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Desarticulada una red que talaba montes de Cuenca para ocultar cultivos de marihuana

Dos hombres han ingresado en prisión provisional después de ser sorprendidos mientras custodiaban varios campamentos y el sistema de riego utilizado para mantener cultivos de marihuana en una zona forestal de la provincia de Cuenca. La organización habría deforestado parte del monte para habilitar los cultivos y dificultar su localización.

La actuación pone el foco en una práctica cada vez más extendida en el entorno rural: la instalación de plantaciones de cannabis en áreas boscosas de difícil acceso. En este caso, los responsables habrían intervenido directamente sobre la masa forestal para crear espacios ocultos entre la vegetación y garantizar el suministro de agua a las plantas.

Dos detenidos, en prisión provisional

Los dos arrestados fueron localizados en las inmediaciones de los campamentos habilitados para la actividad ilícita. Su función principal, según las pesquisas, era vigilar las instalaciones y controlar el sistema de riego destinado a los cultivos.

Tras pasar a disposición judicial, el juzgado competente decretó su ingreso en prisión provisional. La medida se adopta mientras avanzan las diligencias y se determina el grado de participación de cada uno de los investigados en la organización.

La investigación continúa abierta para esclarecer si existían más personas implicadas, identificar a los responsables de la planificación de la deforestación y determinar el alcance total de la plantación. También se analiza la infraestructura empleada para acceder al agua y mantener los cultivos durante su desarrollo.

Claros abiertos en zonas forestales

El método utilizado consistía en aprovechar áreas apartadas del monte, alejadas de núcleos urbanos y con dificultades de acceso. La apertura de claros mediante la tala de árboles permitía disponer de espacio suficiente para plantar y, al mismo tiempo, crear una zona de trabajo para instalar conducciones, depósitos u otros elementos vinculados al riego.

La elección de estos enclaves responde a una doble estrategia. Por un lado, la vegetación y la distancia dificultan la detección desde las carreteras y los caminos habituales. Por otro, la presencia de personas en los campamentos puede justificarse aparentemente mediante labores relacionadas con el mantenimiento de terrenos, aunque en este caso los investigadores detectaron indicios compatibles con una actividad organizada.

La deforestación asociada a este tipo de plantaciones añade un impacto ambiental a los delitos relacionados con el tráfico de drogas. La eliminación de árboles altera el hábitat, incrementa la erosión del suelo y puede afectar a los cauces y recursos hídricos de la zona.

El riego, una pieza clave de la operación

El sistema de riego desempeñaba un papel esencial en el funcionamiento de los cultivos. En plantaciones ocultas en el monte, la disponibilidad de agua resulta determinante y obliga a las redes a transportar, almacenar o canalizar recursos para garantizar el crecimiento de las plantas.

La vigilancia de estas instalaciones permite a los responsables controlar el acceso al lugar y detectar posibles movimientos de las fuerzas de seguridad o de personas ajenas a la organización. Por ese motivo, los campamentos suelen situarse cerca de las plantaciones y contar con zonas preparadas para permanecer durante periodos prolongados.

La localización de los dos sospechosos mientras custodiaban tanto los campamentos como la infraestructura hidráulica permitió avanzar en la desarticulación de la red. Las diligencias tratan ahora de precisar durante cuánto tiempo estuvo activa y qué cantidad de cannabis podía producir.

Una investigación todavía abierta

El ingreso en prisión provisional no supone una condena, sino una medida cautelar adoptada durante la instrucción judicial. Los investigados mantienen la presunción de inocencia hasta que exista una resolución firme.

La causa deberá determinar también la posible existencia de delitos relacionados con la deforestación, la ocupación o transformación del terreno y los daños medioambientales ocasionados. La calificación final dependerá de los informes técnicos y de las pruebas reunidas durante la investigación.

La operación refleja la adaptación de las redes dedicadas al cultivo ilegal de marihuana, que buscan emplazamientos cada vez más aislados para evitar controles. La utilización de montes de Cuenca como escenario de estas actividades plantea, además, un problema añadido para la protección del patrimonio natural y la conservación de los espacios forestales.

  • Dos hombres han ingresado en prisión provisional por su presunta relación con los cultivos.
  • Los arrestados custodiaban campamentos y un sistema de riego en una zona forestal.
  • La red habría talado parte del monte para crear espacios ocultos destinados a plantar marihuana.
  • La investigación sigue abierta para determinar el número total de implicados y el alcance de la actividad.
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