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Una tecnología chilena logra recuperar agua de las salmueras de litio

La industria del litio cuenta con una nueva herramienta para avanzar hacia un uso más eficiente del agua. La tecnología LiSa®, desarrollada en Chile por el Advanced Mining Technology Center (AMTC), centro de investigación asociado a la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), ha validado su funcionamiento a escala piloto y ha alcanzado el nivel de madurez tecnológica TRL7.

El hito se enmarca en un proyecto respaldado por el instrumento Fondef y acerca esta solución a futuras aplicaciones en operaciones reales de la industria del litio. Su principal objetivo es recuperar agua a partir de salmueras, un recurso especialmente relevante en zonas donde la actividad minera convive con una elevada presión sobre los recursos hídricos.

Un avance para la gestión del agua en el litio

Las salmueras de litio son soluciones acuosas con una alta concentración de sales y otros compuestos. Se encuentran en determinados salares y constituyen una de las materias primas utilizadas para obtener litio, un mineral clave para la fabricación de baterías, vehículos eléctricos y sistemas de almacenamiento energético.

El tratamiento de estas salmueras plantea importantes desafíos técnicos. Además de la complejidad de su composición, las operaciones deben gestionar grandes volúmenes de fluidos en entornos donde el agua es un recurso limitado. En este contexto, la recuperación de agua puede contribuir a reducir la dependencia de fuentes externas y mejorar la eficiencia global de los procesos.

LiSa® se plantea como una alternativa tecnológica para aprovechar parte del agua contenida en estas soluciones. La innovación no se limita a una prueba de laboratorio: la validación a escala piloto demuestra que el sistema ha sido probado en condiciones más próximas a las que podría encontrar en una instalación industrial.

Qué implica alcanzar el nivel TRL7

La escala TRL, siglas de Technology Readiness Level, se utiliza para medir el grado de madurez de una tecnología. Alcanzar el nivel TRL7 significa que la solución ha sido demostrada en un entorno operativo relevante, un paso importante antes de afrontar fases de escalado y adopción comercial.

Este nivel no equivale todavía a una implantación industrial generalizada. Sin embargo, sí indica que la tecnología ha superado etapas iniciales de investigación y que cuenta con resultados suficientes para evaluar su integración en proyectos de mayor tamaño.

  • Validación del funcionamiento de LiSa® a escala piloto.
  • Demostración en condiciones próximas a un entorno operativo.
  • Avance hacia futuras aplicaciones en la industria del litio.
  • Potencial para reducir el uso de fuentes externas de agua.

Una solución desarrollada desde Chile

El desarrollo ha sido liderado por el AMTC, un centro especializado en investigación aplicada para la minería. Su trabajo se integra en los esfuerzos de Chile por impulsar tecnologías propias capaces de responder a los retos ambientales y productivos asociados a la explotación de recursos minerales.

El apoyo de Fondef ha permitido avanzar desde la investigación hacia una demostración tecnológica con mayores posibilidades de transferencia. Este tipo de financiación busca precisamente convertir conocimiento científico en soluciones aplicables, con capacidad para ser evaluadas por empresas y operadores del sector.

La participación de ANID refuerza además el carácter estratégico del proyecto. El desarrollo de capacidades nacionales en ámbitos como la gestión hídrica, la separación de compuestos y la eficiencia de los procesos puede contribuir a que la industria chilena dependa menos de soluciones importadas.

El siguiente paso: escalar la tecnología

Tras alcanzar TRL7, el reto será determinar cómo se comporta LiSa® en instalaciones de mayor capacidad y con salmueras de distintas características. La composición de estos fluidos puede variar según el salar y el proceso utilizado, por lo que la adaptación a diferentes escenarios será un factor decisivo.

También será necesario analizar sus costes de operación, los requerimientos energéticos, el mantenimiento y la calidad del agua recuperada. Estos parámetros ayudarán a definir en qué fases de la cadena de producción puede aportar más valor y cuál sería su impacto económico y ambiental.

Por ahora, el avance confirma la viabilidad de una tecnología orientada a recuperar agua desde salmueras de litio. Si las próximas etapas mantienen los resultados obtenidos en la escala piloto, LiSa® podría convertirse en una herramienta adicional para hacer más eficiente y sostenible una industria esencial para la transición energética.

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