John Reimberg desafía a Los Choneros tras localizar más de 3.000 kilos de cocaína en Manabí
El ministro del Interior de Ecuador, John Reimberg, ha lanzado un desafío público a Los Choneros después de mostrar en un vídeo el hallazgo de más de 3.000 kilos de cocaína ocultos en varios zulos de la provincia de Manabí. La operación se desarrolló en una zona selvática y vuelve a situar a este territorio en el centro de la lucha contra el narcotráfico.
Reimberg difundió las imágenes desde el propio escenario de la intervención, rodeado de vegetación y ante los paquetes de droga localizados por las fuerzas de seguridad. En su mensaje, el ministro se dirigió directamente a la organización criminal para advertirle de que las autoridades han encontrado sus escondites.
El volumen de cocaína incautado convierte la actuación en uno de los golpes más relevantes comunicados recientemente por el Gobierno ecuatoriano. La droga estaba distribuida en caletas, espacios clandestinos utilizados por las redes criminales para almacenar cargamentos antes de trasladarlos o introducirlos en los circuitos de distribución.
Un operativo en una zona de difícil acceso
La localización de los zulos se produjo en plena selva de Manabí, una provincia con áreas rurales y boscosas que pueden facilitar el ocultamiento de mercancía y dificultar el trabajo de los equipos de investigación. Las imágenes divulgadas muestran un despliegue sobre el terreno y el material incautado, aunque no se han detallado todos los pormenores de la operación.
El hallazgo refleja la importancia de las labores de inteligencia y de los registros en espacios alejados de los principales núcleos urbanos. Para las organizaciones dedicadas al tráfico de drogas, estos enclaves permiten mantener los cargamentos fuera de la vista durante periodos prolongados y protegerlos frente a intervenciones policiales.
La actuación también pone de relieve la dimensión logística del narcotráfico en Ecuador. El almacenamiento de una cantidad superior a tres toneladas requiere infraestructuras, personal y una red capaz de mover la droga desde los puntos de producción o recepción hasta los lugares de distribución y salida del país.
El mensaje del ministro a Los Choneros
La intervención de John Reimberg no se limitó a informar de la incautación. El ministro aprovechó la grabación para enviar un mensaje directo a Los Choneros, una de las estructuras criminales más conocidas de Ecuador. Su estrategia combina la exhibición del resultado policial con una advertencia pública a los responsables de la red.
El tono del vídeo evidencia la voluntad del Ejecutivo de mostrar una posición de firmeza frente a las bandas que operan en el país. La difusión de las imágenes pretende trasladar a la ciudadanía que las fuerzas de seguridad mantienen la presión sobre las organizaciones delictivas, incluso en territorios de acceso complejo.
La frase central del mensaje, dirigida a los responsables de la organización, puede interpretarse como una señal de que las autoridades han identificado parte de sus métodos de ocultación. El ministro sostiene que las caletas han quedado al descubierto y que el Estado seguirá buscando los puntos empleados para guardar los cargamentos.
La droga queda bajo custodia de las autoridades
Tras el hallazgo, la cocaína incautada debe quedar a disposición de las autoridades competentes para su pesaje, verificación y documentación dentro del procedimiento correspondiente. Estas actuaciones resultan necesarias para incorporar el decomiso a la investigación y determinar posibles responsabilidades penales.
El material encontrado puede aportar información sobre la estructura que gestionaba el escondite, los movimientos del cargamento y los enlaces encargados de su custodia. Los paquetes, los sistemas de ocultación y cualquier otro elemento localizado en la zona pueden convertirse en piezas relevantes para futuras diligencias.
Por el momento, el foco está puesto en establecer el origen de la droga y su destino previsto. También será determinante conocer si el operativo permite identificar a personas vinculadas con la caleta o detectar otros puntos de almacenamiento relacionados con la misma red.
Manabí, bajo la presión del narcotráfico
El caso vuelve a colocar a Manabí en el mapa de las operaciones contra el crimen organizado. La provincia forma parte de un escenario nacional marcado por la expansión de las redes del narcotráfico, la disputa por el control territorial y el uso de rutas destinadas al transporte de estupefacientes.
La incautación de más de 3.000 kilos de cocaína supone retirar del circuito criminal una cantidad de gran magnitud, pero también plantea nuevos interrogantes sobre la capacidad de las organizaciones para reponer sus cargamentos y adaptar sus escondites.
El Gobierno ecuatoriano afronta así el reto de convertir este golpe en una investigación más amplia. La localización de las caletas puede ser solo el primer paso para desarticular la red que las utilizaba y avanzar contra quienes financian, coordinan y protegen el tráfico de drogas en la región.



