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La comunidad educativa de Aragón reclama más recursos para mejorar los resultados de PISA

La preocupación se extiende entre docentes y familias aragonesas tras la publicación de los últimos resultados de la evaluación PISA. Sindicatos y asociaciones de padres consideran que las dificultades detectadas no pueden abordarse únicamente con cambios metodológicos y reclaman un refuerzo sostenido de la plantilla, más apoyos dentro de las aulas y medidas concretas para recuperar el hábito lector.

El debate se centra también en el impacto del uso excesivo de las pantallas. Profesionales de la educación advierten de que la falta de concentración, la reducción del tiempo dedicado a la lectura y la exposición constante a estímulos digitales están afectando al aprendizaje. A su juicio, se trata de un problema que trasciende los centros escolares y que exige la implicación de las familias, las administraciones y el conjunto de la sociedad.

Más profesorado y atención individualizada

Las organizaciones sindicales sostienen que cualquier estrategia para mejorar el rendimiento académico debe ir acompañada de una mayor inversión educativa. Entre sus principales demandas figura el aumento del número de docentes para reducir ratios, atender mejor la diversidad y ofrecer una respuesta más rápida al alumnado que acumula dificultades.

La falta de tiempo y de personal, explican, limita la capacidad de los colegios e institutos para realizar un seguimiento individualizado. También dificulta la puesta en marcha de programas de refuerzo, desdobles y apoyos específicos en materias como comprensión lectora, matemáticas y competencia científica.

La evaluación internacional no mide únicamente la capacidad de memorizar contenidos. PISA analiza cómo los estudiantes aplican sus conocimientos a situaciones prácticas, interpretan información y resuelven problemas. Por eso, los resultados suelen utilizarse como un indicador amplio sobre el funcionamiento del sistema educativo y sobre las desigualdades que pueden existir entre alumnos.

El impacto de las pantallas en el aprendizaje

El uso de dispositivos digitales forma parte de la vida cotidiana de niños y adolescentes, pero la comunidad educativa reclama que se analicen sus efectos cuando no existe un acompañamiento adecuado. El problema, señalan los expertos, no es la tecnología en sí misma, sino el tiempo de exposición, la ausencia de límites y el consumo de contenidos que no favorecen la atención ni el aprendizaje.

La multitarea constante puede dificultar la comprensión de textos largos y la capacidad para mantener la concentración. A ello se suma la sustitución de actividades como la lectura, el juego al aire libre o la conversación familiar por el consumo continuado de vídeos, redes sociales y otros contenidos digitales.

Docentes y familias coinciden en que recuperar espacios sin pantallas debe convertirse en una prioridad. En este sentido, plantean reforzar los planes de lectura, ampliar el acceso a las bibliotecas escolares y municipales y promover actividades que acerquen los libros a los estudiantes desde las primeras etapas educativas.

La lectura, una competencia básica

La comprensión lectora está relacionada con el rendimiento en el resto de las materias. Un alumno que tiene dificultades para interpretar un enunciado puede encontrar problemas tanto en Lengua como en Matemáticas, Ciencias o Geografía. Por este motivo, la lectura no debería considerarse una responsabilidad exclusiva de los departamentos lingüísticos.

La comunidad educativa defiende un trabajo coordinado entre todas las áreas y una mayor presencia de la lectura en la rutina diaria de los centros. También reclama que las iniciativas no se limiten a campañas puntuales, sino que cuenten con continuidad, recursos y una evaluación periódica de sus resultados.

  • Ampliar las plantillas docentes y reducir el número de alumnos por aula.
  • Reforzar los programas de apoyo y atención a la diversidad.
  • Impulsar planes estables de fomento de la lectura.
  • Ofrecer orientación a las familias sobre el uso responsable de las pantallas.
  • Mejorar la coordinación entre los centros educativos y los servicios de apoyo.

Una respuesta que debe mantenerse en el tiempo

Los sindicatos y las familias consideran que la mejora de los resultados educativos no puede depender de medidas aisladas ni recaer exclusivamente sobre el esfuerzo de los docentes. Reclaman una estrategia global para Aragón, con objetivos claros, financiación suficiente y un calendario que permita comprobar los avances.

También piden que el debate se aborde sin buscar culpables. Las dificultades del alumnado responden a factores diversos, entre ellos la situación socioeconómica, las necesidades específicas de apoyo educativo, los cambios en los hábitos familiares y la transformación del entorno digital.

La conclusión compartida es que el informe PISA debe servir como una llamada de atención y no como un punto final. Para revertir los resultados será necesario reforzar la escuela pública, recuperar el valor de la lectura y ayudar a las familias a establecer hábitos saludables. La comunidad educativa aragonesa reclama que esas prioridades se traduzcan en decisiones concretas y en recursos permanentes.

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