Kevin Durant mantiene su objetivo: jugar los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028
Kevin Durant no da por cerrada su etapa con la selección de Estados Unidos. El alero ha reiterado su deseo de disputar los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, una cita a la que llegaría con 39 años y camino de cumplir los 40.
La ambición del jugador trasciende la edad y el desgaste acumulado en una carrera marcada por los grandes escenarios. Durant considera que formar parte de unos Juegos Olímpicos es una experiencia que todos los jugadores deberían poder vivir, y quiere tener una última oportunidad de competir con el equipo nacional ante su público.
Una relación especial con la selección estadounidense
Durant se ha convertido en una de las figuras más importantes de la historia reciente del baloncesto olímpico. Desde su debut en Londres 2012, el jugador ha sido una pieza esencial en los éxitos de Estados Unidos y ha contribuido a mantener la hegemonía del país en el torneo.
Su trayectoria con la selección incluye los oros olímpicos de Londres 2012, Río 2016, Tokio 2020 y París 2024. Además, su producción ofensiva le ha situado entre los grandes anotadores de la historia de los Juegos, un registro que refuerza su peso dentro del combinado estadounidense.
La posibilidad de competir en Los Ángeles añadiría un capítulo especialmente simbólico a su carrera. No sería únicamente otra participación internacional, sino la oportunidad de jugar unos Juegos en territorio estadounidense y cerrar su recorrido olímpico en un escenario de máxima repercusión.
El reto de llegar en condiciones
El principal interrogante estará en el estado físico de Durant cuando llegue el verano de 2028. El alero ha superado varias lesiones importantes a lo largo de su carrera y, aunque su talento y su capacidad de adaptación siguen intactos, la exigencia de una temporada NBA y de un torneo olímpico obligará a medir cada esfuerzo.
Su edad tampoco sería un obstáculo automático. Durant continúa siendo uno de los jugadores más determinantes cuando está disponible, gracias a su facilidad para anotar desde cualquier zona, su lectura del juego y una versatilidad que le permite desempeñar diferentes funciones en pista.
En un torneo corto como los Juegos Olímpicos, esas cualidades pueden resultar decisivas. La experiencia, la capacidad para interpretar los momentos importantes y el conocimiento del baloncesto internacional son factores que pueden compensar parte de la pérdida de explosividad propia del paso del tiempo.
Una futura selección con nuevos protagonistas
La selección de Estados Unidos que compita en Los Ángeles 2028 estará previsiblemente liderada por una nueva generación de estrellas. Jugadores como Anthony Edwards, Jayson Tatum, Devin Booker o Tyrese Haliburton podrían asumir un papel central en el relevo del equipo nacional.
La presencia de Durant aportaría una combinación de jerarquía, experiencia y liderazgo. Su papel no tendría por qué limitarse a ser la primera opción ofensiva: también podría convertirse en una referencia para los jóvenes y en un recurso determinante en los partidos más exigentes.
La competencia por entrar en la convocatoria será máxima. Estados Unidos dispone de un grupo amplio de jugadores de primer nivel, por lo que cada plaza estará condicionada por el rendimiento de los candidatos, su estado físico y la composición que el cuerpo técnico considere más adecuada para el torneo.
Los Ángeles 2028, una posible despedida olímpica
Para Durant, los Juegos de Los Ángeles representarían la posibilidad de despedirse de la selección en casa. El alero tendría entonces la oportunidad de compartir vestuario con algunas de las principales estrellas de la NBA y de disputar una competición que ha definido buena parte de su legado internacional.
Su deseo también refleja el valor que concede al movimiento olímpico. Más allá de las medallas y de los récords, Durant entiende la experiencia como una oportunidad única para convivir con deportistas de otras disciplinas, representar a su país y competir en un acontecimiento global.
La decisión definitiva dependerá de muchos factores y todavía queda tiempo para que cambien las circunstancias. Sin embargo, el mensaje de Kevin Durant es claro: si mantiene el nivel y recibe la llamada de Estados Unidos, quiere estar en Los Ángeles 2028.



