La tecnología espacial de Vigo llega al espacio a bordo de un cohete de SpaceX
Cinco satélites y un vehículo de transferencia orbital fabricados en Nigrán han sido lanzados con éxito en una misión de SpaceX, la compañía aeroespacial fundada por Elon Musk. El hito sitúa al área de Vigo en el mapa internacional de la industria espacial y demuestra la capacidad de las empresas gallegas para desarrollar tecnología destinada a operar fuera de la Tierra.
Los dispositivos han sido desarrollados por Alén Space y Uarx Space, compañías con sede en Nigrán que trabajan en el diseño y la fabricación de soluciones para el sector aeroespacial. Su incorporación al lanzamiento permite poner en órbita equipos creados íntegramente en Galicia y refuerza el papel de la comunidad en un mercado cada vez más competitivo.
Un lanzamiento compartido para poner satélites en órbita
La misión se enmarca en el modelo de lanzamientos compartidos, una fórmula que permite enviar al espacio varios satélites de diferentes clientes en un mismo cohete. Esta alternativa ha contribuido a reducir las barreras de entrada para empresas, centros de investigación y organismos que necesitan colocar pequeñas cargas en órbita.
En este tipo de operaciones, un único lanzamiento transporta equipos con objetivos y características distintas. Una vez alcanzada la trayectoria prevista, cada dispositivo puede iniciar su despliegue o continuar su viaje mediante sistemas propios, como los vehículos de transferencia orbital.
La participación de las dos compañías de Nigrán muestra, además, que la actividad espacial ya no se limita a las grandes agencias públicas o a los fabricantes tradicionales. La evolución de los pequeños satélites ha abierto nuevas oportunidades para empresas tecnológicas capaces de desarrollar plataformas compactas, eficientes y adaptadas a misiones concretas.
Satélites fabricados en Nigrán
Los cinco satélites integrados en la misión forman parte de la nueva generación de plataformas espaciales de pequeño tamaño. Este tipo de equipos se utiliza en ámbitos como la observación de la Tierra, las comunicaciones, la investigación científica o la validación de componentes y sistemas.
Su reducido tamaño facilita tanto la fabricación como el transporte, aunque no elimina la complejidad del proceso. Antes del lanzamiento, cada satélite debe superar pruebas destinadas a comprobar su resistencia frente a las vibraciones, los cambios extremos de temperatura y las condiciones del despegue.
Una vez en el espacio, también debe afrontar un entorno especialmente exigente, marcado por la radiación, la ausencia de atmósfera y la necesidad de operar con un suministro energético limitado. Por ello, cada componente y cada línea de software deben diseñarse para ofrecer el máximo rendimiento con recursos muy ajustados.
El papel del vehículo de transferencia orbital
La misión también ha puesto en órbita un vehículo de transferencia orbital desarrollado por Uarx Space. Estos sistemas actúan como una plataforma intermedia entre el lanzador y el destino final de los satélites, y pueden facilitar el despliegue de varias cargas en diferentes posiciones orbitales.
Su utilidad es especialmente relevante en los lanzamientos compartidos. El cohete puede dejar el conjunto de equipos en una órbita inicial y, posteriormente, el vehículo de transferencia se encarga de realizar maniobras adicionales. De esta forma, los satélites pueden alcanzar trayectorias más ajustadas a las necesidades de cada misión.
Esta capacidad aporta flexibilidad a los operadores y permite aprovechar mejor el espacio disponible en los lanzamientos comerciales. También representa un paso adelante hacia misiones más complejas, con varios destinos orbitales y diferentes calendarios de despliegue.
Un impulso para el sector espacial gallego
El lanzamiento supone un avance significativo para el ecosistema tecnológico de Galicia. La presencia de empresas capaces de fabricar satélites y sistemas orbitales genera oportunidades para la ingeniería, la electrónica, el desarrollo de software, la fabricación avanzada y la investigación aplicada.
Para el área de Vigo, el éxito de la misión refuerza la imagen de Nigrán como un enclave con capacidad para participar en proyectos de alta especialización. La industria espacial exige cadenas de suministro fiables, personal cualificado y una estrecha colaboración entre empresas, universidades y centros de investigación.
La llegada de estos equipos al espacio no es solo un logro empresarial. También evidencia el potencial de la tecnología desarrollada en Galicia para integrarse en misiones internacionales y competir en un mercado en el que la innovación, la precisión y la capacidad de adaptación resultan determinantes.
Más oportunidades en la nueva economía espacial
El crecimiento de los lanzamientos comerciales y de las constelaciones de pequeños satélites está transformando el acceso al espacio. Cada vez más compañías recurren a plataformas compactas para probar nuevas tecnologías, prestar servicios de conectividad o recopilar datos útiles para sectores como la agricultura, el transporte y la gestión ambiental.
En este contexto, la fabricación de satélites y el desarrollo de vehículos orbitales se perfilan como dos áreas estratégicas. El lanzamiento de los equipos creados en Nigrán confirma que la industria gallega puede ocupar un lugar propio en esta nueva etapa, marcada por la colaboración internacional y la creciente presencia de empresas privadas.
Los cinco satélites y el vehículo de transferencia orbital ya han iniciado así su recorrido espacial. Para Alén Space y Uarx Space, el éxito de la misión supone la validación de su trabajo y una nueva oportunidad para seguir ampliando la presencia de la tecnología viguesa más allá de la Tierra.



