Tener el dinero ya no basta para comprar una PS5 Pro en Japón si quieres jugar a GTA 6
Sony ha introducido una condición poco habitual para acceder a una PS5 Pro en Japón. Los compradores interesados deberán demostrar que han jugado al menos 60 horas en una PS4 o una PS5 antes de poder optar a la adquisición de la consola.
La medida afecta especialmente a quienes esperaban hacerse con el modelo más potente de la familia PlayStation de cara al lanzamiento de GTA 6. En lugar de limitar el acceso únicamente mediante el precio o la disponibilidad, la compañía japonesa exige ahora un historial mínimo de uso.
Una barrera contra la especulación
El requisito parece estar diseñado para frenar la actividad de los especuladores, conocidos habitualmente como scalpers. Estos compradores adquieren unidades durante los lanzamientos o las reposiciones para venderlas después a precios superiores en el mercado secundario.
Con la obligación de acumular 60 horas de juego, Sony dificulta que una persona pueda comprar una PS5 Pro únicamente con fines de reventa. La condición no elimina por completo la especulación, pero añade un filtro que puede dejar fuera a quienes no tengan un historial previo en el ecosistema PlayStation.
La exigencia también puede afectar a usuarios que sí desean la consola, pero que hasta ahora apenas han utilizado su PS4 o PS5. En esos casos, disponer del dinero ya no sería suficiente para acceder a una unidad mediante este proceso de compra.
Cómo funciona el requisito de las 60 horas
Para cumplir la condición, el usuario debe haber jugado un mínimo de 60 horas en una consola PS4 o PS5. El objetivo es acreditar una relación previa con la plataforma y no simplemente registrar una cuenta nueva para intentar hacerse con una PS5 Pro.
La medida se centra en el tiempo de juego acumulado, no en un título concreto. Por tanto, las horas pueden proceder de distintos juegos compatibles con cualquiera de las dos generaciones de consolas. No es necesario que el usuario haya disfrutado de un lanzamiento específico para cumplir este criterio.
Este tipo de control se apoya en los datos asociados a la cuenta de PlayStation. Sony puede utilizar el historial de actividad para determinar si el comprador reúne las condiciones antes de permitirle acceder a la oferta o al proceso de reserva.
GTA 6 aumenta el interés por la consola
La llegada de Grand Theft Auto 6 ha elevado las expectativas alrededor del hardware de nueva generación. Aunque el juego no convierte automáticamente a la PS5 Pro en un requisito imprescindible, muchos aficionados consideran que el modelo premium puede ofrecer una experiencia visual más estable y detallada.
La consola incorpora mejoras de rendimiento gráfico respecto a la PS5 estándar, con funciones orientadas a incrementar la resolución, la calidad de imagen y la estabilidad de los juegos compatibles. Estas características han hecho que la PS5 Pro se convierta en uno de los productos más deseados por quienes buscan preparar su equipo para los grandes lanzamientos.
Ese interés también puede traducirse en una mayor presión sobre el stock cuando se acerque el estreno de GTA 6. Sony parece querer anticiparse a una posible oleada de compras impulsivas y reventas, especialmente en un mercado como el japonés, donde las restricciones de acceso pueden aplicarse de forma más controlada.
Una decisión limitada al mercado japonés
Por ahora, el requisito de las 60 horas se plantea para las compras de PS5 Pro en Japón. No se ha indicado que esta condición vaya a aplicarse de manera general en otros territorios, por lo que los usuarios de España y del resto de Europa no tienen que asumir, de momento, un cambio similar en los canales habituales de venta.
La decisión podría responder a las particularidades de la distribución en Japón o a la estrategia de Sony para gestionar la demanda local. La compañía ya ha recurrido en ocasiones a sistemas de registro, reservas y condiciones específicas para organizar el acceso a determinados productos de PlayStation.
Un precedente para futuras consolas
La medida abre el debate sobre hasta dónde pueden llegar los fabricantes para combatir la reventa. Verificar el historial de juego puede ser más efectivo que limitar el número de unidades por persona, aunque también introduce una barrera para clientes legítimos que no cumplan el mínimo exigido.
Si el sistema funciona, Sony podría valorar mecanismos parecidos en futuras reposiciones o lanzamientos especialmente esperados. De momento, la PS5 Pro demuestra que, al menos en Japón, el precio no es el único requisito para hacerse con la consola: también hay que haber pasado tiempo jugando en PlayStation.



