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Economía India ajusta su Bolsa, pero podría atacar el problema equivocado

India ajusta su Bolsa, pero podría atacar el problema equivocado

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India debate cómo calcular el precio de cierre, pero el problema está en la liquidez

Los reguladores del mercado indio estudian suavizar un nuevo sistema para calcular los precios de cierre de las acciones después de que la volatilidad aumentara en un mercado bursátil valorado en unos 5 billones de dólares. La medida pretende reducir las tensiones provocadas por el mecanismo, pero corre el riesgo de abordar el síntoma y no la causa.

La experiencia de otros mercados asiáticos, como Hong Kong, apunta en otra dirección: mejorar la liquidez puede resultar más complejo y lento, pero ofrece una respuesta más sólida y duradera frente a las oscilaciones bruscas de las cotizaciones.

Un cambio técnico con efectos visibles para los inversores

El precio de cierre de una acción no es un dato meramente administrativo. Sirve para valorar carteras, calcular garantías, liquidar derivados y determinar el resultado diario de numerosos fondos y operadores. Por eso, cualquier modificación en la forma de fijarlo puede tener consecuencias relevantes en todo el sistema financiero.

India ha introducido un modelo destinado a obtener un precio final más representativo de la negociación al término de la sesión. En lugar de depender únicamente de la última operación, estos mecanismos suelen utilizar un periodo de cálculo y las órdenes cruzadas durante ese intervalo para limitar posibles distorsiones.

Sin embargo, cuando el mercado se mueve con rapidez y no hay suficientes compradores y vendedores, incluso un sistema diseñado para aportar estabilidad puede generar cambios abruptos. Las órdenes se concentran en pocos valores, los diferenciales entre precios se amplían y pequeñas operaciones pueden influir de manera desproporcionada en el resultado final.

La volatilidad no desaparece al cambiar la fórmula

La reacción de las autoridades refleja una preocupación comprensible. Un mecanismo de cierre que provoca movimientos inesperados puede elevar los costes para los inversores y aumentar las necesidades de garantías de las entidades financieras. También puede alimentar la percepción de que el mercado es menos predecible.

Pero rebajar el alcance de la reforma o volver a una fórmula más sencilla no resolvería necesariamente el origen de la inestabilidad. La metodología puede modificar la manera en que se registra la volatilidad, aunque no elimina la falta de profundidad cuando el mercado recibe muchas órdenes en un corto espacio de tiempo.

En un mercado de gran tamaño como el indio, esta diferencia es crucial. Las bolsas pueden contar con una elevada negociación agregada y, aun así, presentar poca liquidez en determinados valores, franjas horarias o momentos de tensión. El volumen total no siempre garantiza que exista suficiente contrapartida para absorber una oleada de ventas.

La lección de Hong Kong

Hong Kong ofrece una referencia útil para este debate. La plaza asiática también ha tenido que afrontar las dificultades asociadas a los mecanismos de subasta y a la formación del precio de cierre. La experiencia demuestra que perfeccionar las reglas es importante, pero que los resultados dependen en gran medida de la capacidad del mercado para atraer órdenes suficientes.

La liquidez se construye con una combinación de factores: más participantes, menores costes de transacción, información clara y confianza en las reglas. También requiere que los creadores de mercado y otros proveedores de liquidez tengan incentivos para mantener posiciones compradoras y vendedoras incluso cuando aumenta la incertidumbre.

Este proceso no ofrece soluciones inmediatas. Aumentar la profundidad del mercado exige revisar la estructura de comisiones, facilitar la participación de inversores institucionales y minoristas, y garantizar que las normas sean estables. No obstante, sus beneficios son más persistentes que los de un ajuste puntual en el cálculo del precio de cierre.

Un reto para un mercado en expansión

La bolsa india ha experimentado una fuerte expansión en los últimos años, impulsada por el crecimiento económico, el ahorro interno y la incorporación de nuevos inversores. Ese avance ha ampliado la base del mercado, pero también ha puesto a prueba unas infraestructuras diseñadas para un entorno menos masivo y menos rápido.

La llegada de más operadores puede mejorar la liquidez en las grandes compañías, aunque no garantiza el mismo efecto en empresas pequeñas o en segmentos menos negociados. Las diferencias entre valores pueden ser especialmente visibles durante episodios de ventas generalizadas, cuando muchos inversores intentan salir al mismo tiempo.

En esas circunstancias, cambiar el método de fijación del cierre puede desplazar la volatilidad de un momento a otro, pero no eliminarla. El riesgo es que una reforma orientada a reducir el impacto inmediato termine debilitando la transparencia o dificultando la comparación entre sesiones.

Qué debería priorizar la regulación financiera

Los reguladores indios tienen margen para ajustar el sistema sin renunciar a su objetivo. Una opción pasa por introducir cambios graduales, publicar datos detallados sobre el comportamiento de las órdenes y someter cualquier modificación a periodos de prueba. La transparencia permitiría distinguir entre fallos del diseño y problemas derivados de la escasa liquidez.

También sería conveniente evaluar el efecto del mecanismo en distintos tipos de acciones, no solo en los índices o en las compañías más negociadas. El precio de cierre debe ser resistente tanto en condiciones normales como durante episodios de elevada volatilidad.

La prioridad, en definitiva, no debería ser únicamente conseguir un cierre menos incómodo. El objetivo debe ser construir un mercado capaz de absorber grandes volúmenes de órdenes sin que el precio dependa de unas pocas operaciones. Para ello, India necesitará tiempo, reglas previsibles y medidas que favorezcan una liquidez más amplia.

Suavizar el nuevo sistema puede ofrecer alivio a corto plazo, pero la experiencia internacional sugiere que no basta. La solución más duradera pasa por fortalecer la profundidad del mercado. Sin ella, cualquier fórmula de cálculo del precio final estará expuesta a las mismas tensiones cuando llegue la próxima ola de volatilidad.

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