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Celero capta 275 millones para acelerar la óptica coherente en los centros de datos de IA

Celero Communications ha cerrado una ronda de financiación de 275 millones de dólares con una valoración superior a los 3.000 millones. La compañía estadounidense quiere trasladar la óptica coherente, utilizada hasta ahora sobre todo en redes de telecomunicaciones de larga distancia, al interior de los grandes centros de datos que entrenan modelos de inteligencia artificial.

La operación eleva a 415 millones de dólares la financiación acumulada por la startup, fundada hace apenas dos años y con sede en Irvine, California. Atreides Management, Valor Equity Partners y CapitalG, el fondo de crecimiento de Alphabet, han liderado la Serie C.

El objetivo de Celero es resolver uno de los principales cuellos de botella de la infraestructura de IA: la comunicación entre miles de procesadores. A medida que los centros de datos incorporan más GPU, la cantidad de información que deben intercambiar aumenta hasta poner a prueba las redes que conectan los servidores.

Más GPU también significa más datos que mover

Los sistemas de inteligencia artificial actuales se construyen con grandes grupos de aceleradores. Las GPU, las TPU y otros chips especializados trabajan de forma coordinada para entrenar modelos, repartir cálculos y almacenar resultados intermedios.

En estos entornos, no basta con que cada procesador sea más rápido. También debe recibir y enviar datos con una latencia muy baja. Cuando la red no puede mantener el ritmo, los chips permanecen parcialmente inactivos y el rendimiento global del centro de datos se resiente.

La tecnología más extendida para las conexiones ópticas dentro de los edificios es PAM4. Se trata de un sistema de transmisión que utiliza cuatro niveles de señal para transportar más información por cada ciclo, con un diseño relativamente sencillo y económico.

Sin embargo, PAM4 se aproxima a sus límites físicos cuando las redes deben conectar clústeres de cientos de miles de chips. Aumentar la velocidad puede elevar el consumo energético, dificultar la gestión de la señal y reducir la distancia útil de los enlaces.

Qué aporta la óptica coherente

La óptica coherente emplea más características de la luz para codificar información. Además de la intensidad, utiliza la fase y la polarización de la señal, dos propiedades que permiten transportar muchos más datos a través de una misma fibra.

Esta tecnología lleva décadas presente en cables submarinos y conexiones entre ciudades. Celero pretende adaptarla a distancias más cortas, como las existentes entre servidores, racks y edificios de un mismo campus de computación.

El componente central de esta arquitectura es un DSP coherente. Estas siglas corresponden a procesador digital de señales, un chip que interpreta la información recibida, corrige las distorsiones provocadas por la fibra y convierte los datos entre los dominios óptico y eléctrico.

La compañía ha validado su primer DSP coherente fabricado con un proceso de 2 nanómetros de TSMC. Se trata de una de las tecnologías de fabricación de semiconductores más avanzadas disponibles comercialmente, diseñada para mejorar la densidad de transistores y la eficiencia energética.

El salto hacia 1,6 y 3,2 terabits por segundo

Celero sostiene que este chip puede abrir el camino a enlaces de 1,6 terabits por segundo y, posteriormente, de 3,2 terabits por segundo. El componente ya ha sido validado, aunque todavía no se encuentra en producción.

La startup prevé comenzar la fabricación en 2027. Por ahora no ha identificado públicamente a sus clientes, pero su estrategia se dirige a los grandes proveedores de servicios en la nube, precisamente las empresas que están construyendo los mayores clústeres de entrenamiento de IA.

Estos proyectos requieren inversiones de miles de millones de dólares y dependen de varios elementos que avanzan al mismo tiempo: suministro de aceleradores, capacidad eléctrica, sistemas de refrigeración y redes internas capaces de conectar todo el hardware.

Competencia de Broadcom, Marvell y Cisco

Celero se enfrenta a fabricantes con una posición consolidada en el mercado de la óptica coherente. Marvell, Broadcom y Cisco ya comercializan soluciones para redes ópticas y cuentan con relaciones previas con los grandes operadores tecnológicos.

Marvell, además, mantiene acuerdos para desarrollar chips personalizados destinados a proveedores de servicios en la nube. La entrada de nuevos competidores refleja el atractivo de un mercado que hasta hace poco estaba vinculado principalmente a las telecomunicaciones.

El equipo directivo de Celero conoce bien ese terreno. Su consejero delegado, Nariman Yousefi, pasó 17 años en Broadcom y dirigió su unidad de redes. El cofundador Oscar Agazzi también cuenta con experiencia en el sector de la óptica y los semiconductores.

Ese conocimiento puede permitir a la compañía identificar limitaciones de diseño y acelerar decisiones de ingeniería, aunque no elimina los retos de producción, integración y captación de clientes. Validar un chip es solo una primera etapa: después hay que fabricarlo a gran escala, incorporarlo a equipos de red y demostrar su fiabilidad en entornos críticos.

Una apuesta estratégica para la infraestructura de IA

La participación de CapitalG añade un componente estratégico a la ronda. Alphabet utiliza soluciones de distintos proveedores para sus centros de datos, por lo que respaldar a una empresa emergente puede ampliar las alternativas de suministro en un segmento cada vez más relevante.

La tesis de Celero es que la red acabará siendo tan importante como el propio procesador. La expansión de la IA está creando una presión simultánea sobre la energía, la refrigeración y las interconexiones. Si las GPU son el motor de los nuevos sistemas, la fibra y los chips ópticos son las carreteras que deben mantenerlas coordinadas.

La transición desde PAM4 hacia la óptica coherente no será inmediata ni uniforme. Dependerá del coste, del consumo, de la distancia entre los equipos y de la capacidad de los operadores para actualizar sus instalaciones. Pero la nueva financiación de Celero confirma que la industria considera las redes ópticas una pieza esencial para que la próxima generación de centros de datos pueda seguir creciendo.

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