Las enfermedades del corazón crecen en Comodoro y ponen el foco en la salud cardiovascular de las mujeres
Las enfermedades cardiovasculares se han convertido en uno de los principales desafíos sanitarios en Comodoro, una tendencia que ha llevado a los profesionales de la salud a reforzar la prevención y la detección precoz. Con motivo del Día Mundial del Corazón, especialistas se reunieron este martes en el Hospital Regional para analizar distintos indicadores y lanzar un mensaje de alerta a la población.
El objetivo del encuentro fue llamar la atención sobre la evolución de los factores de riesgo y sobre la necesidad de actuar antes de que aparezcan complicaciones. La hipertensión arterial, la diabetes, el colesterol elevado, el sedentarismo, el tabaquismo, el sobrepeso y el estrés forman parte de un conjunto de problemas que pueden aumentar las probabilidades de sufrir un infarto o un accidente cerebrovascular.
La preocupación no se limita a las personas mayores. Cada vez resulta más importante vigilar la salud cardiovascular en adultos jóvenes, especialmente cuando existen antecedentes familiares, hábitos poco saludables o enfermedades crónicas que no están bien controladas.
Una amenaza que puede avanzar sin síntomas
Uno de los principales obstáculos para prevenir las enfermedades del corazón es que algunos factores de riesgo no producen molestias durante años. La hipertensión, por ejemplo, puede permanecer silenciosa hasta provocar daños en las arterias, el corazón, los riñones o el cerebro.
Por este motivo, los especialistas recomiendan realizar controles periódicos de la presión arterial, la glucosa y el colesterol. Estas revisiones permiten identificar alteraciones a tiempo y establecer medidas personalizadas, desde cambios en la alimentación y la actividad física hasta tratamientos médicos cuando son necesarios.
La prevención también implica reconocer los síntomas de alarma. Una presión o dolor intenso en el pecho, dificultad para respirar, sudoración fría, náuseas, mareo o dolor que se extiende hacia el brazo, la espalda, el cuello o la mandíbula requieren atención médica urgente.
El riesgo cardiovascular también afecta a las mujeres
Durante la jornada se puso especial énfasis en la salud cardiovascular femenina. Existe una percepción equivocada de que los problemas del corazón afectan sobre todo a los hombres, lo que puede hacer que muchas mujeres resten importancia a las señales de alarma o retrasen la consulta.
En las mujeres, los síntomas de un infarto no siempre se presentan como un dolor fuerte y claro en el pecho. También pueden aparecer cansancio inusual, falta de aire, malestar digestivo, dolor en la espalda o la mandíbula, debilidad repentina y una sensación general de enfermedad.
Además, algunas etapas y condiciones específicas pueden modificar el riesgo cardiovascular. La hipertensión durante el embarazo, la diabetes gestacional, la menopausia o determinados trastornos hormonales deben comunicarse al personal sanitario, ya que pueden aportar información relevante para la prevención futura.
Hábitos que ayudan a proteger el corazón
La mayoría de los factores de riesgo cardiovascular pueden prevenirse o controlarse con medidas sostenidas en el tiempo. No se trata de realizar cambios extremos, sino de incorporar rutinas realistas y mantenerlas con continuidad.
- Realizar actividad física de forma regular, adaptada a la edad y a la condición de cada persona.
- Priorizar frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y pescado, y reducir el consumo de sal, azúcares y productos ultraprocesados.
- No fumar y evitar la exposición habitual al humo del tabaco.
- Controlar el peso, la presión arterial, el colesterol y la glucosa.
- Limitar el consumo de alcohol y cuidar la calidad del sueño.
- Consultar ante síntomas persistentes y no abandonar los tratamientos indicados.
La prevención necesita seguimiento
Los profesionales subrayan que cuidar el corazón no depende únicamente de las campañas puntuales. La prevención requiere seguimiento médico, acceso a controles y educación sanitaria para que cada persona pueda reconocer sus riesgos y tomar decisiones informadas.
También es importante que las mujeres incorporen la revisión cardiovascular a sus controles habituales, sin esperar a que aparezcan síntomas. Del mismo modo, quienes tienen antecedentes familiares o padecen hipertensión, diabetes o colesterol elevado deberían consultar sobre la frecuencia de las revisiones.
El mensaje de alerta trasladado desde el Hospital Regional es claro: las enfermedades del corazón no deben considerarse inevitables ni exclusivas de una determinada edad o sexo. Detectar los factores de riesgo, actuar sobre ellos y pedir ayuda ante las primeras señales puede marcar la diferencia entre una complicación grave y una intervención a tiempo.



