Overa HR apuesta por medir la actividad digital para mejorar la organización del trabajo
La empresa compostelana Overa HR propone utilizar los datos de actividad digital para entender mejor cómo se organiza el trabajo y avanzar hacia modelos más eficientes. Su enfoque busca dejar atrás el presentismo laboral, basado en valorar la presencia o las horas conectadas, y poner el foco en la información que puede ayudar a tomar mejores decisiones.
La tecnología desarrollada por la compañía convierte determinados indicadores de la actividad digital en datos analizables. El objetivo no es controlar de forma individual a los empleados, sino ofrecer una visión más precisa sobre la dinámica de los equipos, la distribución de las tareas y las posibles ineficiencias en la jornada laboral.
«Medir no es vigilar, sino entender», afirma Vicente Saborido, CEO de Overa HR. La frase resume una propuesta que pretende conciliar el uso de herramientas digitales con una gestión más racional de los recursos humanos, especialmente en organizaciones donde conviven el trabajo presencial, el remoto y los modelos híbridos.
Del presentismo a la gestión basada en datos
Durante años, la presencia física en la oficina se ha utilizado como una referencia rápida para valorar el compromiso o el rendimiento. Sin embargo, permanecer más tiempo en el puesto de trabajo no implica necesariamente producir más. La extensión de los modelos híbridos ha hecho más evidente la necesidad de contar con criterios distintos.
En este contexto, la actividad digital puede aportar señales sobre la forma en que se desarrolla el trabajo. El análisis de datos permite identificar patrones, detectar cargas desiguales y observar cómo se emplea el tiempo en procesos, reuniones, comunicaciones o tareas operativas.
La finalidad es que responsables y equipos dispongan de información para revisar la organización interna. No se trata de sustituir el criterio de las personas por un indicador automático, sino de complementar la experiencia de los responsables con evidencias que ayuden a localizar problemas y oportunidades de mejora.
Una herramienta para ordenar el trabajo
El planteamiento de Overa HR parte de una idea sencilla: la tecnología puede contribuir a que las empresas comprendan mejor cómo trabajan sus equipos. Cuando los datos se interpretan de manera adecuada, pueden servir para revisar procesos, reducir tareas innecesarias y mejorar la planificación.
Entre los posibles ámbitos de aplicación se encuentran la coordinación de equipos, la organización de reuniones y la identificación de interrupciones que dificultan la concentración. También puede ayudar a detectar situaciones en las que algunas personas soportan una carga de trabajo excesiva o en las que determinados procedimientos generan más esfuerzo del necesario.
El valor de esta información depende, en buena medida, de cómo se utilice. Una lectura aislada de los datos puede ofrecer una imagen incompleta del trabajo. Por eso, cualquier análisis debe tener en cuenta el contexto, las funciones de cada puesto y la naturaleza de las tareas desarrolladas.
Privacidad y confianza, elementos clave
El uso de datos sobre actividad laboral plantea preguntas sobre privacidad, transparencia y confianza. Para que estas soluciones sean aceptadas, las organizaciones deben explicar qué información se recoge, con qué propósito y quién puede acceder a ella.
La propuesta de Overa HR sitúa la medición como una herramienta de comprensión, no como un mecanismo de vigilancia. Esta diferencia resulta especialmente relevante en un momento en el que muchas empresas buscan mejorar su productividad sin aumentar la presión sobre sus plantillas.
La gestión responsable también exige evitar comparaciones simplistas entre empleados o equipos. Un mayor número de interacciones digitales no equivale necesariamente a un mejor rendimiento, del mismo modo que una menor actividad visible no significa que no se esté avanzando en una tarea compleja.
Una tecnología nacida en Santiago de Compostela
Desde Santiago de Compostela, Overa HR desarrolla una visión tecnológica aplicada a uno de los principales retos de las organizaciones actuales: saber cómo se trabaja para poder organizarse mejor. Su propuesta conecta el análisis de datos con la gestión de personas y con la transformación de los modelos laborales.
La compañía defiende que la digitalización no debe limitarse a incorporar nuevas aplicaciones. También debe permitir comprender qué ocurre dentro de las empresas y facilitar decisiones más ajustadas a la realidad de los equipos.
En ese camino, la información puede convertirse en una aliada para mejorar la planificación, equilibrar cargas y revisar hábitos que se han mantenido por inercia. La clave está en utilizarla con criterios claros y con una finalidad compartida por la organización y sus profesionales.
La productividad no depende de estar siempre conectado
El debate sobre productividad laboral se ha centrado a menudo en el tiempo de conexión y en la disponibilidad constante. Sin embargo, la hiperconectividad puede generar más interrupciones, prolongar las jornadas y dificultar la separación entre vida profesional y personal.
Medir la actividad digital con una perspectiva global puede ayudar a cambiar ese enfoque. En lugar de premiar la permanencia o la respuesta inmediata, las empresas pueden analizar si sus procesos permiten trabajar con mayor claridad, coordinación y autonomía.
La tecnología compostelana plantea así una alternativa al presentismo: utilizar los datos para entender el funcionamiento real de los equipos y tomar decisiones mejor fundamentadas. El reto, como apunta Vicente Saborido, consiste en medir con sentido, respetar a las personas y convertir la información en mejoras concretas para la organización del trabajo.

