Publicidad

H2Site recibe 3,4 millones de euros de Noruega para llevar su tecnología de hidrógeno a grandes buques

La empresa vasca H2Site ha obtenido una ayuda de 3,4 millones de euros del organismo público noruego Enova para impulsar HydraNord Power, un proyecto orientado a escalar su tecnología de hidrógeno y adaptarla a las necesidades del transporte marítimo de gran capacidad.

La iniciativa busca avanzar en el uso del hidrógeno como vector energético para buques de mayores dimensiones, un segmento especialmente complejo de electrificar mediante baterías por las largas distancias, la elevada demanda energética y las limitaciones de peso y espacio a bordo.

Un paso hacia aplicaciones marítimas de mayor escala

H2Site, con sede en Euskadi, trabaja en soluciones para producir hidrógeno allí donde se necesita a partir de diferentes materias primas. Su tecnología se basa en reactores de membrana, un sistema que integra la transformación del compuesto de partida y la separación del hidrógeno en un mismo proceso.

El objetivo de HydraNord Power es trasladar esta capacidad a un entorno marítimo y demostrar que puede utilizarse en buques de gran tamaño. El respaldo económico de Enova permitirá abordar una fase de desarrollo con mayores exigencias técnicas que las aplicaciones terrestres o los proyectos de menor escala.

La compañía no ha detallado todos los parámetros del proyecto, como el tipo concreto de embarcación, la potencia prevista o el calendario completo de ejecución. No obstante, la financiación confirma el interés de Noruega por acelerar tecnologías que permitan reducir las emisiones del transporte marítimo.

Por qué el hidrógeno es relevante para el transporte marítimo

El transporte marítimo concentra una parte significativa de las emisiones asociadas al comercio internacional. Aunque las baterías pueden ser una alternativa viable en ferris, embarcaciones portuarias o rutas cortas, su aplicación resulta más complicada en cargueros, buques de apoyo y otras naves que necesitan operar durante largos periodos sin recargar.

En estos casos, el hidrógeno puede emplearse directamente en sistemas de generación eléctrica o como materia prima para producir otros combustibles. Su principal atractivo es que, cuando se utiliza en una pila de combustible, puede generar electricidad sin emisiones directas de dióxido de carbono en el punto de uso.

El impacto climático final dependerá, sin embargo, de cómo se produzca ese hidrógeno. El denominado hidrógeno verde, obtenido mediante electrólisis alimentada con energías renovables, ofrece el mejor perfil de emisiones. Otras rutas de producción pueden reducir parte de las emisiones, pero no eliminarlas por completo.

La tecnología de H2Site busca simplificar la logística

Uno de los retos del hidrógeno es su almacenamiento y transporte. El gas requiere sistemas de alta presión o temperaturas muy bajas, lo que complica su distribución y eleva los costes. Una alternativa consiste en transportar compuestos que contengan hidrógeno y transformarlos a bordo o cerca del punto de consumo.

En este ámbito, las soluciones de H2Site pretenden facilitar la generación de hidrógeno bajo demanda. Sus reactores de membrana combinan en un único equipo la conversión de la materia prima y la extracción del hidrógeno, con el objetivo de reducir el tamaño de la instalación y mejorar la eficiencia del proceso.

Aplicada al sector naval, esta estrategia podría contribuir a disminuir la necesidad de almacenar grandes volúmenes de hidrógeno puro. También abre la puerta a diseñar sistemas energéticos más flexibles, aunque su viabilidad dependerá de factores como la disponibilidad del combustible de partida, la seguridad, el mantenimiento y el rendimiento global.

Enova refuerza su apuesta por la descarbonización naval

La participación de Enova encaja con la estrategia noruega de apoyar tecnologías capaces de reducir las emisiones en sectores difíciles de electrificar. Noruega cuenta con una amplia actividad marítima y se ha convertido en uno de los principales laboratorios europeos para probar combustibles alternativos, electrificación y sistemas de propulsión más limpios.

Las ayudas públicas resultan especialmente importantes en esta etapa. Las tecnologías de hidrógeno para grandes buques todavía deben demostrar su comportamiento en condiciones reales de operación y competir con soluciones ya consolidadas, como los combustibles marinos convencionales, el gas natural, el metanol o el amoniaco.

El proyecto HydraNord Power deberá abordar precisamente esa transición entre la demostración tecnológica y una posible implantación comercial. La reducción de costes, la fiabilidad durante la navegación y la integración con la arquitectura energética del buque serán factores determinantes.

Un proyecto con proyección internacional para la industria vasca

Para H2Site, la adjudicación supone una oportunidad para ampliar el alcance de una tecnología desarrollada en Euskadi y posicionarla en un mercado internacional con una demanda creciente de soluciones bajas en emisiones.

El transporte marítimo será uno de los ámbitos en los que la descarbonización exigirá combinar varias tecnologías. En ese escenario, la generación de hidrógeno a bordo o cerca del lugar de consumo puede convertirse en una pieza complementaria de las pilas de combustible y de otros sistemas energéticos.

Los 3,4 millones de euros concedidos por Enova permitirán a H2Site dar un nuevo paso en esa dirección. El resultado de HydraNord Power servirá para determinar hasta qué punto su tecnología puede escalar y responder a las exigencias de los grandes buques, un mercado clave para reducir la huella ambiental del comercio marítimo.

Artículo anterior¿Por qué GTA 6 podría ser la excepción a los equipos masivos?
Artículo siguienteVenezolanos protestan en Nueva York contra Delcy Rodríguez