IA, neurociencia y tecnología para preparar el salto de Nico Pino a la Fórmula 2
El piloto chileno Nico Pino afronta una etapa decisiva en su carrera deportiva con el objetivo de dar el salto a la Fórmula 2. Para preparar ese nuevo desafío, lleva cerca de dos años trabajando junto a WISE Innovation Studios, una compañía que combina inteligencia artificial, neurociencia y herramientas digitales aplicadas al rendimiento.
La colaboración no se limita a la preparación física o al análisis convencional de las carreras. El proyecto busca estudiar cómo responde el piloto en distintos contextos, reforzar su capacidad de concentración y construir una identidad digital que acompañe su evolución dentro y fuera de los circuitos.
Una preparación que va más allá del volante
La llegada a la Fórmula 2 implica enfrentarse a monoplazas más exigentes, carreras con mayor presión y una parrilla en la que cada décima puede marcar la diferencia. En ese entorno, la velocidad es solo uno de los factores que determinan el rendimiento.
La toma de decisiones, la gestión de los errores, la lectura de la carrera y la capacidad para mantener la concentración durante periodos prolongados son aspectos igualmente relevantes. El trabajo desarrollado por WISE Innovation Studios se sitúa precisamente en ese espacio, con una aproximación que trata de analizar al piloto como un conjunto: cuerpo, mente, datos y entorno.
La inteligencia artificial permite procesar grandes volúmenes de información y detectar patrones que pueden pasar inadvertidos en una revisión tradicional. Aplicada al deporte, esta tecnología puede ayudar a ordenar sesiones, comparar comportamientos y ofrecer nuevas referencias para diseñar entrenamientos más ajustados a las necesidades de cada competidor.
El papel de la neurociencia en el rendimiento
La neurociencia aporta otra perspectiva al proyecto. En competición, el piloto debe interpretar estímulos a gran velocidad, anticiparse a los movimientos de sus rivales y reaccionar sin perder precisión. Todo ello sucede mientras soporta fuerzas elevadas, ruido, fatiga y una presión constante por obtener resultados.
Por ese motivo, el trabajo con Nico Pino contempla también la dimensión cognitiva del rendimiento. El objetivo es comprender mejor cómo afronta situaciones de exigencia y cómo puede mantener un nivel estable de atención y control emocional cuando las condiciones de la carrera cambian.
Este enfoque no pretende sustituir la experiencia acumulada en pista. La tecnología funciona como una herramienta complementaria para que el piloto y su equipo dispongan de más información a la hora de preparar una sesión, revisar un rendimiento o establecer nuevas prioridades de entrenamiento.
Un avatar digital para ampliar la identidad del piloto
Una de las iniciativas más visibles de la colaboración ha sido la creación del avatar digital de Nico Pino. Esta representación permite trasladar la imagen del piloto a entornos virtuales y desarrollar nuevas formas de comunicación con aficionados, marcas y comunidades vinculadas al automovilismo.
La construcción de un avatar también refleja el cambio que está experimentando la relación entre los deportistas y su público. La presencia digital ya no se limita a publicar resultados o imágenes de las carreras. Los pilotos pueden contar con identidades virtuales, experiencias interactivas y contenidos capaces de acercar su preparación y su personalidad a una audiencia internacional.
En el caso de Pino, esta vertiente tecnológica acompaña su crecimiento deportivo y contribuye a proyectar su figura más allá del calendario de competición. El avatar se integra así en una estrategia que combina rendimiento, innovación y comunicación.
Preparar el siguiente escalón del automovilismo
El paso a la Fórmula 2 representa una oportunidad de gran relevancia para cualquier piloto que aspire a alcanzar la máxima categoría. La competición reúne a jóvenes talentos procedentes de distintos países y exige adaptarse rápidamente a nuevos coches, circuitos y dinámicas de trabajo.
En ese contexto, disponer de una preparación tecnológica puede convertirse en un elemento diferenciador. No se trata únicamente de acumular datos, sino de interpretarlos correctamente y convertirlos en decisiones útiles. La información debe servir para perfeccionar hábitos, anticipar dificultades y aprovechar mejor el tiempo disponible.
La experiencia acumulada durante casi dos años junto a WISE Innovation Studios permite a Nico Pino afrontar este proceso con una base de trabajo continuada. La combinación de IA, neurociencia y herramientas digitales plantea una preparación más personalizada, adaptada a las demandas concretas del piloto y a la evolución de su carrera.
La tecnología como apoyo, no como sustituto
El desarrollo tecnológico está transformando numerosas disciplinas deportivas, pero en el automovilismo su impacto resulta especialmente visible. Los datos del vehículo, el análisis de vídeo, la simulación y el seguimiento del rendimiento forman parte habitual de la competición moderna.
La aportación de proyectos como el de WISE Innovation Studios consiste en ampliar esa mirada para incluir también los procesos mentales y la identidad digital del deportista. En última instancia, la tecnología no conduce el monoplaza ni toma las decisiones en pista: proporciona herramientas para que el piloto llegue mejor preparado al momento de competir.
Para Nico Pino, el reto será trasladar ese trabajo a la Fórmula 2 y demostrar que la innovación puede convertirse en rendimiento real. El salto exigirá velocidad, regularidad y capacidad de adaptación, pero también una preparación integral en la que cada detalle puede marcar la diferencia.



