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Salud inaugura en Zacamil un centro especializado en enfermedades no transmisibles con una inversión de 12,6 millones de dólares

El sistema público de salud de El Salvador ha ampliado su capacidad de atención con la inauguración del Centro Especializado de Enfermedades No Transmisibles en la zona de Zacamil. El nuevo complejo sanitario ha supuesto una inversión de 12,6 millones de dólares y está orientado a mejorar la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de patologías como el cáncer, las enfermedades cardiovasculares, la diabetes y otros trastornos crónicos.

El centro se integra en un área sanitaria estratégica situada junto al Hospital Nacional Zacamil y el Policlínico Zacamil del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS). En este mismo entorno también se encuentran el Centro Nacional de Radioterapia y el primer sistema PET-CT incorporado a la red pública del país.

Un nuevo espacio para abordar las enfermedades crónicas

Las enfermedades no transmisibles representan uno de los principales retos para los sistemas sanitarios. Suelen tener una evolución prolongada y requieren seguimiento médico, pruebas diagnósticas, tratamientos especializados y coordinación entre distintas áreas asistenciales.

Con la puesta en marcha del nuevo centro, las autoridades sanitarias pretenden reforzar la atención especializada y facilitar que los pacientes reciban una respuesta más completa dentro de la red pública. La concentración de servicios en Zacamil puede favorecer, además, una mejor coordinación entre los equipos profesionales y reducir desplazamientos innecesarios para las personas atendidas.

El abordaje de estas enfermedades no se limita al tratamiento de los síntomas. La detección temprana, el control de los factores de riesgo y el seguimiento continuado son elementos esenciales para evitar complicaciones y mejorar la calidad de vida de los pacientes.

Radioterapia y diagnóstico avanzado en la red pública

El complejo sanitario incorpora también el Centro Nacional de Radioterapia, una instalación destinada a la atención de pacientes que necesitan este tipo de tratamiento contra el cáncer. La radioterapia emplea radiación ionizante para destruir o controlar células tumorales y puede utilizarse como tratamiento principal o combinarse con cirugía y medicamentos oncológicos.

La incorporación del primer sistema PET-CT a la red pública supone otro avance relevante. Esta tecnología combina la tomografía por emisión de positrones con la tomografía computarizada para obtener información funcional y anatómica del organismo en una única exploración.

El PET-CT se utiliza especialmente en oncología para localizar lesiones, determinar la extensión de un tumor y valorar la respuesta al tratamiento. También puede contribuir a detectar recaídas o a diferenciar determinados cambios en los tejidos, siempre dentro de una valoración médica individualizada.

Más capacidad para la atención oncológica

La disponibilidad de medios diagnósticos y terapéuticos especializados en la sanidad pública puede agilizar el proceso asistencial. Para las personas con sospecha o diagnóstico de cáncer, contar con pruebas de imagen avanzada y servicios de radioterapia en un mismo entorno facilita la planificación de las decisiones clínicas.

Este tipo de infraestructura también resulta importante para consolidar una atención oncológica más integrada. El diagnóstico debe ir acompañado de una valoración multidisciplinar, un plan terapéutico adaptado a cada caso y controles posteriores para vigilar la evolución de la enfermedad.

El reto de prevenir antes de tratar

Junto a la ampliación de los servicios hospitalarios, la lucha contra las enfermedades no transmisibles exige reforzar la prevención. La alimentación equilibrada, la actividad física habitual, el abandono del tabaco, la reducción del consumo de alcohol y los controles médicos periódicos ayudan a disminuir el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas.

También es fundamental mantener bajo control la presión arterial, la glucosa y el colesterol, especialmente en personas con antecedentes familiares o con otros factores de riesgo. La atención primaria desempeña un papel esencial en la identificación precoz de estas alteraciones y en la derivación a los servicios especializados cuando es necesario.

La apertura del Centro Especializado de Enfermedades No Transmisibles en Zacamil refuerza así una red pública que busca responder a una demanda sanitaria creciente. La combinación de prevención, diagnóstico de precisión y tratamientos especializados será determinante para mejorar los resultados en salud y ofrecer una atención más cercana y coordinada a la población.

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