María Pérez impulsa el deporte como herramienta de salud, inclusión y compromiso público
La campeona olímpica María Pérez ha inaugurado la Semana Europea del Deporte, una iniciativa que busca acercar la actividad física a toda la ciudadanía y promover hábitos de vida saludables. La presencia de la atleta granadina aporta visibilidad a una campaña que pretende convertir el deporte en una práctica cotidiana, más allá de la competición profesional.
El acto sitúa a una de las grandes referentes del atletismo español al frente de una celebración que pone el foco en la participación. La Semana Europea del Deporte reivindica el ejercicio como un derecho accesible para todas las edades y condiciones, con especial atención a los jóvenes, las personas mayores y los colectivos que encuentran más dificultades para incorporarse a la práctica deportiva.
Un referente de la élite deportiva española
María Pérez llega a esta cita avalada por una trayectoria internacional sobresaliente. La marchadora se proclamó campeona olímpica en París 2024 en la prueba de relevos mixtos y consiguió también una medalla de plata en los 20 kilómetros marcha. Sus resultados la han consolidado como una de las figuras más reconocibles del deporte español.
Su papel en la inauguración permite conectar el deporte de base con la alta competición. El mensaje es claro: los éxitos de los grandes atletas pueden servir como inspiración, pero la actividad física no debe quedar reservada a quienes aspiran a competir. Caminar, correr, montar en bicicleta o participar en actividades dirigidas también forman parte de una vida activa.
Más actividad física y menos barreras
La campaña europea persigue que el ejercicio se integre en la rutina diaria. El sedentarismo, la falta de tiempo y las desigualdades económicas siguen siendo obstáculos para muchas personas. Por ello, las administraciones y las entidades deportivas están llamadas a ofrecer programas cercanos, asequibles y adaptados a las necesidades reales de cada barrio.
El acceso a instalaciones adecuadas resulta especialmente importante. No basta con recomendar hábitos saludables si existen municipios sin espacios deportivos suficientes, centros con precios inasumibles o zonas urbanas poco preparadas para caminar y desplazarse en bicicleta. La promoción del deporte exige planificación, inversión y una evaluación pública de los resultados.
La responsabilidad de las instituciones
La celebración también abre una reflexión sobre la gestión de los recursos destinados al deporte. Las ayudas públicas, los contratos de instalaciones y la organización de actividades deben estar sometidos a criterios de transparencia, publicidad y control. Cada euro destinado a fomentar la actividad física debe poder justificarse y llegar a los objetivos previstos.
La transparencia no es un asunto secundario. Conocer cuánto cuesta cada programa, quién lo gestiona, qué empresas participan y cuántas personas se benefician permite comprobar si las políticas deportivas cumplen su función. Además, reduce los espacios para el favoritismo, el uso partidista de las subvenciones o la contratación sin competencia suficiente.
La rendición de cuentas debe incluir también la evaluación de la accesibilidad. Una iniciativa puede anunciar una elevada participación y, sin embargo, dejar fuera a personas con discapacidad, familias con menos recursos o localidades pequeñas. Publicar datos desglosados y verificables ayuda a detectar esas carencias y a corregirlas.
El deporte como servicio público
La Semana Europea del Deporte plantea una visión del ejercicio vinculada a la salud, la educación y la cohesión social. La actividad física puede contribuir a prevenir enfermedades, mejorar el bienestar emocional y fortalecer las relaciones entre vecinos. También puede convertirse en una herramienta para combatir la soledad y favorecer la integración.
Para que ese objetivo se cumpla, las campañas puntuales deben ir acompañadas de políticas estables. La promoción de una semana concreta pierde eficacia si después no existen monitores, pistas, programas escolares o instalaciones abiertas durante todo el año. El reto consiste en transformar el mensaje de la celebración en servicios permanentes y accesibles.
Un mensaje que debe continuar
La inauguración protagonizada por María Pérez pone rostro a una iniciativa europea que aspira a movilizar a la ciudadanía. Su ejemplo demuestra que la constancia, la preparación y el esfuerzo pueden conducir a la excelencia, pero también recuerda que el deporte tiene una dimensión colectiva.
El éxito de la Semana Europea del Deporte no debería medirse únicamente por el número de actos organizados. Será más relevante comprobar cuántas personas mantienen después una práctica regular, qué barreras han desaparecido y cómo se han utilizado los fondos públicos. En ese seguimiento estará la verdadera prueba del compromiso institucional.



