congelador respecto a la generación anterior. El aumento no depende únicamente de hacer el aparato más grande, sino de aprovechar de forma distinta los espacios de almacenamiento.
La eficiencia como alternativa a la carrera por la IA
Las novedades presentadas por Bosch y Siemens reflejan una tendencia que puede ganar peso en los próximos años. Aunque la conectividad y la inteligencia artificial están presentes en numerosos electrodomésticos, las mejoras que afectan directamente a la factura y al consumo de recursos siguen siendo uno de los argumentos de compra más fáciles de valorar.
En este contexto, la inteligencia artificial se refiere a sistemas capaces de analizar datos y tomar decisiones o hacer predicciones con cierta autonomía. Puede servir para recomendar programas, detectar patrones de uso o identificar alimentos, pero no siempre aporta un beneficio tan inmediato como consumir menos electricidad o utilizar mejor el espacio.
IFA vuelve a demostrar así la amplitud de la tecnología de consumo, con propuestas que van desde hornos capaces de reconocer alimentos y adaptar la cocción hasta soluciones para el cuidado de la ropa y la conservación de productos. En el caso de BSH, la apuesta más llamativa no es añadir más funciones digitales, sino mejorar tareas domésticas que se repiten cada semana.



