Publicidad

Tecnología y agua, las claves para el futuro del campo monegrino

El sector agroalimentario de Los Monegros afronta una etapa decisiva marcada por dos factores estrechamente relacionados: la disponibilidad de agua y la capacidad de incorporar tecnología al campo. Ambos asuntos han centrado el II Desayuno Agroalimentario celebrado en Sariñena, un encuentro que ha reunido a representantes y profesionales vinculados al ámbito agrícola y ganadero.

La jornada también ha servido para poner en valor la trayectoria de Femoga, que cumple 40 años como punto de encuentro para el sector primario, la industria agroalimentaria y el conjunto del territorio. La cita ha permitido abordar los retos a corto y medio plazo y analizar cómo puede evolucionar el modelo productivo monegrino en un contexto de mayor incertidumbre climática y económica.

El agua, un recurso estratégico para el territorio

En una comarca como Los Monegros, el agua no es solo un recurso esencial para los cultivos. También condiciona las decisiones de inversión, la planificación de las explotaciones y las posibilidades de relevo generacional. La modernización de regadíos y una gestión más eficiente se perfilan como elementos indispensables para garantizar la continuidad de la actividad agraria.

La tecnología puede contribuir a utilizar cada gota con mayor precisión. Los sistemas de riego inteligente, los sensores de humedad, las estaciones meteorológicas conectadas y las herramientas de análisis de datos permiten ajustar el aporte de agua a las necesidades reales de cada parcela.

Estas soluciones ayudan a reducir consumos y costes, pero también aportan información para anticiparse a episodios de calor, heladas o falta de precipitaciones. El objetivo no es únicamente producir más, sino hacerlo con una mayor eficiencia y con capacidad para adaptarse a unas condiciones que cambian con rapidez.

Digitalización para tomar mejores decisiones

La transformación digital del campo avanza mediante tecnologías cada vez más accesibles para agricultores y ganaderos. La teledetección, las imágenes por satélite, los drones y las plataformas de gestión permiten conocer con más detalle el estado de los cultivos y detectar incidencias antes de que tengan un impacto mayor.

La aplicación de estos recursos facilita una agricultura de precisión basada en datos. Gracias a ella, es posible optimizar el uso de fertilizantes y productos fitosanitarios, localizar zonas con problemas de desarrollo y planificar las labores con más eficacia.

Sin embargo, la digitalización no depende únicamente de disponer de equipos o programas. También exige conectividad, formación y acompañamiento técnico. Para muchas explotaciones, especialmente las de menor tamaño, la adopción tecnológica debe ir asociada a soluciones sencillas, rentables y adaptadas a su realidad diaria.

Retos para agricultores y ganaderos

El encuentro de Sariñena ha puesto el foco en un escenario en el que el sector debe responder a varios desafíos al mismo tiempo. La reducción de márgenes, el coste de la energía, la volatilidad de los mercados y la necesidad de cumplir nuevas exigencias medioambientales obligan a revisar procesos y prioridades.

En este contexto, la innovación puede convertirse en una herramienta para reforzar la competitividad. La automatización de determinadas tareas, el seguimiento remoto de instalaciones y el uso de sistemas de alerta pueden ahorrar tiempo y mejorar la gestión de las explotaciones ganaderas.

También resulta fundamental avanzar en la valorización de la producción local. La trazabilidad digital, la diferenciación por calidad y el vínculo con el territorio ofrecen oportunidades para que los productos agroalimentarios monegrinos lleguen al consumidor con mayor reconocimiento y valor añadido.

Femoga, cuatro décadas conectando al sector

La celebración del 40 aniversario de Femoga ha aportado una dimensión especial a la jornada. Durante cuatro décadas, la feria ha acompañado la evolución del campo y se ha consolidado como un escaparate para maquinaria, servicios, innovación y actividad ganadera.

Su trayectoria refleja los cambios que ha experimentado el sector primario: desde la mecanización y la modernización de los regadíos hasta la llegada de las herramientas digitales y la preocupación creciente por la sostenibilidad. La feria mantiene así su función como espacio de intercambio y como plataforma para conocer nuevas soluciones.

Una estrategia compartida para el futuro

Las conclusiones del encuentro apuntan a la necesidad de abordar el futuro del campo desde una perspectiva colectiva. La gestión del agua, la innovación tecnológica y la mejora de la rentabilidad requieren la colaboración de productores, cooperativas, empresas, administraciones y centros de conocimiento.

Los Monegros cuentan con experiencia, capacidad productiva y una identidad agroalimentaria consolidada. El desafío está ahora en combinar esos activos con una tecnología útil y una planificación eficiente de los recursos. El futuro del campo monegrino dependerá, en buena medida, de que la innovación llegue a las explotaciones y se traduzca en decisiones más sostenibles, precisas y rentables.

Artículo anteriorCentralauto sorprende en Automechanika con su tecnología ITV
Artículo siguienteCae en Murcia una banda de vuelcos de droga ligada a un crimen