La mayoría de derechas tumba los dos decretos de vivienda y agrava la presión sobre Sánchez
El Congreso de los Diputados ha rechazado este viernes los dos reales decretos leyes de vivienda aprobados por el Consejo de Ministros apenas tres días antes. La votación deja al Gobierno sin una de sus principales iniciativas legislativas de la semana y abre un nuevo frente político para Pedro Sánchez, que vuelve a quedar condicionado por la aritmética parlamentaria.
La derogación salió adelante con el respaldo de una mayoría formada por el Partido Popular, Vox, Junts y Unión del Pueblo Navarro. Enfrente, el PSOE y Sumar defendieron la convalidación de las medidas y recurrieron a una votación por llamamiento para que cada diputado fijara públicamente su posición.
El Gobierno pierde su primera batalla parlamentaria sobre vivienda
Los dos decretos habían sido aprobados por el Consejo de Ministros el pasado martes y llegaron a la Cámara Baja con un margen de tiempo especialmente reducido. El Ejecutivo pretendía convertirlos en una señal de respuesta ante uno de los problemas que más preocupa a los ciudadanos: el acceso a una vivienda asequible y el encarecimiento de los alquileres.
Sin embargo, la falta de apoyos suficientes ha impedido que las medidas sigan adelante. La votación supone un revés directo para el Gobierno de coalición, que no ha logrado reunir una mayoría estable en torno a su política de vivienda.
El resultado también evidencia la dificultad de Sánchez para sacar adelante decretos leyes cuando no cuenta con el respaldo de sus socios parlamentarios habituales. La dependencia de fuerzas ajenas al bloque de investidura vuelve a situar al Ejecutivo ante negociaciones complejas y votaciones de alto riesgo.
Una votación nominal para señalar responsabilidades
PSOE y Sumar solicitaron que la votación se realizara mediante llamamiento. En lugar de una votación anónima, los diputados tuvieron que expresar públicamente su voto desde el escaño, una fórmula que permite identificar la posición individual de cada parlamentario.
La estrategia buscaba poner el foco en los diputados del PP, Vox, Junts y UPN que rechazaran los decretos. El Gobierno pretende presentar el resultado como una alianza de derechas y fuerzas independentistas contra unas medidas destinadas a intervenir sobre la emergencia habitacional.
La votación, por tanto, no solo ha resuelto el futuro inmediato de los decretos. También se ha convertido en un nuevo episodio de confrontación entre el Ejecutivo y la oposición, con la vivienda como escenario de una disputa política de mayor alcance.
El PP, Vox, Junts y UPN bloquean la iniciativa
La suma de los votos contrarios ha sido suficiente para impedir la convalidación de las normas. El Partido Popular y Vox han mantenido su rechazo a las medidas del Gobierno, mientras que Junts y UPN se han situado igualmente en el bloque que ha tumbado los decretos.
El desenlace refleja una coincidencia parlamentaria entre formaciones con planteamientos muy diferentes en otros ámbitos. La oposición al paquete de vivienda ha permitido articular una mayoría puntual que deja al Ejecutivo en minoría y refuerza la imagen de fragilidad de la legislatura.
Para el Gobierno, el problema no se limita a la derrota de este viernes. La votación demuestra que cualquier iniciativa que requiera el respaldo del Congreso puede quedar bloqueada si no se cierran previamente acuerdos con los grupos que sostienen la mayoría parlamentaria.
La legislatura afronta un nuevo escenario de incertidumbre
El rechazo de los decretos coloca a Sánchez ante una situación política delicada. El Ejecutivo conserva sus competencias, pero pierde capacidad para imponer su agenda y debe afrontar el resto de la legislatura con una negociación todavía más exigente.
La derrota alimenta además el debate sobre la estabilidad del Gobierno y sobre la posibilidad de que la legislatura se encamine hacia un escenario electoral. El resultado no implica por sí mismo una convocatoria inmediata de elecciones, pero sí aumenta la presión sobre el presidente y sobre sus aliados parlamentarios.
En este contexto, la vivienda se convierte en el primer gran asunto del nuevo curso político en el que el Ejecutivo no consigue superar la prueba del Congreso. La decisión obliga ahora al Gobierno a valorar si presenta nuevas iniciativas, modifica su contenido o busca acuerdos alternativos para recuperar parte de las medidas rechazadas.
El coste político para Sánchez
La derrota llega, además, después de que el Gobierno hubiera defendido los decretos como una respuesta urgente a la situación del mercado residencial. Que hayan sido aprobados en Consejo de Ministros y rechazados por la Cámara solo tres días después transmite una imagen de falta de control parlamentario.
El PSOE y Sumar tratarán de convertir la votación en un argumento contra los partidos que han impedido la entrada en vigor de las medidas. La oposición, por su parte, puede utilizar el resultado para subrayar la debilidad del Ejecutivo y reclamar un cambio de rumbo.
Con los dos reales decretos de vivienda derogados, Pedro Sánchez queda ante uno de los momentos más comprometidos de su mandato. La próxima batalla parlamentaria servirá para comprobar si el Gobierno logra recomponer apoyos o si la crisis abierta este viernes se transforma en una amenaza real para la continuidad de la legislatura.



