NEURA Robotics y SECO unen fuerzas para impulsar la IA física desde Europa
NEURA Robotics y SECO S.p.A. han establecido una alianza estratégica para diseñar, industrializar y fabricar los módulos de computación que darán vida a la próxima generación de robots cognitivos. El acuerdo refuerza la apuesta europea por la inteligencia artificial física y contempla su aplicación en robots como el humanoide 4NE1.
La colaboración combina la experiencia de NEURA en robótica e inteligencia artificial física con las capacidades de SECO en ingeniería electrónica integrada y fabricación industrial. Los módulos incorporarán procesadores Qualcomm Dragonwing Robotics, desarrollados para ofrecer rendimiento de IA en el dispositivo, eficiencia energética y respuestas con baja latencia.
Computación distribuida para robots más autónomos
El planteamiento de NEURA se apoya en una arquitectura distribuida que lleva la inteligencia a diferentes partes del robot. En lugar de concentrar todo el procesamiento en un único ordenador central, la compañía reparte capacidades de detección y cálculo por las extremidades, las articulaciones y otros puntos de interacción física.
Este concepto, denominado Smart Limb, pretende que cada zona del robot pueda interpretar su entorno y reaccionar con rapidez. Así, las decisiones críticas no dependen siempre de una conexión con la nube, algo especialmente importante cuando la máquina trabaja cerca de personas o debe responder en cuestión de milisegundos.
La arquitectura interna se organiza alrededor de la idea de un cerebro y un sistema nervioso. El cerebro coordina las funciones generales, mientras que el sistema nervioso distribuido acerca la capacidad de procesamiento a los sensores y a los elementos mecánicos que necesitan actuar de forma inmediata.
Tres capas para construir la IA física
NEURA considera que la inteligencia artificial aplicada al mundo físico se sostiene sobre tres grandes capas tecnológicas: la detección, la computación y la infraestructura en la nube. Todas ellas deben trabajar de manera coordinada para que un robot pueda percibir, razonar y actuar con seguridad.
- Detección: recopila información mediante cámaras, sensores de fuerza, sistemas de movimiento y otros dispositivos.
- Computación: procesa los datos y ejecuta los modelos de inteligencia artificial directamente en el robot.
- Nube: permite centralizar información, actualizar modelos y analizar datos procedentes de diferentes máquinas.
Los procesadores Dragonwing Robotics de Qualcomm Technologies encajan en esta estrategia al proporcionar capacidades de inteligencia artificial en el borde de la red. Este enfoque reduce la dependencia de la conectividad externa y favorece un control más preciso de los movimientos, con menor latencia y un consumo energético ajustado.
SECO se encargará de llevar el diseño a la fabricación
Dentro del acuerdo, SECO colaborará con NEURA en el diseño, la ingeniería y la producción de los módulos electrónicos destinados a los robots cognitivos. Su función será convertir la arquitectura tecnológica en componentes fiables, repetibles y preparados para una fabricación a mayor escala.
La industrialización de estos módulos resulta clave para que NEURA pueda ampliar el despliegue de sus robots en entornos profesionales. No basta con desarrollar un prototipo funcional: la producción debe mantener unos niveles constantes de calidad, rendimiento y disponibilidad a medida que aumente la demanda.
SECO cuenta con experiencia en sistemas embebidos y plataformas de computación para aplicaciones industriales. La empresa ya trabaja con soluciones basadas en procesadores Dragonwing, por lo que la alianza permite conectar su conocimiento en hardware con las necesidades específicas de la robótica cognitiva.
La colaboración reúne así tres piezas complementarias: la arquitectura de IA física de NEURA, la computación perimetral de Qualcomm Technologies y las capacidades de ingeniería y fabricación de SECO. El objetivo es crear una base tecnológica capaz de sostener robots más inteligentes, eficientes y preparados para trabajar junto a las personas.
Un nuevo centro de entrenamiento en Italia
La cooperación no se limitará al diseño de módulos electrónicos. NEURA y SECO también están preparando los siguientes pasos de su relación, entre ellos la creación de un gimnasio NEURA en Italia.
Este espacio se convertiría en el primer centro de entrenamiento de NEURA en el sur de Europa. Su función será ayudar a preparar y validar los robots en escenarios de uso reales, además de facilitar la recopilación de datos necesarios para mejorar sus capacidades.
Ambas compañías prevén recoger conjuntamente información procedente de la producción y de los entornos industriales en los que se desplieguen los robots. Estos datos pueden servir para perfeccionar los modelos de inteligencia artificial, optimizar los movimientos y adaptar el comportamiento de las máquinas a tareas concretas.
Europa busca reforzar su autonomía tecnológica
El acuerdo se enmarca en una tendencia más amplia: el impulso de un ecosistema europeo capaz de desarrollar y fabricar tecnologías avanzadas de inteligencia artificial y robótica. Para NEURA, contar con un socio industrial del continente facilita el control sobre una parte esencial de la cadena de suministro.
La alianza también pone el foco en la llamada IA física, una disciplina que traslada los modelos inteligentes desde los centros de datos a máquinas capaces de percibir y actuar en el mundo real. En este escenario, el hardware, el software, los sensores y la fabricación deben evolucionar de forma conjunta.
Con la integración de procesadores Dragonwing en sus robots y el apoyo industrial de SECO, NEURA busca preparar una plataforma escalable para sus futuros productos. El humanoide 4NE1 será uno de los primeros exponentes de esta estrategia, aunque el alcance de la colaboración se extiende al conjunto de la gama de robots cognitivos de la compañía.



