Telefónica lleva al Movistar Arena una experiencia para elegir canciones de Jorge Drexler en directo
El Movistar Arena se convirtió en el escenario de una experiencia tecnológica impulsada por Telefónica durante el concierto de Jorge Drexler. La propuesta permitió incorporar al público a una de las decisiones más especiales de cualquier actuación en directo: escoger qué canción sonaría a continuación.
La iniciativa combina música, participación y conectividad en un mismo espacio. El objetivo es convertir al espectador en parte activa del espectáculo y demostrar cómo la tecnología puede ampliar la relación entre un artista y su audiencia sin restar protagonismo a la experiencia presencial.
El público, también protagonista del repertorio
Durante la actuación, los asistentes pudieron intervenir en la selección de canciones de Jorge Drexler. La propuesta trasladó al público una decisión que habitualmente queda en manos del artista y su equipo, generando una dinámica más participativa y cercana.
La elección de temas en tiempo real añade un componente de incertidumbre al concierto. Cada respuesta de la audiencia puede modificar el desarrollo previsto de la actuación y crear un momento irrepetible para quienes se encuentran en el recinto.
En el caso de un artista como Drexler, cuyo repertorio reúne distintas etapas y estilos, esta fórmula también ofrece la posibilidad de recuperar canciones especialmente esperadas por sus seguidores. La tecnología se convierte así en un canal para recoger la voluntad colectiva del público en un momento concreto.
Conectividad para enriquecer la experiencia musical
La propuesta de Telefónica se apoya en el potencial de la conectividad para facilitar nuevas formas de interacción en eventos multitudinarios. El concierto deja de ser una experiencia exclusivamente unidireccional y abre espacio a la participación de quienes ocupan las gradas y la pista.
Este tipo de iniciativas refleja la evolución de los recintos de entretenimiento, donde la infraestructura tecnológica tiene cada vez más peso. La conectividad no solo permite acceder a contenidos o compartir imágenes, sino también intervenir en determinados elementos de la experiencia que se desarrolla sobre el escenario.
Para que una acción de estas características funcione, la respuesta debe ser sencilla, rápida y accesible para el mayor número posible de asistentes. La tecnología tiene que integrarse en el espectáculo sin convertirse en una barrera ni distraer de la música, que continúa siendo el eje central del concierto.
Una nueva relación entre artistas y seguidores
La elección de canciones en directo forma parte de una tendencia más amplia: la búsqueda de experiencias culturales más personalizadas y participativas. El público ya no se limita a observar, sino que espera encontrar fórmulas para relacionarse con los artistas y sentirse vinculado a lo que ocurre en el escenario.
En este contexto, las compañías tecnológicas pueden aportar herramientas para diseñar formatos capaces de adaptarse a cada evento. La colaboración en el Movistar Arena muestra una aplicación concreta de esa estrategia, vinculada a un concierto y a un repertorio que cuenta con una comunidad de seguidores muy activa.
La propuesta también refuerza el valor de los eventos presenciales frente al consumo digital. Aunque las plataformas permiten escuchar música en cualquier momento, una actuación en directo ofrece la posibilidad de compartir decisiones, reacciones y emociones con miles de personas al mismo tiempo.
El Movistar Arena como espacio de innovación
El recinto madrileño vuelve a situarse como un punto de encuentro entre entretenimiento, tecnología y comunicación. Sus dimensiones y su capacidad para acoger grandes conciertos lo convierten en un entorno adecuado para probar experiencias destinadas a conectar de forma más directa con la audiencia.
La acción desarrollada durante el concierto de Jorge Drexler pone el foco en una idea sencilla: la innovación no siempre consiste en añadir más elementos al espectáculo, sino en encontrar nuevas maneras de implicar a quienes lo están viviendo.
Al trasladar al público la elección de parte del repertorio, Telefónica incorpora una capa interactiva a la actuación y convierte una decisión musical en un momento compartido. El resultado es una experiencia con mayor capacidad de sorpresa y con un vínculo más estrecho entre el artista, el recinto y sus asistentes.
La tecnología como parte del directo
La iniciativa confirma que la tecnología aplicada a la música en vivo avanza hacia modelos en los que la participación tiene un papel cada vez más relevante. La conectividad permite crear experiencias dinámicas, pero su éxito depende de que esté al servicio del espectáculo y de que aporte valor real al público.
En el Movistar Arena, esa integración se materializó durante el concierto de Jorge Drexler con una fórmula centrada en la elección de canciones. Una experiencia que sitúa a los asistentes en el centro de la escena y abre nuevas posibilidades para los próximos eventos musicales.



