Zapatero sostiene que las 67 joyas halladas en su despacho valen menos del 6,8% de la estimación inicial
La defensa de José Luis Rodríguez Zapatero ha remitido al juez José Luis Calama un escrito para explicar el origen y la valoración de las joyas localizadas en la caja fuerte de su despacho durante un registro relacionado con el caso Plus Ultra. El documento se presenta dentro del plazo de 72 horas concedido por el instructor.
El abogado del expresidente mantiene que el conjunto de 67 piezas tiene un valor muy inferior al cálculo manejado inicialmente. En concreto, sostiene que las alhajas no superarían el 6,8% de la cantidad estimada en un primer momento por los investigadores.
La defensa también sitúa las piezas dentro del denominado ajuar familiar, una categoría que incluiría objetos recibidos a lo largo de los años por el propio Zapatero y por su entorno familiar. Según el escrito, no se trataría de un patrimonio adquirido de una sola vez ni vinculado a una operación económica concreta.
Doce piezas fueron regaladas por el rey de Arabia Saudí
El documento reconoce por primera vez que las 12 joyas de mayor relevancia o valor aparente fueron entregadas como regalo por el rey de Arabia Saudí durante la etapa de Zapatero al frente del Gobierno, en 2007.
La defensa enmarca esa entrega en la práctica habitual de los obsequios institucionales recibidos durante los viajes y encuentros oficiales. El escrito pretende aclarar así la procedencia de las piezas más llamativas, cuya presencia en la caja fuerte había suscitado preguntas durante la investigación.
El resto de las joyas, hasta completar las 67 intervenidas, formarían parte de objetos acumulados durante años. La representación legal del expresidente insiste en que su valor conjunto debe revisarse a partir de criterios técnicos y no mediante una primera aproximación basada en su apariencia, tamaño o materiales.
Un hallazgo producido durante otro registro
Las joyas fueron localizadas por agentes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal de la Policía Nacional durante el registro del despacho de Zapatero. La diligencia se practicó en el marco de la investigación del caso Plus Ultra y, según la información trasladada sobre el procedimiento, el hallazgo se produjo de forma casual al inspeccionar una caja fuerte.
La aparición de las alhajas llevó al juez José Luis Calama a solicitar explicaciones sobre su origen, titularidad y valoración. El requerimiento abrió un plazo de 72 horas para que la defensa aportara documentación y ofreciera una explicación detallada sobre las piezas.
La cuestión central para la investigación pasa ahora por determinar si las joyas guardan alguna relación con los hechos analizados en el caso Plus Ultra o si, por el contrario, forman parte de bienes personales cuya procedencia puede justificarse por vías ajenas a la causa.
La defensa niega que exista un patrimonio oculto
El escrito presentado ante el juzgado trata de desvincular las alhajas de cualquier supuesto enriquecimiento irregular. La defensa sostiene que la colección no constituye un patrimonio oculto y que la estimación inicial habría sobredimensionado el valor real de las piezas.
Para respaldar esta posición, el abogado plantea que las joyas deben ser examinadas individualmente, teniendo en cuenta su antigüedad, estado de conservación, composición, origen y posible valor de mercado. La valoración definitiva podría requerir informes periciales específicos.
La diferencia entre la cifra inicialmente calculada y la que sostiene ahora la defensa resulta especialmente relevante para el procedimiento. Un valor inferior al 6,8% de la estimación inicial modificaría la dimensión económica atribuida al hallazgo, aunque no resolvería por sí solo las dudas sobre la procedencia de cada objeto.
El juez deberá valorar la documentación aportada
Corresponde ahora al instructor analizar el contenido del escrito y la documentación incorporada. El juzgado deberá determinar si las explicaciones ofrecidas son suficientes o si es necesario solicitar nuevos informes, tomar declaración a otras personas o requerir información adicional sobre los regalos institucionales recibidos durante la etapa de Zapatero como presidente del Gobierno.
La defensa confía en que la identificación de las 12 piezas procedentes del monarca saudí y la consideración del resto como parte del ajuar familiar permitan aclarar el origen del conjunto. La investigación continuará centrada en establecer la titularidad, el valor real y la posible conexión de las joyas con la causa.
Por el momento, la existencia de las alhajas y su localización en el despacho no determina por sí misma ninguna responsabilidad penal. Será el instructor, a la vista de las pruebas y de las periciales que puedan practicarse, quien decida si el hallazgo tiene relevancia para el caso Plus Ultra.



