
El BNEW 2026 incorpora por primera vez la industria del videojuego a su programa
El Barcelona New Economy Week (BNEW) 2026 dedicará por primera vez un espacio específico a la industria del videojuego, uno de los sectores culturales y tecnológicos con mayor proyección internacional. El encuentro reunirá la próxima semana en el DFactory Barcelona a 270 ponentes y ofrecerá 50 sesiones centradas en el futuro de la nueva economía.
La edición de este año amplía su estructura temática de seis a ocho verticales, con el objetivo de abordar las transformaciones que están redefiniendo el tejido empresarial, la innovación y la cultura. Entre las nuevas áreas destaca el videojuego, un ámbito que combina creatividad, tecnología, entretenimiento y generación de empleo cualificado.
El videojuego gana peso en la nueva economía
La inclusión de esta industria responde al creciente impacto económico y social de los videojuegos. El sector ha dejado de ser un mercado estrictamente vinculado al ocio para convertirse en un ecosistema que integra desarrollo de software, diseño, narrativa, música, animación, inteligencia artificial, servicios digitales y nuevas formas de interacción.
Durante el BNEW 2026, distintos expertos analizarán el papel de los videojuegos en la economía cultural y tecnológica. La programación pondrá el foco previsiblemente en los retos de una actividad marcada por la innovación constante, la dimensión global de sus productos y la necesidad de atraer y retener talento especializado.
La organización presenta el videojuego como la mayor economía cultural del mundo, una afirmación que refleja el peso alcanzado por esta industria y su capacidad para conectar mercados, comunidades y disciplinas creativas. Su presencia en el evento también sitúa a Barcelona como punto de encuentro para empresas, profesionales e instituciones relacionadas con este ámbito.
Un programa con 50 sesiones y 270 ponentes
El encuentro contará con 50 sesiones de contenido y la participación de 270 ponentes. Las actividades abordarán las principales tendencias de la nueva economía y tratarán de ofrecer una visión amplia sobre los cambios que afectan a las empresas y a la sociedad.
El formato permitirá reunir perfiles procedentes de diferentes sectores, desde compañías tecnológicas y proyectos innovadores hasta representantes del ámbito cultural y empresarial. Esta diversidad busca favorecer el intercambio de conocimiento y generar nuevas oportunidades de colaboración.
En el caso de los videojuegos, la presencia de profesionales especializados puede contribuir a reforzar el diálogo entre estudios de desarrollo, plataformas, inversores, instituciones y otros agentes del ecosistema. También supone reconocer la importancia de una actividad que necesita combinar la visión creativa con la investigación tecnológica y la estrategia empresarial.
Barcelona, escenario de la transformación empresarial
El DFactory Barcelona será el escenario de esta nueva edición del BNEW. El espacio, vinculado a la innovación y a las tecnologías avanzadas, acogerá las sesiones y encuentros de una cita que pretende analizar cómo evolucionan los modelos de negocio y las industrias emergentes.
La ampliación de seis a ocho verticales refleja la voluntad del evento de adaptarse a un contexto económico cada vez más transversal. Las fronteras entre tecnología, cultura, industria y servicios son menos definidas, y el videojuego representa uno de los ejemplos más claros de esta convergencia.
Una oportunidad para visibilizar al sector
La participación del videojuego en un foro dedicado a la nueva economía puede servir para dar mayor visibilidad a sus profesionales y a su capacidad de innovación. Además de entretener, los videojuegos desarrollan herramientas, experiencias y lenguajes aplicables a otros sectores, como la educación, la comunicación, la salud o la formación corporativa.
El BNEW 2026 llega así con un programa más amplio y con una mirada renovada sobre las industrias que marcarán los próximos años. La incorporación del videojuego consolida su presencia en los espacios de debate económico y reconoce el papel estratégico de una industria cultural con alcance internacional.



